Mis Jefes intergalácticos +18

8

Capítulo 8

Hace Dos años ella aplicó para una visa intergaláctica, cada vez que le llega la cita siempre la cambian. Pero ahora mientras revisa su correo electrónico su visado ha sido aceptado y que solo tiene que ir a recogerlo, se extraña ya que ella ha investigado y hay que hacer mucho papeleo .

Su teléfono suena y comienza a pautar citas para sus jefes, así son sus días no se quejara le gusta su rutina, se percata qué son las diez de la mañana.

Se levanta y va directo hacia la sala de descanso preparando todo. Toca la puerta y entra -Disculpe Sr. Eros, aquí le traigo su café y un pequeño bocadillo.

Eros sonríe -Muchas gracias Arlet... Y dime Eros solamente.

Las mejillas de Arlet arden un poco -No creo que...

-Somos amigos verdad -Eros alza una ceja, trata de esconder un pequeña sonrisa al verla un tanto nerviosa.

-Si Sr. E digo Eros -por Dios este hombre y su hermano la tienen tonta.

Se maravilla al escuchar como él está riendo -Hermoso -susurra muy bajo.

Las mejillas de Eros toman un tono rosado, a él nunca le han dicho algo tan bonito, muerde su labio.

-Por cualquier cosa me llama, estaré entregando el bocadillo a su hermano.

Eros mira como ella sale suelta un suspiro, un pitido hace que mire su pantalla, sonríe en grande sus planes ya están en marcha.

🌎🌎🌎🌎

Al salir trata de respirar un poco para tranquilizar los nervios, más calmada va hacia la oficina de su otro jefe. Toca la puerta y entra.

-Sr. Éber aquí le traigo su refrigerio.

Éber sonríe no negara que siempre espera con ansias este momento, hace un pequeño puchero -Somos amigos deja de decirme así.

-Estamos en el trabajo.

-Aún si me puedes llamar por mi nombre Arlet -dijo tomando ese delicioso café -, delicioso como siempre -Éber la mira con un brillo especial.

Arlet se pone nerviosa, muerde su labio -Por cualquier cosa me llama Éber.

Él mira como ella sale de su oficina y en sus labios aparece una pequeña sonrisa.

🌎🌎🌎🌎

En la hora de almuerzo Eros busca a su hermano -Hermanito ya es hora de comer -Niega con diversión al ver como él se levanta como un resorte.

Ambos salen de la oficina y se percatan que su hermosa asistente aún está en su escritorio.

-Ya es hora de comer -dijo Eros.

Arlet levanta la mirada -Lo sé, es que estaba terminando antes de ir a la cafetería -esta mañana se le había olvidado hacer su comida, se entretuvo haciendo los bocadillos para sus jefes.

-Ven con nosotros -propone Éber.

-No creo que sea buena idea -dijo viendo como todos los que están en el piso los miran.

Los gemelos se dieron cuenta -Ven con nosotros almorzar -dijo Eros, están cansados de estar en ese lugar.

Arlet muerde su labio -¡Está bien!

Todos observan como ellos se van, las mujeres mueren de celos, por más que traten de llamar la atención de sus jefes estos nunca hicieron caso.

Al bajar por el ascensor los tres guardan silencio, llegan hacia el carro y Eber le abre la puerta -Srta.

Arlet sonríe -Gracias Sr.

Los tres se ríen -Espero que no te moleste la verdad no vamos a restaurante de lujo a comer -expresó Eros conduciendo -, desde que llegamos encontramos un pequeño lugar donde hacen comida muy deliciosa.

-Por Dios es verdad, esa doñita tiene manos divinas -asegura Éber.

-Oh así que no te gustan mis bocadillos -dijo Arlet en burla.

Entró en pánico -No pierdes eso -gritó alterado -, tu comida es deliciosa, ni los mismo dioses tiene ese privilegio de comer tu comida -expresó Éber un tanto dramático.

Arlet se parte de la risa -Tranquilo Éber es jugador -Eros y Arlet se ríen.

-Son malos -dijo cruzando sus manos y formando un puchero.

Arlet se levanta un poco y le da un beso en la mejilla -Perdón, mañana te hago una tarta.

Éber se sonroja por el beso, una gran sonrisa se asomo -Tarta -confirma con emoción -, quiero una.

Arlet confirma -Mañana es sábado... -Estaba por seguir hablando pero habían llegado al lugar.

Eros es quien le abre la puerta ella camina atrás de ellos se maravilla de la sencillez del lugar, Éber la ayuda a tomar asiento, se sorprende al ver que los precios son cómodos y accesibles cosa que en estos tiempos es difícil.

-¿Qué pedirás Arlet? -pregunta Eros.

-Todo se ve muy rico -dijo indecisa.

-Y lo está, he aprobado todo lo que hay en el menú -declara Éber.

-Oh.

A los pocos minutos una agradable anciana llega -Oh chicos es bueno verlos.

-Sra. Carmen cada día está más bella.

La señora se ríe -hay Éber tan coqueto como siempre -ella mira a la chica -. Por fin trajeron a su novia.

Arlet se sonroja con fuerza -Y..o

-Es nuestra asistente Sra. Maria -comunicó Eros, él y su hermano se miran, ellos saben perfectamente que en el futuro será diferente.

María niega con una sonrisa -Si ustedes lo dicen, ahora sí ¿Qué van a pedir?

-Yo quiero quiero moro de habichuelas con carne de cerdo y una ensalada verde -dijo Eros.

-Quiero sancocho con mucha carne y arroz blanco -dijo Éber.

-Mmm quiero arroz blanco, habichuelas y cerdo -dijo Arlet.

-Perfecto, ¿Que van a desear de tomar?

-Agua por favor -respondieron los tres al mismo tiempo.

-Excelente, en un momento se le traerá sus pedidos.

A los pocos minutos llega la orden, los tres se maravillan con el sabor principalmente Arlet no puede creer lo delicioso que está.

-Por Dios, está muy rico -alega con emoción.

Los gemelos sonríen, una idea llega a Éber -Por cierto sobre la tarta -Arlet lo mira -, mañana es fin de semana por que no la haces en nuestra casa, además tenemos que mostrarte como somos -lo último lo susurro bajo.

Eros mira a su hermano << Joder el usa la cabeza en momento muy buenos >>

-Ohh esta bien mañana iré, solo me tiene que dar la dirección.

-Perfecto, por eso no te preocupes uno de nosotros te pasaremos a buscar a las dos de la tarde -informa Eros.




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