Mientras sigamos aquí (2)

Capítulo 5

SIMON

Nunca pensé que repetir Segundo de Bachillerato pudiera darme menos miedo que sobrevivir a mi propia familia.

Y, sin embargo...aquí estamos.

&&&

El despertador suena a las siete.

Lo apago.

Cinco minutos más.

Cinco minutos nunca hacen daño.

Diecisiete minutos después vuelvo a abrir los ojos.

Perfecto.

Empiezo el curso llegando tarde.

La tradición es importante.

&&&

Me visto a toda velocidad.

Una zapatilla. La otra. Busco la mochila. No está. La busco debajo de la cama. Tampoco. Abro el armario. Nada.

Empiezo a sospechar que la mochila ha decidido independizarse.

La encuentro finalmente en el baño.

No quiero saber cómo ha llegado hasta allí.

&&&

Bajo las escaleras.

En la cocina ya hay movimiento.

Mi madre lee unos documentos mientras toma café. Clark revisa unos apuntes de Derecho. Damon está mirando el móvil. Sonríe. Ay, qué raro se me hace verlo así.

-Claro... -digo mientras me siento-. Ya empieza.

Damon levanta la vista.

-¿Qué empieza?

-La fase empalagosa.

-No sé de qué hablas.

Clark ni siquiera levanta la cabeza.

-Habla de Malena.

Mamá pasa una página.

-También lo había supuesto.

Miro a Damon.

-¿Lo ves? Nadie te cree.

-No estoy haciendo nada.

-Has sonreído mirando el móvil.

-Y...

-Error de principiante.

Damon guarda el teléfono.

-Eres insoportable.

-Lo sé.

Clark asiente.

-Por una vez tiene razón.

-Pero vosotros me queréis igualmente.

Silencio.

Los tres seguimos desayunando.

-Vale. Eso ha sido un no.

Pamela deja la taza sobre la mesa.

-Hoy empiezas otra vez.

Asiento.

-Sí.

-¿Estás preparado?

Me encojo de hombros.

-No especialmente.

-Eso suele significar que sí.

La miro unos segundos.

Hace unos meses esta conversación habría sido imposible.

Antes no preguntaba cómo estábamos.

Daba órdenes.

Ahora pregunta.

Curioso.

Me gusta más esta versión.

&&&

Cuando termino de desayunar, Clark se levanta.

-Te llevo.

Lo miro sorprendido.

-¿En serio?

-Me pilla de camino.

-Qué amable.

-No te acostumbres.

-Ya decía yo.

&&&

El coche avanza entre el tráfico de la mañana.

Clark conduce.

Yo miro por la ventana.

-No hace falta que te pongas nervioso.

-No estoy nervioso.

-Lo estás.

Un poco.

Bastante.

-Mis compañeros van a preguntar dónde he estado.

-Diles que eran asuntos familiares.

Lo miro.

-Técnicamente no sería mentira.

-No. No lo sería.

&&&

El edificio de Bachillerato aparece al final de la avenida. Hacía meses que no lo veía. Parece exactamente igual. Eso me resulta raro.

Después de todo lo que ha pasado...esperaba que el mundo hubiera cambiado un poco.

Pero no.

Solo hemos cambiado nosotros.

&&&

Nada más entrar escucho una voz.

-¡SIMON!

Me giro.

Un chico corre hacia mí.

Tardo un segundo.

Luego lo reconozco.

-Hugo.

Me da una palmada en el hombro.

-¡Pensábamos que habías desaparecido!

-Bueno...

Más o menos.

-¿Dónde demonios has estado?

Pienso rápidamente.

Asuntos familiares.

Eso dijo Clark.

-He tenido... problemas familiares.

Hugo deja de sonreír un poco.

-Ah. Lo siento, tío.

-No pasa nada.

Y, por primera vez...no estoy mintiendo del todo.

&&&

Las clases empiezan.

Matemáticas.

Fantástico.

Cinco minutos después ya no entiendo absolutamente nada.

El profesor escribe una ecuación enorme en la pizarra.

La observo.

Ella me observa a mí.

Ninguno de los dos sabemos qué hacemos aquí.

&&&

En el recreo me siento en un banco.

El patio está lleno de gente hablando. Riendo. Quejándose de exámenes.

Durante un instante...todo parece completamente normal. Y me doy cuenta de cuánto echaba de menos la normalidad.

No las clases.

Eso jamás.

La normalidad.

Saco el móvil y abro el grupo familiar.

Hay un mensaje nuevo.

Brad:

"Clarissa ha conseguido convencer a una enfermera para que le deje comer galletas antes de tiempo."

Sonrío.

Damon:

"No me sorprende."

Malena:

"Ha dicho que técnicamente las galletas también son medicina para el alma."

Me llevo una mano a la cara.

Sí.

Definitivamente ya está recuperándose.

Es exactamente el tipo de argumento que utilizaría.

Simon:

"Decidle que no intente escapar todavía."

La respuesta llega al instante.

Brad:

"Holiii, soy Clarissa y ya es tarde."

Parpadeo.

Simon:

"¿Qué haces con el móvil?"

Brad:

"Estoy ejerciendo un préstamo temporal no autorizado."

"No se lo digáis a nadie."

Levanto la vista del teléfono.

Y no puedo evitar reírme.

Los alumnos que pasan a mi lado seguramente piensen que estoy loco.

Puede ser.

Pero hacía muchísimo tiempo que no me reía así.

&&&

Cuando vuelve a sonar el timbre, guardo el móvil.

Me levanto del banco.

Y camino hacia clase.

Durante meses pensé que, después de todo aquello...nunca volveríamos a tener una vida normal. Quizá tenía razón. Porque esto ya no era nuestra vida de antes. Era algo diferente. Algo nuevo.

Y, mientras cruzaba el pasillo lleno de estudiantes preocupados por exámenes, trabajos y profesores...comprendí que, por primera vez en mucho tiempo...nuestros mayores problemas volvían a parecer los propios de personas normales.




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