Capitulo 4: El Arte del Knockout:
El sol se asomaba lentamente desde el horizonte, alzándose dtrás de una montaña cercana. Solo tres días habían pasado desde el primer encuentro entre Red y Mallow, pero, por suerte, ya habían llegado a entenderse mucho mejor. –Mallow,– dijo Red para matar el silencio que se había establecido desde hace una hora y media –¿Cuánto falta según tu mapa para llegar a la aldea más cercana?– Mallow simplemente se rió fuertemente. –¿Dije algo gracioso?– comentó Red, más frustrado que confundido por la carcajada. Mallow se detuvo en seco, y luego, sonriendo de forma casi exagerada pero genuina, le mostró el "mapa"... Que solo era un dibujo de Red con la espada alzada al aire y el mismo Mallow a su lado –Esto no es un mapa, rojito... ¡Todo este tiempo estuvimos siguiendo un camino que yo me sé de memoria! Solo estoy dibujando.– Red miró la hoja, luego a Mallow, luego a la hoja y luego miró a Mallow nuevamente –... Es un chiste, ¿no?– Mallow negó con la cabeza, claramente divertido –Viendo el lado positivo, ya casi termino. Solo falta colorear.– de pronto, se llevó una mano al mentón –Hmm... Ahora que lo pienso, me doy cuenta de que no tengo forma alguna de darle color a este dibujito sin lápices ni marcadores...– Red suspiró, y empezó a caminar a la dirección contraria –¿A dónde vas?– preguntó Mallow mientras lo seguía con la mirada, curioso –¡A matarme!– respondió Red como chiste, pero su risita que siguió a la broma solo hacía más creíble el comentario desde la perspectiva del enano –Eh...– Mallow guardó la hoja en su gabardina antes de ir a perseguirlo –¡RED! ¡NI SE TE OCURRA, AVENTURERO SUICIDIDA!–. Sí... El día sería demasiado largo.
Una hora después...:
Red se agarraba la cabeza, caminando a paso lento con una expresión tensa –Mallow...– Mallow lo miró mientras se rascaba la nuca –¿Sí?– Red alzó la voz un poco más de lo intencional –¿Puedo saber porque me diste una patada voladora?– Mallow desvío la mirada, cruzándose de brazos –... No estamos en una película, dramático.– Red se quitó la mano, mostrando un moretón en su frente –Mallow... Saltaste, me diste una patada en el aire, me noqueaste con el golpe y luego trataste de despertarme, porque entraste en pánico al pensar que me mataste. Literalmente todo eso pasó en menos de media hora.– Mallow, avergonzado, respondió con un tono más defensivo –¿Y qué querías que hiciera? ¿Dejarte suicidarte?– Red apretó los puños y los dientes a la vez, apenas conteniendo su furia –... Cuando dije "A matarme"...– inhaló para calmarse... Y falló –¡ERA UN CHISTE, ENANO DE MIER-!– Mallow lo interrumpió haciendo un gesto con la mano –Ok, ok, se entendió...– tomó un poco del agua de la cubeta, sin poder evitar una risa breve incluso con la tensión evidente en el ambiente –Por otro lado, me doy cuenta de que eres malhablado al enojarte, ¿eh?– Red se sobó el moretón de nuevo, todavía más molesto al escuchar la risa –¿Por qué esa patada no terminó con mi vida?– Mallow dejó el balde a un lado, mirándolo directamente a los ojos antes de soltar una frase que, desde su propia perspectiva, era bastante profunda –Es simple, Red: Un Knockout nunca te mata.– Red levantó una ceja –¿Un qué?– Los ojos de Mallow brillaron ligeramente por la emoción... Aunque no de forma figurada. Esos ojos dorados se iluminaron apenas un instante –¿No sabes lo qué es un Knockout?– Red negó con la cabeza –... Más o menos, pero no.– Mallow dió un salto de emoción antes de empezar a hablar de una forma demasiado rápida y atropellada, siendo casi inentendible –¡Bueno, rojito! ¡Te explico, y con mucho gusto!: La palabra nació entre los año 1866 a 1870, y principalmente se refiere a dejar fuera de combate al oponente. No se sabe el punto exacto del nacimiento de la frase, pero sí que hoy en día es bastante común. El deporte donde nació fue boxeo, aunque se expandió a otros deportes de contacto. Hace mucho tiempo la palabra se popularizó y empezó a usarse para cosas que no necesariamente tenían que ver con peleas, aunque hoy en día recuperó su significado principal.– Red respiro muy hondo, tratando de calmarse nuevamente... porque Mallow ya lo estaba llevando al límite –Mallow, yo solo dije "¿Un qué?"... ¡Nunca te pedí una tesis del Knockout y todo su impacto cultural!– Mallow levantó ambos brazos con un gesto totalmente exagerado pero que le resultaba completamente natural –¿Cómo es que esto no te interesa, Red? ¡El Knockout es arte! ¡Una obra maestra entre violencia gratuita! ¿Cómo es posible que no te intriga?– Red respondió con un tono ácido, claramente sin estar convencido –Claro, porque dejar inconsciente a otra persona que no te hizo nada "porque sí" es algo hermoso, ¿no? Arte puro, algo con encanto, ¡magia bella!.–. –"Algo con encanto"... Meh...