Mis Jefes intergalácticos +18

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Los gemelos menores miran a su mujer con traición —Arlet.

Voltea su cara sonríe con inocencia, camina directo hacia sus hombres —Ustedes son mis adonis.

Un puchero aparece en los labios de sus gemelos —Mia —gruñen ambos.

Alex y Alexis tratan de no reírse, su pequeña nuera es divertida  al final sonríen cálido y un poco sorprendidos por sus hijos, sus dos bloques de hielo están siendo infantiles cosas que nunca hicieron.

Una punzada de culpa aparece en ambos, si hubieran dejado esa mujer antes sus niños hubieran tenido una infancia mucho mejor. Ambos padres se miran y confirman, esta pequeña humana que ni siquiera conocen ha hecho que sus niños vuelvan a ser seres con sentimientos.

Un carraspeo hace que la pareja se aleje un poco, las mejillas de Arlet se tiñen de rojo la verdad se había olvidado por completo de sus suegros, esto lo confirma ella puede gozar viendo belleza pero sus hombres, sus gemelos son su mundo.

—¡Mucho gusto! —ella hace una pequeña reverencia —, por favor pasen príncipes.

—¿Cómo te llamas pequeña! —preguntó Alex.

—Arlet Pérez Sr.

—Nada de señor niña, somos tus suegros porque mejor nos llama padres —expresó Alexis, quedó encantado al ver como las mejillas de su pequeña nuera se tiñen de rojo.

Los mayores Lawless se acercan a su pequeña nuera, ambos toman cada uno las manos de ella —Encantado Srta. Arlet, me llamo Alex.

—Encantado Srta, me llamo Alexis.

Arlet se pone de todo los colores al sentir como ambos mayores besan sus manos.

—Hay Dios…—se aleja un poco de sus suegros al sentir como sus hombres gruñen —, Mayordomo Lee.

A los pocos segundos el mayordomo llega —Si mi señora —hace una pequeña reverencia, demostrando el respeto y cariño que siente hacia su ama.

Arlet camina hacia Lee y lo endereza —No hagas eso —regaña con cariño —, la comida hay que servirla.

—Ya está hecho mi señora, necesita algo más.

—Ustedes siempre tan eficientes, mañana les haré una tarta a todos ustedes —expresó Arlet con emoción.

El mayordomo sonríe con cariño y confirma, sin embargo alguien se siente traicionado.

—Y mi pastel.

Arlet voltea hacia la voz que suena herida y sonríe —Tu pastel está hecho, más tarde se servirá.

Éber sonríe en grande, se acerca a su mujer y la besa con emoción —¡Gracias!

Arlet se ríen, su hombre solo piensa en comida niega con diversión —Vamos por favor.

Alex y Alexis miran con un brillo especial a su nuera, ellos no conocían ese lado infantil en su hijo menor, Alexis mira a su hermano mayor —Fuimos malos padres.

Alex mira los ojos tristes de su pequeño hermano estaba por responder pero una voz lo detiene.

—No digas eso padre, ustedes son los mejores que hay, gracias a ustedes crecimos bien… Es verdad que no fue en un ambiente sano, pero amábamos cada momento que nosotros cuatro teníamos —expresó Eros con cariño.

—Ustedes son unos de nuestros motivos para seguir hacia delante, el segundo es esa mujer pequeña que nos domina con el meñique.

Padres e hijos ríen —Vamos, a ella le gusta que disfruten de su comida o si no se pondrá enojada, y si está así no habrá postres.

Los gemelos mayores confirman hacia su hijo mayor, los tres caminan hacia el comedor, abre sus ojos en grande al ver tanta comida sus bocas se aguan al sentir el rico aroma.

—Por qué tardaron, siéntense rápido —gritó Éber queriendo comer desde que llegó, si no fuera por que hay que esperar a sus padre y hermano ya hubiera comenzado.

Los gemelos mayores confirman , toman asiento y observan como su nuera se levanta y comienza a servirles.

—Por favor pueden comer todo lo que quieran, solo dejen un pequeño espacio para el postre.

Los gemelos mayores confirma, cada uno le aprueba la comida sus ojos se abren con sorpresa gimen por el delicioso sabor —Por Dios —ambos comienzan a comer un poco rápido.

Arlet se ríe —Por favor al paso, se pueden atragantar —pone a cada uno un vaso con agua al igual que a sus dos hombres que están comiendo del mismo modo —, al paso.

—No nos culpes, tu comida es demasiado deliciosa —expresó Éber tomando un poco de agua —, además extrañaba tu comida —continuó comiendo con emoción.

—Es verdad la extrañaba mucho —expresó Eros olvidando los modales  hablando con la boca llena.

Arlet niega toma una servilleta y limpia la boca de su hombre —Come al paso después de duele la panza.

Eros confirma y sonríe lindo, Arlet le devuelve la sonríe y le da un peso en su mejilla. Al final se sirve su comida antes que estos cuatro terminen todo..

En menos de quince minutos toda la comida había desaparecido, Arlet traga duro mira a los cuatros hombre estos se encuentran con la mejilla teñida —Por Dios… Era mucha comida ¿como?.

—Te dijo no nos culpes, tu comida es muy rica —habló Éber limpiando su boca.

Los gemelos mayores no podían creer que había perdido su elegancia, tampoco pueden creer que hayan comido tanta comida y para el colmo quieren más.

—Mnm… ¿hay más? —pregunta con vergüenza Alexis.

—si, pero ya han comido suficiente y hay postre para más tarde.

Los cuatro confirman, Arlet se levanta y va directo hacia la cocina dando la orden de preparar guarniciones para sus suegros, la suerte que dejó suficiente comida para que ellos se puedan llevan, a los minutos tanto padres como hijos miran todas esos topper.

—Aquí hay comida para llevar.

Los mayores sonríen con emoción —¡Muchas gracias!

Arlet se ríen al ver la cara de sus suegros —Por favor vengan, vamos para el jardín, mandé a preparar  un poco de té.

Los cuatros confirman, siguen a la pequeña humana, toman asiento y suspira a los pocos minutos varias tazas y dos teteras son puestas en una pequeña mesa.

Arlet comienza a servir a cada uno —Por favor.

Los cuatros suspira a gusto, el té hace se que sientan un poco relajados.

—Bien..Arlet ¿a qué te dedicas? —pregunta Alexis tomando un sorbo de su té.




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