Avril’s POV:
Siempre me imaginé este momento. Esta situación. Leo besándome y yo correspondiéndole al beso. Pero en otras circunstancias.
Y sé que el que me ha besado no es el alma, sino mi hombre. Leo. Me separo por falta de oxígeno y le miro, asombrada.
- Sí que eres tú…susurro – Estás vivo.
- Te prometió que volvería – me dice Sunflower.
Abrumada por la situación, doy unos pasos atrás
- Yo…lo siento, es demasiado, tengo que procesarlo – digo apresuradamente, luego de unos instantes de silencio – y me vuelvo por donde he venido
Cuando cierra la puerta de la sala, una voz a mi lado me dice:
- ¿Qué estabas haciendo con esa cosa?
Me sobresalto un poco. Es Iris
- Nada, ¿por qué? ¿Y además qué haces aquí? ¿No te ibas a descansar?
-No me desvíes el tema – me dice ella con dureza
- ¿En serio quieres que te conteste? – le replico
Ella me arquea una ceja y suelto un suspiro.
- Solo hemos hablado. Bueno, y después me ha dicho que Leo sí estaba vivo y…me ha besado – respondo sonrojándome
- ¿CÓMO? – exclama.
- No el alma, sino él. Leo – le aclaro – Y no grites, por favor, que se van a enterar todos.
- Eso da igual. Así que..yo tenía razón desde el principio, hay algunos humanos que se quedan…Pero ahora dime, ¿cómo ha sido el beso?
- Pues estaba hablando con el alma sobre lo que sentía por Leo. Yo le contesté que lo mas seguro era que Leo me veía solo como una amiga. Y bueno, su cuerpo se movió y me descubrí a mi misma besándole.
- ¿Al alma? – me pregunta Iris
- No, a Leo. Él ha sido quien ha impulsado el cuerpo que ahora comparten
- Vaya, es algo…asombroso – comenta
Y lo único que puedo hacer yo es asentir.
SUUNFLOWER’S POV:
Cuando Avril cierra la puerta, la sala guarda silencio. Sin embargo, no lo hay dentro de mí, ya que Leo, emocionado, exclama:
- ¡Sabe que estoy aquí, que estoy vivo!
- Sí, aunque se ve que está asustada
- Y no tenemos tiempo, Sunflower. Si la Buscadora descubre este lugar, estamos acabados.
Pero antes de que pueda responder, la puerta se abre de nuevo e Iris entra con el ceño fruncido.
- Así que tú eres el alma. Sunflower.
Yo asiento.
- ¿Es cierto que Leo sigue vivo ahí dentro?
- “Dile que sí, que confíe” – me dice Leo
- Sí, es verdad – Él sigue aquí, me habla. Y no voy a entregarlo.
Iris me observa en silencio y niega con la cabeza.
- Entonces eres diferente a las demás