Monstruo...
Esa sola palabra provocó que un extraño escalofrío recorriera mi espalda, y que las entrañas se me revolvieran.
Los chicos se quedan en silencio por un momento.
¿Qué les pasa?
Hay algo en sus ojos que no puedo descifrar muy bien, pero me está preocupando mucho. Pareciera cómo si fueran torturados por un recuerdo, o como si le guardaran algún tipo de resentimiento a ese extraño chico de nombre Hunter.
Monstruo.
¿Por qué le han dicho de esa manera?
La curiosidad y la angustia empiezan a ganar terreno dentro de mí.
Sarah luce asustada y nerviosa mientras mira a su alrededor, cómo si estuviese escondiéndose de alguien.
Lucas parece molesto y también puedo notar un atisbo de dolor y coraje en su mirada. Eso sólo aumenta mis nervios y mis ansias por saber lo que saben acerca de él.
— ¿Monstruo?— Sarah sólo asiente con pereza— . ¿Por-por qué le dicen así?
— Porque eso es Hunter McCall. Un maldito monstruo.
Trago grueso cuando escucho eso. Ahora me siento arrepentida por haber preguntado, pero necesito saber por qué todos reaccionan así. Además, el porqué lo relacionan conmigo también.
— Lo siento, Maddie, es que... aún es difícil.— suspira, negando con la cabeza.
Ahora siento que cometí un grave error.
Parece que va a echarse a llorar en cualquier momento.
— No quiero forzar nada.— digo y ella me mira, delatando un brillo lastimoso en sus bonitos ojos grises —. Yo... comprendo si no quieren hablar de eso ahora.
— No. Es necesario hacerlo. Puedes correr peligro si no te advierto antes. Me juré a mí misma que haría lo que fuera posible para evitar que ese maldito... — se detiene para inspirar profundo.
Sus us palabras han logrado golpearme, pero trato de seguir prestando atención.
Después la veo a ella tallar su rostro con sus manos. Apenas me doy cuenta de que había derramado algunas lágrimas.
— ¿Peligro?, ¿pero de qué?
— De él. De Hunter.
— Pero ni siquiera lo trato. ¿Por qué correría peligro con él?
— Porque luces igual a ella.— Lucas es el que interviene después. Todos giramos hacia él—. Porque en realidad es un maldito psicópata que la sigue buscando. Todos sabemos lo que es capaz de hacer.
— ¿A quién sigue buscando?—miro a Brandon, en busca de una respuesta. Ahora luce incómodo.
— A Marissa, Maddie.
— ¿Y quién es Marissa?
— Es la chica que él asesinó hace dos años.
Todo mi cuerpo termina de congelarse después de escuchar eso.
Tardo unos segundos en reaccionar, pero las palabras de Sarah de verdad me han afectado. No esperaba escuchar algo así...
Lentamente, giro mi cabeza hacia ella.
— ¿Q-qué?
— Lo que escuchaste. Ese chico es un maldito asesino.
— Sarah... —Brandon la toma de los hombros, pero ella sólo niega débilmente. Aún no puedo asimilar esto. Esperaba escuchar mil cosas sobre ese muchacho, pero jamás algo tan delicado cómo lo que acaban de decir—. Sabes que nunca se confirmó nada. Ni siquiera deberías reaccionar de esta manera por unos estúpidos rumores, amor.
— ¡Era mi amiga, Brandon!, ¡¿cómo mierda quieres reaccione entonces?!— ella le grita, derramado más lágrimas y atrayendo la atención de todos los demás chicos que están en la cafetería—. ¿Por qué sigues haciéndote el tonto? Todos vimos lo que sucedía con ambos. Todo el mundo se ha dado cuenta de los problemas que tiene Hunter en realidad. Además, sabes que la propia madre de Maddie sigue investigando.
— ¿Q-qué?— no puedo evitar sorprenderme al escuchar eso.
¿Julia estuvo involucrada en esto?
Sarah y Brandon sólo asienten para mí.
—La señorita Johnson fue la que hacía visitas constantes a este colegio para investigar lo del supuesto asesinato de Marissa.
— Todos fuimos interrogados varias veces por ella. ¿No te ha hablado de esto? — niego con la cabeza, en respuesta para Lucas—. Pues por lo que me han contado, la investigación sigue adelante, y tu madre también sigue siendo la encargada de ello, ya que hace un año no hubo pruebas suficientes para confirmar que Hunter...—
— ¿Pero por qué él?, ¿por qué Hunter?, ¿qué tenía que ver con... Marissa?— lo interrumpo. Sueno más ansiosa de lo que espero, pero no puedo evitarlo.
— Tenía mucho que ver. Estaba obsesionado con ella. Antes de que todo empeorara... ella había sido su novia. Y muchos dicen que la mató por sus celos enfermizos.
Mis ojos se abren hasta el tope, mientras siento cómo otro cruel escalofrío recorre mi espalda.
¿Un asesino?
No quiero guiarme por sólo rumores, pero tampoco puedo evitar temerle a la posibilidad de que sea cierto todo esto.
— Sólo aléjate de él, Maddie. Créeme. Es un maldito loco de manicomio que debería estar en prisión.
— Luc... Basta, sólo la estás asustando.— Brandon interviene, rodando los ojos.
Lucas bufa después.
— ¿Sí? Pues eso espero, para evitar que se acerque a él y así no pase otra tragedia. Nadie quiere eso, ¿verdad?
Fija sus ojos en mí y de respuesta sólo niego débilmente con la cabeza, porque ahora mismo no sé cómo reaccionar.
Desearía con todo mi ser que alguien me diga que sólo es un juego para asustarme, que sólo dijeron todo eso para probar mi ingenuidad, pero Brandon ha sonado demasiado serio para estar bromeando, y estos otros dos chicos lucen demasiado resentidos. No creo que estén actuando.
Sin poder evitarlo, varias cosas empiezan a encajar dentro de mi cabeza por lo que han dicho. Varias cosas que he notado por mí misma en el poco tiempo que he pasado aquí, empiezan a tener un poco de sentido.
Dicen que corro peligro con él. No quiero creer en eso. Ya sería demasiado para mi dañado ser, pero la manera en la que Hunter me mira siempre... Es escalofriante.
Ni siquiera puedo soportarlo y no me puedo sentir cómoda cerca de él.
Hay algo que no me lo permite y no entiendo bien de lo que se pueda tratar.