Sunimi había sido una chica alegre, desde que conoció a Midory su vida cambio para mejor, lo demás prefería olvidarlo, sentía que no valía la pena. Aunque había algo que la hacía resentirse a veces.
¿Por qué había terminado con Midory de esa forma? la respuesta la sabía, pero no quería recordarlo, era algo que juraron en silencio nunca mencionar, pero para Sunimi significaba una herida en su corazón.
Se negó a pensar en sus errores y trato de arreglar su amistad con Midory, la rubia no hizo nada en ayudarle, solo le veía, dándole la sensación de jusgarla todo el tiempo, le desalentada ese estatus, pero se lo merecía.
Trataba y solo ella sabía lo difícil que era hacer algo que iba encontra de sus pensamientos, muchas veces deseaba dejarlo así y tratar de seguir con su vida, pero había prometido no rendirse, tenía que seguir al lado de Midory, al menos hasta que cumpliera su promesa.
"¿Estare haciendo lo correcto?" Pensaba en las noches recordando a alguien, un ser querido que estuvo con ella siempre, pero que murió poco después de conocer a Midory.
Incluso en la actualidad trataba de aparentar que Midory y ella eran buenas amigas, Midory no decía nada y hasta fingía para seguir la mentira, aunque ella entendía que era cuestión de tiempo a que volviera a ocurrir.
Sunimi trato de enviar esos pensamientos lejos terminando de subir las escaleras, no quería hablar con Midory en ese estado, dió un suspiro antes de sonreír más animada, abrió la puerta encontrando una escena extraña.
Su mejor amiga estaba inconciente en los brazos del chico nuevo, su primera impresión fue correr a ayudarla, pero se detuvo cuando vio el rostro del chico.
Estaba sorprendido igual que ella.
Quiso decir algo, pero el pelinaranja se adelantó.
—Es bueno que hayas venido, ayudame por favor, estábamos hablando y cayó inconciente en mis brazos, debemos llevarla a un medico— el rostro lleno de preocupación con ese tono urgente eliminaron las sospechas de Sunimi, aunque se sentía un poco disgustada por la situación, como si algo no estuviera bien.
Se acercó a paso rápido tirando lo que tenía a la mano, reviso el estado de la rubia y suspiro de alivio al verla solo dormida, miró al chico quien demostraba estar nervioso y le sonrió un poco, para tranquilizarlo.
"Ella está bien, debe haberse desmayado por no comer, si no golpeó su cabeza contra el piso con que descanse aquí debería ser suficiente, ¿Cayó al piso?" Quiso confirmar la pelo negro queriendo evitar llamar la atención de todos, si se enteraban que Midory sufrió un desmayo en la azotea seguro la sancionan y hasta les amenazarian con expulsarlas por alterar el orden, no quería eso y viendo la actitud de Byron, seguro el no sabía eso.
—Pero ella no despierta, podría ser algo más grave— Byron no podía dejar de fingir tan rápido, aunque le molestará exagerar su actuación, era necesario para salir inocente de la escena, estaba preocupado por Midory, pero no tanto como aparentaba, podía lidiar con la culpa después.
— No es necesario, Howard, ¿cierto?, seguro no lo sabes por qué eres nuevo, pero aquí no puedes pedir ayuda tan fácilmente, menos cuando la razón incluye incumplir una regla, que pensarían los demás si ven a dos adolescentes cargando a una chica inconciente desde la azotea y su única respuesta fue que se desmayo, sería muy sospechoso, por solo haber ido a la azotea nos sancionarian y por interrumpir la paz del centro nos darían una aviso de expulsión, no quiero eso en mí historial académico, por lo que escucha lo que digo, déjame a cargo de mí amiga, yo puedo, tu vete y manten esto en secreto, por favor" Sunimi termino su discurso haciendo que Byron se sorprendiera, jamás creyó que aquí algo como desmayarte fuera considerado un delito en vez de una desgracia, la diferencia comparado a su anterior instituto era tal que le hacía marearse.
¿Cuántas cosas le saldrían mal por no conocer las costumbres de Misaki? Sentía que la respuesta sería aterradora, se prometió ser más cuidadoso con sus acciones de ahora en adelante. Entrego a Midory a Sunimi y aún manteniendo la farsa le dijo a la pelinegra que si necesitaba ayuda lo fuera a buscar.
La chica solo le despidió con una sonrisa tiesa.
Cuando el chico se retiró, solo pudo suspirar molesta.
"Me estresa pensar que alguien tan raro hable conmigo, me mantendré alejado de el, seguro me trae problemas" pensó Sunimi jugando mal las acciones de Byron, quien en su sano juicio se preocuparía por alguien que apenas conocía, esa forma de ser tan abierta le preocupaba, no quería que su amiga terminará en problemas por alguien como el.
Byron tenía los mismos pensamientos, solo que dirigido a la gente que vivía aquí, por qué todos eran tan raros, tenían una idea tan diferente de como tratar con los demás, casi como si se odiarán entre ellos, se prometió no confiar con facilidad de la gente que le rodeaba hasta conocerlos a profundidad.
Sunimi se quedo cuidando a Midory y Byron volvió a clases sumido en sus pensamientos, pasado el tiempo unos ojos azules se abrieron confundidos antes de murmurar en voz baja.
"¿Dónde estoy?"
"¡Que bueno que despertarás! ¡Estaba preocupada por ti!" Respondió la pelinegra con un tono alegre, sabía que lo que sea que tuviera Midory no era nada grave, solo exageraciones del chico extranjero.
La sonrisa agradable de Sunimi aturdió un poco a la confundida peli rubia que sentía su cuerpo débil y tenía recuerdos borrosos
Al poco de recuperar la lucidez su rostro se puso blanco por un momento, el chico nuevo había creado fuego de sus manos, ¿había soñado eso? Ella recordaba haber sido atacada por el, y esos ojos solo lucían tristes, como si hubiera cometido un error, la mirada pérdida de Midory hizo preocupar a Sunimi.
"¿Podría ser que ese tipo le hizo algo a Midory? Sí lo hizo no dudaré en ir a buscarlo y hacerlo sufrir" pensó para si la chica de ojos rojos controlando su repentino enojo, aunque su relación no sea la mejor, seguían siendo amigas, eso significaba que se preocuparía por ella y le ayudaría en lo que pudiera.