Mientras dure

Capítulo 20

Desperté con muchísima calor en el cuerpo, y al abrir los ojos pude comprobar como Alice estaba completamente dormida encima de mí. La aparte un poco, intentando no despertarla. Peor fue en vano. Rodé los ojos por mi habitación para comprobar que Abby estaba dormida en el suelo a mi lado, ella misma se había construido un pequeño colchón usando los cojines del salón y de la habitación. No sabía exactamente qué hora era, pero a juzgar por lo tarde que nos acostamos anoche, estaba segura de que se nos había pasado la hora de almorzar.

-Alice – la llame empujando suavemente su hombro -.

No ocurrió nada. Ni siquiera una simple respuesta de su parte.

-Alice, despierta – lo volví a intentar -.

-Mmm – fue el único sonido que emitió -.

-¡Llegas tarde a clase! No te dará tiempo a arreglarte – bromeé intentando que funcionará esta vez -.

Y vaya si funcionó. Abrió los ojos en par en par y miro a ambos lados. Se levantó de la cama y comenzó a quitarse los pantalones de pijama a toda prisa .

-¿Donde puse anoche mis vaqueros? – se agachó para mirar bajo la cama -.

-Oye – la llame -.

Ella simplemente me ignoro.

-Alice, escúchame – me senté en la cama cruzando las piernas -.

-No puedo llegar tarde otra vez, tengo que presentar un proyecto – dijo con voz desesperada -.

-Hoy es domingo – le informe sonriendo -.

Me lanzo una mirada envenenada. Y en menos de un segundo estaba sobre mi haciéndome cosquillas.

-¡Como te atreves a jugar con mis sentimientos! – amenazó mientras continuaba con la guerra de cosquillas-.

-No podía moverte idiota – dije como pude mientras reía sin poder evitar las cosquillas -.

Abby se levantó en ese momento, y nos miró entre cerrando los ojos mientras se frotaba un ojo.

-Estáis haciendo mucho ruido, me habéis despertado – contestó enfurruñada -.

-Lo sentimos Abby -conseguí decir a duras penas cuando Alice me dejo -.

Abby me miro, y desvío su mirada a Alice. Comenzó a esbozar una graciosa sonrisa en el rostro.

-¿Por qué tienes solo una pierna metida en los pantalones vaqueros? – le preguntó enarcando una ceja -.

No pude evitarlo y termine soltando una carcajada.

Ya que estábamos totalmente despiertas las tres, decidimos ver una película. Comprobamos que era demasiado tarde para comer, como yo había sospechado. Por lo tanto, preparamos unas palomitas y unos pequeños bocadillos. Así al menos calmábamos los ruidos que emitían nuestros estómagos.

Le película estaba bastante bien, trataba sobre una comedia romántica entre un pequeño triángulo amoroso. El protagonista principal era increíblemente guapo. Creo que ese fue motivo suficiente para ver la película. Me lleve un puñado de palomitas a la boca, mientras miraba muy atenta a la escena en la que la chica besaba a uno de ellos.

-¡Es una elección muy difícil! ¿Cómo puede decidir ella entre esos dos chicos tan sexys? – murmuró Abby -.

Ella había estado comentando toda la película, y al igual que a mí nos estaba encantando.

-Venga ya – se quejó Alice -.

-¿No te gusta? – le pregunte -.

-Si la protagonista viviera hoy en día, la gente diría que es una zorra angelical – explicó -.

Abby clavo su amenazante mirada en ella.

-¡Pero, qué dices! Es una preciosa historia de amor – le recordó Abby -.

-No puedo creer que pienses eso – Alice hizo una mueca, le dio un sorbo a su bebida y continuó – Ella se balancea entre el héroe y el personaje secundario. Y no termina por decidirse por ninguno.

-Ese es el argumento de la película – me encogí de hombros – Esta clase de películas suelen tener un guion parecido.

-Alice no cree en el amor – comentó Abby mirándola de reojo -.

-No significa que no crea en el amor, simplemente que pienso que no es para mí – aseguró ella tranquilamente -.

-¿Nunca te has enamorado de alguien? – se interesó Abby, la película ya le había dejado de parecer interesante -.

Parece que la conversación se acaba de desviar, y aunque uno de los protagonistas de la película estaba muy bueno, íbamos a dejarla de lado.

-Es cierto, desde que te conozco nunca has tenido una relación – mire a Alice atentamente -.

-Ninguno ha sido digno – bromeó ella quitándole hierro al asunto -.

-Yo opino que solo tienes miedo a que te hagan daño en algún momento – soltó Abby – pero también te digo que, si no dejas ese miedo, no veras las cosas buenas que te esperan.

-Que profunda te pones cuando ves películas románticas – bromeé-.

Abby me dedicó una deslumbrante sonrisa.

-Además que pasara cuando Elena y yo salgamos en parejas con nuestros chicos – informó ella -.




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