Siento que no puedo más. Aún no me lo creo. Ella literalmente ha dicho que me quiere sacar de su corazón. Normalmente, ella es la que suele huir, pero esta vez soy yo el que decide hacerlo, ya que no puedo seguir estando en el bar, no cuando ella está sufriendo por mi culpa. Sin decirle, nada a nadie, me dirijo a los aparcamientos, y una vez que encuentro mi coche, me subo y enciendo el motor. Sin embargo, antes de hacer nada más, desbloqueo el móvil y busco a esa tal Ava Max en Spotify. Tras unos momentos de duda, conecto el móvil mediante el cable del GPS y pongo el álbum donde se encuentran las dos canciones que ella ha cantado – Diamonds and dancefloors – así es como se llama. Creo que he escuchado a la artista alguna vez en la radio, porque para ser sincero, no estoy muy al tanto de las nuevas novedades musicales. Así que, sin pensarlo más, pongo el álbum desde el principio para familiarizarme con las canciones y tratar de entenderla a ella. Me da tiempo de escuchar algunas, ya que el trayecto del bar hacia mi casa está a unos minutos. Cuando aparco en la puerta de mi casa, suena Maybe You’re the Problem y por inercia suelto un suspiro, porque, ¿y si realmente el problema soy yo y todo esto es culpa mía por no haber hecho nada antes? Siempre he pensado que yo podría complicarle la vida, y que era mejor que ella estuviera con alguien de su edad, que pudiera darle todo lo que yo no.
Me quedo un rato más en el coche con el motor apagado, escuchando el resto de canciones. Cuando Get Outta my Heart comienza a sonar, no puedo evitar cerrar los ojos. Ahora sí que la puedo escuchar entera, ya que antes he salido corriendo por toda la presión que sentía. Estoy atento a toda la canción mientras me la imagino a ella cantarla, y no soy capaz de evitar decir en voz baja: No, no puedo salir de tu corazón, porque ya estoy ahí, al igual que tú estás en el mío. De hecho, nuestros cuerpos dicen lo mismo cuando estamos cerca, aunque lo niegues.
Cuando esta acaba, suena otra, Cold as ice. Es curioso, porque eso es lo que he intentado ser. Frío. Controlado. Seguro. Pero no quiero ser eso. No con ella.
Cuando comienza Last night on Earth, me quedo inmóvil. Es la primera que ha cantado. La letra habla de vivir cada momento como si fuera el último. ¿Es que cree que el tiempo se acaba y que no tendremos ninguna oportunidad? No, no puede ser la última noche, tiene que haber muchas más.
Por último, suena Dancing’s done y la escucho, todavía incapaz de moverme. Por primera vez desde que he salido del bar, dejo de pensar. Porque de hecho, ya lo tengo claro. Es ella, siempre lo ha sido, lo que pasa es que no me he atrevido a dar el paso. Aunque lo que no sabría, es que todo se resolvería casi dos meses después.