Mid [#2 Aberrantes]

Capítulo 54 - Nos sobreponemos

—Siguiente —pide la cajera mientras que el cliente anterior se retira.

Cooper se acerca a la caja registradora.

—Me da 3 cafés y 3 sandwiches, por favor —pidió Cooper con la mano aun cubriendo su cabeza.

Pensaba que el tocar su cabeza haría que el dolor se desvaneciera más rápido. Aún podía sentir el mango del arma en su cabeza. Odiaba a Darrin.

—Perfecto, ¿qué tipo de café quieres? Tenemos… —comenzó a hablar la chica.

Cooper alzó su mano deteniéndola. No quería escuchar nada, tampoco pensar.

—Lo que usted quiera, por favor —dijo Cooper como un poco de lamentación en su voz.

—De acuerdo —la incomodidad de la chica era palpable.

Cooper sacó su billetera y pagó en efectivo. Al terminar, se retiró para ir a su mesa ocupada por Shixed y Phemphit quienes lucían consternadas, quizás pensando en lo que les había sucedido en solo un par de días.

Cooper tomó asiento y, al igual que ellas, solo se quedó en silencio pensando en todo lo que había sucedido. Después de que lo dejaran inconsciente, despertó en una plaza con Phemphit y Shixed a su lado. Fueron despertados por una patrulla de policías que paseaban cerca de la plaza.

No los culpaba.

A su vista podía parecer adultos jóvenes que se habían pasado de copas en una discoteca. Por suerte de ellos, los dejaron irse solo con una advertencia. No quería ser encerrado en otra prisión.

Cooper tomó aire y decidió romper el silencio.

—¿Qué tal están? —preguntó con la voz más neutral que podía tener.

—Me duele la cabeza —dijo Phemphit sufriendo su cabeza con ambas manos.

—¿No recuerdan qué pasó después de haber sido… arrestadas? —Cooper quería decir atrapadas, pero no era muy apropiado para la situación.

—No —respondió Shixed aún con la mirada perdida viendo el cristal a través de la cafetería, quizás observando a los autos o las personas pasar, Cooper no la podía descifrar—, solo recuerdo que nos tomaron y aparecimos en una plaza.

—Bien —Cooper temía que las hubieran interrogado o que Shixed volviera a hacer su truco demoníaco.

—Esto es demasiado para mí —dijo Phemphit negando con la cabeza.

—¿Cómo puedes hacer esto? —preguntó Shixed y esta vez volvió su mirada a los ojos de Cooper—, ¿cómo puedes lidiar con esta persecución?

—¿Esto? —Cooper se encogió de hombros—, es solo otro jueves. Solo tienes que levantarte, sobreponerse, e intentarlo.

La mesera llegó con sus comidas y cafés, los dejó encima de la mesa con una sonrisa en su rostro.

—Espero que disfruten la comida —dijo la camarera.

—Gracias —murmuró Cooper y tomó un sorbo de café mientras la chica se retiraba.

Las chicas vacilaron antes de hacer lo mismo. Cooper observó como un mechón del cabello rosa de Phemphit sobresalía del gorro que portaba en su cabeza. El mechón no era importante porque las personas podían teñirse los caballos de los colores que quisieran, pero no dejaba de pensar que el pedirle que se quitara el gorro fue lo que detonó esta bomba de tiempo.

—¿Y qué hicieron contigo? —preguntó Shixed.

Mientras los tres comían con calma, Cooper les contaba de cómo fue golpeado por su viejo amigo, no hizo mucho énfasis en eso. Les contó de cómo Roswell les dio una misión y si la cumplían podrían ser libres. No los buscaría ConAbe, no serían perseguidos por nadie, sería como si nada hubiera pasado.

Por un momento el lenguaje corporal de Shixed había cambiado. Tenía tanto tiempo buscando la libertad que no recordaba cómo se sentía. Estar en ConAbe fue una de las peores decisiones de su vida, si es cierto que su familia nunca pudo encontrarla, pero la comida no era lo mejor.

Pedir permiso para ir al baño era algo que le pegaba en el ego y desde que había salido de allí, había entendido que el dormir plácidamente no era un lujo.

—¿Y cuál es la misión? —preguntó Shixed con determinación.

—Se llama Parker —continuó Cooper—. Parker es una persona un poco fuera de lo común, él usa toxinas del miedo para darle poder. Parece que cambió y ahora vende esta droga para ganar algo de dinero, quién sabe qué esté haciendo.

—¿Y tenemos que atraparlo? —preguntó Phemphit tratando de no tartamudear.

—Esa es la idea.

—No creo estar lista, no sé pelear —Phemphit abrió los ojos como platos—, yo no sé ni siquiera como usar mis poderes bien. No sé defenderme.

—Phemphit —Shixed tomó la mano de Phemphit para calmarla—, escúchame, yo también tengo miedo, esto es algo que nos sobrepasa, pero ¿no te has preguntado que debe no ser perseguida por ConAbe? ¿Empezar desde cero?

Cooper se mantuvo en silencio. No dudaba en ningún momento de Shixed, pero al escucharla, supo que sería perfecta para este pequeño equipo.

—Claro que me encantaría —la respiración de Phemphit se volvía entrecortada, parecía tener un pequeño ataque de pánico—, pero…

—Phemphit eres increíble —Shixed le regaló una pequeña sonrisa, Cooper se sorprendió de ver un atisbo de sonrisa en ese rostro tan espeluznante—, nosotros 3 podremos contra este sujeto que es tan normal como el chico frente a nosotros. Ni siquiera es un Aberrante.




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