Tras la puerta los gritos están, aunque reales no sean, reales los siento. Mi mente vuela entre las bombas, mísiles y humo. La incertidumbre es confusa, dolorosa... Real.
Piso un suelo a la vista firme, que se posa sobre arenas movedizas, hay nubes de pólvora que nublan la alegría del reinicio de año y todo solo por recursos ajenos.
Y todo por culpa de jefes sin mente que dañan a los reales jefes.
La belleza se ve oculta, por el escudo que la protege un escudo fuerte... Con mucho miedo.
Miedo de perder la cordura y la dirección entre tanto deseo de más... Más para llenar los vacíos propios de gente mala.
Se olvidan de que existe la gente que quiere vivir...
Sin gritos de guerras.
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crónica de resistencia, protesta social, sentimientos del 3 de enero
Editado: 05.01.2026