Todos esperan que al encenderse la guerra, un pueblo regio se calle y se trague su misma tierra.
Lo que no todos saben es que ese mismo pueblo anda blandiendo un sable, un megáfono y un hambre de fortaleza palpable.
Que a pesar de tanto daño en su tierra madre, están buscando el responsable para que arregle su desmadre y amarrarlo con cable pa' que aprenda que con Venezuela:
¡No se mete NADIE!
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crónica de resistencia, protesta social, sentimientos del 3 de enero
Editado: 05.01.2026