Mirror

MIRROR

Y entonces me arrodillé frente a ti; vi tus lágrimas y las múltiples heridas que difusamente ardían dentro de mí. Incluso yo, yo lo olvidé, y tiré todo por lo que habías luchado: la forma en que corriste sin parar, incluso herido, incluso sin esperanza, incluso cuando el rechazo se volvió más fuerte que tu propia determinación. Pero, aun así, no sé cómo, seguiste.

Dejó de importarme porque no vi resultados, porque no obtenía lo que quería, quizá porque la vida era dura para mi ego, para el "yo" encadenado que se esforzaba por sobrevivir. Me enfrentaba a una tormenta gigante que solo me orilló a ser miserable; mi cuerpo dolía y mi mente estaba ofuscada. Mientras seguía arrastrándome, me preguntaba si algún día llegaría a estar ahí, pero entonces… lo vi. Tan hermoso, tan grandioso; un héroe, uno que inspiraba confianza, que incluso ante el miedo, sonreía.

Y cuando me di cuenta, en el espejo que lo observaba, me vi a mí, y lloré. Lloré porque yo era quien había cargado con esas cadenas que me arrastraban a seguir adelante. Una parte de mí luchaba día a día por ser mi héroe, y otra quemaba cada gota de felicidad porque se apegaba a la realidad. Pero cuando lo perdí todo, incluso a mí mismo, me di cuenta de que no tenía nada más; ya no era un ganador, tampoco alguien de quien estar orgulloso. Solo era yo, era nada. Y en esa desesperación busqué de nuevo la realidad por la que tanto había luchado; la crudeza con la que veía la vida pronunció: “Sueña”.



#1915 en Otros
#65 en No ficción

En el texto hay: superacion, resiliencia, redención personal

Editado: 04.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.