Mis Dos Personalidades Y Las Siete Tuyas

EL JUEGO DEL DESEO

Más tarde, en el camerino, Volkan se acercó con una sonrisa peligrosa.

—Mis señoritas —dijo con voz suave—. ¿No creen que irrumpir en el concierto de otro artista es poco cortés?

Yim sonrió de lado.

—Considéralo un plus en tu carrera.

Volkan rió, acercándose demasiado.

—Creo que tengo todo lo necesario para elevarme aún más alto.

Luego se retiró, dejándolas con una sensación inquietante.

—No hay duda —susurró Yam—. Él es otro fragmento.

Durante meses intentaron acercarse a él, pero Volkan siempre las evitaba.

—Esperen su turno —decía—. Como toda fan.

La paciencia de Yim comenzaba a agotarse.

—Podríamos obligarlo —propusieron los sirvientes.

—No —respondió Yim y Yam—. Su poder, aunque fragmentado, no se puede someter.

Entonces llegó el mensaje.

Si desean hablar conmigo… vengan a mi residencia. A solas.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.