Mientras vemos el Atardecer - Libro 01

Capítulo 05

Me encontraba haciendo las tareas de literatura, las dejo a medio hacer porque me ocupo en algo y cuando vuelvo me doy cuenta que me quede sin internet suficiente para seguir investigando.

—No puede ser…rayos —me queje en voz baja.

Llamada entrante

Adán Cooper 

Y ahora que quiere este, dejare que caiga la llamada y no contestare.

Al parecer ignorar la llamada no fue suficiente, porque siguió llamando, siguió insistiendo.

Llamada entrante

Adán Cooper 

Está bien, contestare, solo es una llamada. 

— ¡Ajoi!

— ¿Ajoi? 

—Oye puedo ir mañana a tu casa es que necesito una tarea que me pases, bueno, no una, varias, pero tú eres una buena persona así que… ¿a qué hora voy?

— ¿Disculpa?

—Acaso no me escucha…

—Si te escuche, ven no se a las 3pm

—Está bien gracias

No me deja responderle cuando cuelga la llamada, ¿porque vendrá otra vez? Que no se acostumbre a venir tanto, aunque no tengo problema con eso, puedo decir que alguien me visita después de todo, aunque solo sea para que le pase la tarea.

Ay porque le dije que viniera ahora tengo que acomodar la casa, y la verdad que flojera.

Luego de decirle a mí hermana de que Adán vendrá de nuevo, después de una semana de que vino la primera vez, no se vale descartar las burlas de su parte.

Ya era de mañana tenía todo listo para irme a clases, no salí bien de mi casa cuando escuche a alguien gritando mi nombre de lo lejos

—Sofíaaa, esperameee —era Adán, no sabía que corría, se ve cómico con su cara de cansado por haber corrido como ¿una cuadra? o dos. 

Me detuve apenas supe que era él 

— ¿Qué haces aquí?

—Es que…vine…vine porque…porque iré al colegio como todos… los estudiantes de hoy en día —hablo todo agitado por el recorrido

—Aja, así vas todos los días al colegio, ¿corriendo para llegar temprano o qué?

—La verdad vine por esta calle para ir contigo y luego volver contigo obviamente…me puedes dar un vaso de agua, es que corrí para llegar temprano a tu casa antes que te fueras...sola…ya sabes para acompañarte.

—No era necesario, siempre me voy sola me queda cerca el colegio a dónde van los estudiantes de estos días.  

—Si pero, igual dame agua, estamos en el frente de tu casa

—No. 

— ¿Por qué no?

—Llegare tarde, adiós.

Por fuera podía estar lo más seria posible, pero por dentro estaba ¿Feliz? No lo sé. Creí que se quedaría ahí para descansar, pero no fue así

—Igual te acompañare —comenzamos a caminar yo iba adelante y el atrás, como cosa rara silencio.

No paso tanto cuando ya estábamos en el colegio y tampoco paso tanto cuando Adán se fue con su grupo de amigos. La verdad no entendí su idea de venir acompañarme y luego dejarme ahí sola.

—Hola…. ¿Qué miras?

—No nada. ¿Cómo estás tú?

—Yo estoy bien pero y tu…

—Yo también estoy bien con salud que es lo importante 

—Si claro, lo importante, sí —luego cada una se fue a su clase, no le dije que Adán vino conmigo.

Al entrar al aula como siempre sin falta, en un puesto antes que el mío estaba Elliot Johnson, chico alto, piel blanca, muy blanca, ojos grises y de cabello marrón con unos rizos hermosos que no paro a veces de observar por los bellos que son. 

—Hola Elliot, ¿trabajando duro en tu nuevo territorio?

—Hola Sofía.

Es un chico de pocas palabras, pero como me encantan esos rizos, se parecen mucho a los de mi actor favorito Tom Holland.

He de admitir que se me ha hecho simpático desde la primera vez que lo vi.

 

Nota de la autora:

Muchas gracias por darle una oportunidad a mi historia

Instagram: @iamnelsi2




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