– repitió Mallow con burla y molestia –No entenderías el simbolismo del Knockout ni aunque él se manifestara y te gritara en la cara "¡MÍRAME!".– Red suspiró una vez más, cansado de una discusión que, para él, no tenía ningún sentido –Ok, ok, lo siento, Mallow. ¿Podemos cambiar de tema, por favor? Me va a doler la cabeza... Más de lo que ya me duele por tu patada.– Mallow suspiró, tratando de soltar la indignación que le había generado la "falta de respeto" al Knockout –De acuerdo...– finalmente, sonrió de nuevo –Algún día te haré entender el Knockout, Red... Es una promesa.– Red soltó un simple "Ajá" mientras volvía a caminar –Creo que Mallow empieza a ser... Odioso. Más que nada por su impulsividad.– gruñó con clara irritación, aunque queria intentar ser más empático –... Igualmente no tiene malas intenciones, o eso supongo. Sería perfectamente capaz de matarme en segundos; el maldito enano es como Flash... Pero sin el traje de superhéroe con exceso de rojo...– una sonrisa irónica se formó en su rostro –Bueno, ¿Quién soy yo para criticar a Flash cuando hasta mi nombre representa ese color? Pues nadie.– Mallow, en un parpadeo, se puso delante de él, con los brazos cruzados y dando pisadas ligeras consecutivas al suelo –... No es muy bonito que un héroe me diga odioso, ¿sabes?– Red frunció el ceño –¿Pensé en voz alta?– Mallow asintió con la cabeza, su expresión rabiosa –Bueno... Lo siento por eso.– murmuró Red antes de encogerse de hombros–Y sobre lo otro... ¿Se supone que soy un héroe? Pues a mí no me lo parece...– Mallow tuvo un tic evidente en el ojo mientras apretaba los puños al ver cómo Red volvia a caminar sin más –¡Agh! ¡Que cínico...!– Red se detuvo, se giró y lo miró de nuevo, ahora más curioso que sarcástico –¿Se supone que soy cínico por ser realista? No he hecho cosas impresionantes, no tengo superpoderes, estoy lejos de tener una moral completamente limpia, no he salvado vidas, no lucho contra villanos y simplemente me veo a mi mismo como lo que soy: Red Williams, un adolescente normal con un nombre que parece una broma de mal gusto porque literalmente significa "Rojo".– Mallow, con una mezcla de empatía y firmeza, respondió sin dudar –No sabes de qué estás hablando. No eres conciente de lo que vales, ¿cierto, Red?–. Red negó con la cabeza, hablando con un tono más serio que antes –Mallow, yo sé que tú tienes una perspectiva extraña de la vida... Pero yo no soy un héroe. Vamos, sé realista: Eso no existe, y tú deberías saber que ese arquetipo es pura ficción. Me veo raro con mis gustos cuestionables de vestir con un color primario presente en todo mi atuendlo, pero eso obviamente no me hace automáticamente especial.– Red se sentó en una roca, mirándolo con una una intriga evidente –Te veo demasiado convencido y, sin embargo, yo sé que tengo la razón. ¿En qué aspecto soy un héroe, según tú? No he demostrado en ningún momento una virtud que represente a un héroe. Lo más "heroico" fue cuando quise pelear con ese Oso... Pero ese animal claramente podía matarme, y tú interveniste para derrotarlo en segundos antes de que pudiera hacerme daño.– Mallow se acercó unos pasos, con la mirada perdida... cómo si estuviera visualizando algo relevante. –No te digo héroe por lo que eres hoy...– puso su mano en el pecho de Red, ejerciendo una dosis de presión mientras su mano se lluminaba en un dorado celestial –... Lo digo por lo que puedes llegar a ser.–. Red lo miró una vez más, antes de sentir un dolor agudo en la cabeza, y caer al suelo –¿Que demonios acabas de hacer...? Oh, gran plot twist, universo: "Adolescente traicionado por lo sobrenatural y muriendo como imbécil"– se rió sin fuerzas, mientras se mareaba –... Que hermoso "Bad Ending", ¿eh?...– Mallow negó con la cabeza rápidamente, nervioso por aquella interpretación errónea de la situación –No, no, ¡NO! espera, simplemente te acabo de dejar... Noqueado para algo realmente importante. Aunque sí...– se llevó una mano al mentón una vez más, ahora sudando frío –Eso suena demasiado mal en este contexto. Pero solo te voy a decir algo importante...:– le quitó la mano del pecho mientras le guiñaba un ojo tratando de generar calma –Tú puedes confiar en mí, amigo. Te esperaré despierto. Dulces sueños, Wiliams...–. Red trató de apretar los puños, pero sus brazos estaban entumecidos, y cada vez era más difícil mantenerse con los ojos abiertos. Su mente generó un último pensamiento claro antes de quedarse completamente dormido: –Lo peor es que... Ahora mi vida va a depender completamente de Mallow. El tipo puede hacerme lo que quiera mientras yo "duerma" entre doscientas comillas, y no puedo defenderme si no estoy ni consciente...–. Finalmente... Red cedió al sueño profundo, quedando inconsciente. Mallow, más tranquilo, empezó a caminar –Voy a traer madera. Podría hacer una fogata esta noche, supongo...–.