Zdena se giró hacia Zane, bajando un poco la voz.
-Tú... ¿Sabes qué castigos hay en el Edén cuando alguien rompe las reglas?
Zane no respondió de inmediato, su expresión se endureció
-Por supuesto -dijo al final- existen dos castigos, el menor... consiste en multas excesivamente caras, si no logran ser pagadas en un periodo de tiempo, terminan en mutilación de alguna extremidad, generalmente escogida por una hiena ... y cuando el error es grave, simplemente los desaparecen.
Kahiry tragó saliva.
Zdena apretó los labios -Entonces... no perdonan.
-No -confirmó- Nunca.
Zdena alzó la mirada, pensativa -Eso quiere decir que Liam es importante para ellos, pero ¿por qué?...
Zane frunció ligeramente el ceño-¿Liam?
-El ciervo -aclaró ella.
Zane asintió - puede ser una sola cosa
-¿Qué ? -preguntó Kahiry.
-Dinero -respondió sin rodeos- La gente apuesta más cuando él juega, pagan con más facilidad porque saben que no perderán tan fácil.
Mateo intervino, apoyando los codos en las rodillas -Ahora que lo dices... es cierto. Nunca lo he visto perder.
Los demás lo miraron.
-Nunca -repitió- Y tampoco he visto que tenga miedo cuando juega, no duda, no se pone nervioso, sus movimientos son precisos.
Kahiry frunció el ceño -¿Cuántas personas juegan contratadas como él?
-Cuatro -respondió Zane con seguridad.
-Cinco -lo corrigió Mateo de inmediato- Si vas a dar información, al menos que sea correcta.
Zane lo miró de reojo -Ayer se retiró el conejo blanco.
Mateo se quedó en silencio un segundo, claramente sorprendido -¿Ayer?
-Sí.
Exhaló despacio y asintió -Entonces... cuatro, tienes razón.
Zdena se inclinó un poco hacia adelante -¿Saben qué hizo para que ya no esté?
Zane negó con la cabeza -No.
Mateo hizo lo mismo -Antes de eso tuvo la primera multa, le faltaba una oreja.
El silencio cayó pesado entre ellos.
Y en medio de eso, Kahiry no pudo evitar pensar que si el Edén hacía ese tipo de horrorosidades...
Entonces el hecho de que Liam estuviera ahí, cada vez era más angustiante.
Kahiry se puso de pie de golpe.
-No -dijo agitada- No podemos dejarlo ahí, tenemos que sacarlo de ese lugar ya.
Su mirada pasó rápidamente por Mateo y Zane... y terminó clavándose en Zdena, casi suplicante, Zdena no respondió enseguida, giró el rostro hacia Zane, el suspiró, largo y cansado, como si ya supiera hacia dónde iba todo eso.
Mateo, en cambio, sonrió de lado -Suena a que sabes algo más que nosotros no, ¿me equivoco?
Zane rodó los ojos -No es ningún secreto.
Se acomodó en la banca antes de continuar.
-El único lugar donde se firman y se cancelan contratos es el Salón Rojo, eso lo sabe todo el mundo.
Kahiry asintió. -Entonces vayamos ahí.
-No es tan simple -replicó Zane-la única forma de que eso pase es recibiendo una invitación de la Reina en persona.
Hizo una breve pausa - ella va muy pocas veces, seguramente esa fue su única y última visita del año.
Mateo chasqueó la lengua -Genial, ahí se va mi deseo.
Kahiry bajó la mirada un segundo y luego volvió a mirar a Zdena, claramente preocupada,Zdena, sin embargo, se veía tranquila.
-No será necesario esperar -dijo con firmeza, los tres la miraron.
-No necesitamos que tenga ganas de ir -continuó- Necesitamos obligarla.
Zane frunció el ceño -¿Obligarla... cómo?
-Llamando su atención -respondió Zdena - Provocándola.
Mateo la miró y su sonrisa se ensanchó -Eso suena divertido.
Kahiry se giró hacia él, alarmada -Me preocupa que estés tan emocionado con todo esto.
Mateo se encogió de hombros, sin borrar la sonrisa -Es divertido saber que formo parte de un equipo.
Luego añadió, pensativo -De hecho... deberíamos ponernos un nombre.
-No seas ridículo -lo interrumpió Zane al instante.
Mateo cruzó los brazos y murmuró -
Eres un aburrido.
Kahiry volvió la vista a Zdena -Entonces... ¿cuál es el plan?
Zdena alzó lentamente la mirada, con una calma que contrastaba con la tensión del momento.
-Al parecer la reina solo aparece cuando se le falta el respeto... -dijo- entonces haremos exactamente eso.
Se enderezó, con una chispa peligrosa brillándole en los ojos.
-Voy a retarla -dijo con firmeza-diré que el Edén ahora tiene nueva reina, yo.
El silencio cayó de golpe.
Zane fue el primero en reaccionar, pasándose una mano por el rostro -Eso es extremadamente arriesgado, bastante ambicioso.
Kahiry ladeó la cabeza, observando a Zdena con atención-Pero, si algo he notado... es que eso le gusta a ella.
Mateo sonrió -Odia compartir la atención -dijo- Sí, definitivamente funcionara.
Zane exhaló con pesadez -O nos podrían matar a todos.
-Lo tengo bajo control no te preocupes, no dejaremos que nada les pase -respondió Zdena emocionada.
Mateo cruzó los brazos -Un momento -dijo- Si tú vas a hacer eso... ¿Qué haremos Zane y yo?
Zdena chasqueó los dedos, como si lo hubiera estado esperando -Ustedes serán los patrocinadores.
Ambos la miraron.
- Porque nosotras no tenemos ni un centavo. -Continuo con una sonrisa.
Mateo se quedó completamente quieto, parpadeó, miró al suelo, luego levantó la vista hacia Zane, muy serio -...Acepto.
Zane lo miró como si hubiera perdido la razón -¿Así de fácil?
-No -respondió Mateo- Yo pongo el dinero, yo escojo los atuendos.
Los ojos de Zdena se iluminaron -¡Trato hecho!
Luego se recompuso, recuperando un poco de compostura -Además -añadió- ustedes serán nuestros guardaespaldas, toda persona importante tiene unos.
Zane suspiró -Por supuesto.
Kahiry levantó la mano-¿Y yo...?
Zdena se quedó pensativa unos segundos-Tú serás.... mi acompañante.
Kahiry abrió los ojos, sorprendida.
-Eso... llamará más la atención -explicó Zdena.
Mateo frunció el ceño -No estoy de acuerdo.
#3019 en Fantasía
#1768 en Thriller
#699 en Misterio
romance fantasía acción aventuras, lgbt+, autoestima y emociones
Editado: 10.02.2026