Mis razones para odiarte

Capítulo 1

-¡Cómo que casarme!- me levanto rápidamente de la mesa girando mi atención hacia mi abuelo quien come tranquilamente su filete de res como si no hubiera lanzado semejante bomba hace unos segundos-
-Vera, ¿qué te he dicho de alzar la voz en la mesa ?-dice mi abuelo con esa calma y autoridad que desprende sin esfuerzo alguno. Si no fuera su nieta ,créanme su frío tono de voz me hubiera hecho erizar hasta los pelos de las cejas, pero no soy la clase de mujer que de dejé intimidar por tres sílabas-
-Mi educación y mis modales no son relevantes al caso, esto sí - señalo a Alessio que se encuentra comiendo con calma ajeno al tema, como si este asunto no le afectará él.- No me pienso casar con esa escoria y esa es mi última palabra abuelo.
Cuando dispongo a irme una fría y calmada voz me hace detener al instante.
-Yo usted señorita Clinton no me daría la espalda así- espera...acaso¿eso fue una amenaza...a mí?-este matrimonio no fue pensado la ligera, si algo sale mal ustedes no serán los únicos afectados, nosotros tenemos una imagen y una reputación que mantener, la cual estamos poniendo en riesgo si esto se sale de control. Si ve el lado positivo tendrá todos los beneficios que trae el apellido Rossi que se verán aumentados si le proporciona un heredero a la familia. Así que señorita Clinton...-veo como el mayor de los Rossi se cruza de brazos adoptando una postura que demuestra que tiene toda esta situación bajo control- ...compórtese adecuadamente como la heredera que es y la futura señora Rossi y regrese calladamente a la mesa.- estas últimas palabras calan profundamente en mí y siento como ahora se me eriza hasta el último vello del cuerpo. Miro a mi abuelo buscando su ayuda pero..nada..solo esa mirada vacía que no me recuerda en nada al hombre que me enseñó a montar bicicleta, quien me tomó en sus brazos cuando no podía dormir en las noches de tormenta , él que me arropaba todas las noche antes de dormir y me felicitó cuando obtuve mi título universitario. No veo absolutamente nada del hombre que marcó mi vida desde el inicio.
Me siento pesadamente en la mesa, pero no a su lado, ahora su simple presencia me pone de malas, no puedo creer que el hombre a quien yo creía mi protector me haga esto, lanzarme a un matrimonio de conveniencia con anda más y nada menos que con Alessio Rossi. De primera vista el tipo parece esculpido por un dios griego, la mandíbula marcada pero sin perder ese toque juvenil y coqueto, la nariz alargada ,cejas pobladas pero bien definidas , y esos ojos color canela que fácilmente pueden confundirse con dos soles cuando sonríe. En resumidas palabras tiene un físico de muerte y esos 1,98 , la perdición de cualquier chica que tenga ojos, o sea, todas. No es de extrañar que el desgraciado tenga hasta un club de fans y que incluso mujeres casadas vayan tras él. Puede que por eso también acepte este matrimonio así sea arreglado.

Al ser mi única opción libre para no explotar prefiero sentarme a su lado , me vale tres cominos si le incomoda mi presencia, yo tampoco pedí eso.
- Puesto a que la señorita Clinton ha decidido cooperar continuemos con esto...- el señor Rossi sigue hablando de lo que parece el acuerdo pre-nupcial pero a este punto ya no escucho nada de lo que dice, sus palabras son como un zumbido que se arremolina en mis oídos. Siento que una mano grande y cálida se posa en la mía que no sabia que estaba cerrada en un puño. Cuando levanto mi vista me encuentro con esos ojos color ámbar que me miran como si quisieran leerme el alma .
-¿Qué se supone que estás haciendo? Sueltame. -le susurro con molestia en mi voz que pasa por inadvertido al susodicho.-
- Deberías agradecerme estoy evitando que te dañes tu bonita manicura por la presión de tu puño, bonita.- dice igualmente en un susurro pero con ese deje de diversión que dice que disfruta de todo esto-
- Sueltame ahora mismo o te pincho con el tenedor. -suelto amenazadoramente que estoy totalmente segura que le importa lo más mínimo.-
- Calma bestia, no hace falta llegar a tanto... -siento como presiona más su mano en la mía negándose a soltarla-...admite que te gusta el contacto,no me quejaría.-me da esa sonrisa en parte divertida y provocativa que si no fuéramos el punto de mira se la borraría de un puñetazo.-
-No me llames así. - sinceramente estoy harta de este tipo-
- Si que puedo pequeña bestia hace unos minutos me llamaste escoria.
- No dije nada que no fuera mentira, aunque la verdad duela.
-Tienes la lengua demasiado filosa para tu propio bien pequeña bestia,eso te traerá muchos problemas. - siento su aliento demasiado cerca de mi oído, lo que hace que se me erizen los pelos.-
-Hasta ahora no me ha dado problemas y creo que contigo no será la excepción. -lo enfrento para encontrarme con esos ojos color ámbar fijos en mí. Estamos tan cerca que puedo contar cada una de sus pobladas pestañas, pero no me alejo,y así nos quedamos hasta lo que se sienten minutos,en un duelo de miradas que ninguno está dispuesto a perder,hasta que una voz nos saca de órbita.
- Veo que se están llevando mejor-dice el señor Rossi con una sonrisa de satisfacción que no pasa desapercibida para ambos-
- Con todo respeto señor Rossi si eso fuera llevarse bien Alessio y yo ya estuviéramos camino al divorcio.- no hace falta entrar a la universidad para entender mi clara molestia por esta situación-
- Abuelo ,señor Clinton ,Vera y yo nos retiramos tenemos asuntos de pareja que resolver ... -interviene Alessio ganamos una mirada de asombro y molestia de mi parte. -...si nos disculpan.
Con eso me arrastra fuera de la mesa sin darme oportunidad de discutir, guiándome a la salida del fino restaurante . Cuando el frío de la noche golpea mi rostro finalmente ,se detiene bruscamente y me enfrenta.

- Te dije que esa lengua te metería en problemas pequeña bestia.
- Y yo recuerdo haberte dicho que no tenía problema con eso. -digo ya harta y molesta de todo esto y me suelto de su agarre- ¿se puede saber que te pasa? "Problemas de pareja",¿ en serio ? ¿Era lo mejor que tenías?-le reclamo alzando la voz ganándonos miradas de otros clientes que pasaban cerca de nosotros .
-Primero te calmas y segunda nos vamos de aquí. -sin darme lugar a hablar me toma en brazos estilo nupcial y me lleva al parqueo-.
-¡ Alessio que te pasa!! Bajame ya! -hace caso omiso de mis gritos y no se detiene aunque forcejeo con todas mis fuerzas.¡Acaso el tipo es una roca!-




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