Mike
Siempre fui un fanático de Disney, mis amigos siempre me molestaban con eso, ya que decían que era cosas de niñas, incluso asumían que de grande me gustarían los chicos en lugar de las chicas, ¿pueden creerlo? Pero ya, a lo que quiero llegar, es a que las películas de Disney siempre comenzaban con un típico adolescente quejándose de lo patética o emocionante que es su vida, me preguntaba porqué siempre tenía que ser así, por eso es tan irónico que les comience a hablar de mí como uno de esos adolescentes.
Ya que estamos en esto, permítanme presentarme adecuadamente; mi nombre es Mike Williams. Actualmente tengo 20 años y estudio en el Instituto de tecnología de Florida, así es, soy de Florida.
Mi mamá se llama Aida Knoll, una mujer de estatura promedio, piel clara y un pelo canoso que le llega hasta los hombros.
Es una mujer increíble, pero terca. Es una de esas personas que no cambian de parecer. Si estás de acuerdo con ella se llevarán excelente, pero si tienes una opinión diferente, te verá como su rival.
La religiosidad forma parte de su vida, no acepta nada que vaya en contra de ello.
Por otro lado está mi papá, Tom Williams, es un hombre muy aparente y con un estado físico admirable.
Es muy alto, de pelo negro con unas que otras canas de adorno. Al igual que mi mamá, cree que su punto de vista es el correcto. Siempre.
Ambos son homofóbicos.
Soy hijo único, muchos desean eso, pero no hay nada que envidiar. Siempre siento que tengo que cumplir todas las expectativas de mis padres.
Al ser hijo único, tengo la responsabilidad de el negocio familiar, traer una buena nuera a casa, darles nietos, etc. Es mucha presión.
Aparte de mis padres, hay tres personas más de las que deben tener conocimiento:
Nicole, mi mejor amiga. Es muy pequeña, no pasa de los 1.55m de altura, tiene un color de piel mestizo y unos ojos profundos. Lo que más resalta de ella es su cabellera, posee un cabello muy largo de color castaño.
Le gusta vestirse como bad girl, pero en realidad es una chica rosa. Es alegre, no recuerdo la última vez que la vi triste o de mal humor, es quien nos alegra los días a Xavier y a mí.
Xavier, mi mejor amigo, es alto, de piel clara y con un cuerpo bien trabajado. Tiene unos rulos perfectos, pero en cuanto al color de su pelo, debo decir que es muy inestable, ya que lo cambia muy a menudo, pero su cabello actualmente tiene un color rubio.
Le encantan las fiestas y siempre está soltero (es un playboy).
Los tres hemos sido amigos desde la primaria, ahora también compartimos universidad, además, tenemos la misma edad. Somos el trío perfecto.
Alice, mi novia. Es sumamente atractiva, su pelo rubio ondulado siempre perfecto, es parte de su encanto. Tiene piernas largas, una piel clara y unos labios con forma de corazón.
Tenemos ya casi un año de noviazgo y puedo decir que soy muy afortunado por tenerla en mi vida; no solo por su incomparable hermosura exterior, sino también, por su infinita belleza interna. Alice me ha apoyado mucho desde que estamos juntos.
En la universidad…
Y aquí vamos, otro día en la universidad, les juro que a veces me pregunto si realmente esto valdrá la pena algún día. Sé que muchos concuerdan conmigo.
Estoy en las afueras de la universidad esperando a Alice para ir por un café antes de entrar, pero ya se ha tardado un poco.
Ahí viene.
—Hola mi amor.
Me saludó con gran entusiasmo en sus ojos y una enorme sonrisa; rozando sus labios contra los míos, dando lugar a un cálido beso.
—Hola cariño —le respondí con el mismo entusiasmo.
—¿Por qué tardaste tanto?
—Ay amor, te sorprendería lo horrible que puede llegar a ser el tráfico.
—Créeme que lo sé —pronuncié mientras salía una carcajada de mi boca.
***
Por fin llegó la hora de la salida, siento que este día ha sido eterno.
Hoy se estrena la película “Cruella” por lo que Xavier, Nicole, Alice y yo, hemos venido planeando ir a verla juntos y hoy por fin es el día. Iré a mi casa a tomar una ducha para ir hacia nuestro encuentro.
—Hola papá, hola mamá —saludé a mis padres de forma apresurada, quienes se encontraban cenando.
—Hola hijo, por fin llegas, ven y cena con nosotros.
—Lo siento papá, tengo que salir y tengo el tiempo encima.
Le dije mientras comenzaba a subir las escaleras.
—Oh, ¿un cita con Alice?
Dijo mi mamá en un tono algo travieso.
—Oh no mamá, sé lo que estás pensando y no, no solo es con Alice, también estarán Nicole y Xavier.
Dijeron algo más, pero no logré escuchar; realmente estaba muy apresurado. Rápidamente me alisté y salí a nuestro punto de encuentro.
Cuando llegué, Nicole ya estaba allí, un momento después llegó Xavier, sin embargo, no habían rastros de Alice y la película estaba a punto de comenzar; no sé qué pasa con ella últimamente, pero esto de llegar tarde a todos lados se está volviendo una costumbre. Intenté llamarla, pero su móvil parecía estar apagado.