Monstruo

Capitulo 10

— ¿Segura que está bien, señorita Johnson?

Asiento torpemente.

Aún me siento muy nerviosa y asustada para usar mi voz.

En todo el camino no me lo ha dejado de preguntar. De verdad luce preocupado y no puedo evitar sorprenderme por eso.

Un suspiro y un ceño fruncido es lo único que él me ofrece después.

— Bien. Ten cuidado al entrar. Todo está muy oscuro. — susurra el chico alto y de capucha negra que ahora me acompaña.

Sinceramente eso que dijo hace un momento... era lo último que quería escuchar.

<<¿De verdad pretende... que entre así?, ¿de verdad me hará hacerlo?>>

De pronto siento cómo los nervios empiezan a hacer sus estragos dentro de mí.

Ya he comenzado a temblar, ya he comenzado a temer cómo una niña estúpida que aun teme de la oscuridad.

Hunter después saca las llaves de su bolsillo trasero para abrir la puerta de madera blanca de su casa.

Fue una sorpresa enterarme que en realidad vive en la siguiente calle de donde se encuentra la mía. Lindsey jamás me había mencionado eso.

Su casa es muy bonita y grande. Me ha impresionado mucho. Incluso parece mas lujosa que las otras de aquí. Ahora luce algo tétrica tener las luces apagadas.

Que gracioso... Justamente tan tétrica como él.

No tardo mucho para recordar que es porque su hermana y sus padres salieron a una fiesta con sus tíos. Se fueron justo antes de toparme con ese asqueroso tipo que intentó atacarme.

Recordarlo me hace sentir fuertes escalofríos por toda la espalda.

Estaba a punto de pasar otra vez...

Es el jodido colmo.

Debo tener la peor suerte del mundo.

Sin embargo... me sorprende mucho la calma que siento ahora. Después de todo lo que pasé con John y con otros sujetos... esperaba que, algo cómo lo que pasó hace rato con ese indigente... me tuviera atrapada en el shock.

Pero, extrañamente, me siento muy tranquila conmigo misma en este momento, y soy consciente de todo lo que ocurre a mi alrededor.

Eso ya es un gran progreso de mi parte, creo.

No sé a qué se deba este control que tengo ahora sobre mí, pero me sorprendería mucho descubrir que es gracias a la presencia de Hunter. Ahora no tengo miedo.

Me siento a salvo.

Después de lo que ví que hizo para ayudarme... sé que puedo confiar en él. Al menos... por ahora necesito hacerlo.

Hunter parece tener problemas con la puerta, sólo escucho cómo maldice una y otra vez en voz baja.

Me parece un poco gracioso eso, pero aún así trato de no reír porque supongo que eso lo molestaría.

Con este chico no se sabe.

Luce un poco tierno por la manera en la que se queja, y por la forma en la que se desquita con la pobre puerta.

Miro a mi alrededor y lo único que logro escuchar es al cantar de los grillos que habitan en su jardín. Me abrazo a mí misma cuando siento cómo una fuerte corriente me golpea de lleno.

Aún no logro asimilar todo lo que pasó hace rato con él y con ese hombre que pretendía hacerme daño. Ni siquiera sé por qué quise seguirlo hasta aquí, pero aún no me siento arrepentida de haberlo hecho.

Sólo necesito un momento para calmarme, antes de regresar a casa con Julia.

— Lo siento. Esta porquería ya no tiene remedio.

Lo miro y noto que al fin ha logrado abrir la puerta.

Me había quedado perdida, mirando su bello jardín.

Ninguno de los dos se mueve o dice algo por un largo momento. Sólo sigo abrazándome a mí misma, viendo el pasillo oscuro que se delata detrás de esa puerta.

Está... muy oscuro.

No puedo entrar ahí.

No quiero.

— ¿Ahora qué te pasa, Johnson?

Salgo de mis pensamientos cuando escucho de nuevo su voz.

Al enfrentarlo, noto nueva frustración en su mirada.

— N-no... Nada. Sólo... —

— Vamos. Está helandoz, y además estás sangrando mucho de las rodillas.

Después de escuchar eso, mis ojos viajan hasta mis piernas para echarles un vistazo y mis entrañas se revuelven al comprobar que mis jeans están completamente desgarrados por las rodillas. También duelen y arden mucho, pero aún no logro corroborar si de verdad están sangrando.

Estoy segura de que, además de vidrios, también se incrustraron pequeñas piedritas en mi piel. Eso me pasó cuando Hunter llegó para quitarme al tipo. Me había lanzado al suelo el muy maldito.

Lo miro y él se acerca a mí para tomarme del brazo con una mano enguantada, pero en el momento en el que mis ojos se encuentran con esa oscuridad que se delata en el pasillo de su casa... empiezo a resistirme para impedir que me lleve hasta ahí.

Logro hacer que se detenga.

Al mirarme, noto que luce confundido. Apenas logro ver sus ojos por esa capucha oscura que lleva puesta y que hace sombra en la mitad de su cara.

— ¿Es en serio, Johnson?, ¿aun después de ver cómo te quité a ese imbécil de encima?— suena molesto y también... impresionado.

Dolido.

Mis ojos sólo se abren hasta al tope al caer en cuenta del porqué de su reacción, y después empiezo a negar rápidamente con la cabeza.

— N-no, ¡no Hunter!, ¡no es eso!, ¡no desconfío de ti! ¡Es sólo...!— me detengo al darme cuenta de que ni yo misma estoy entendiendo lo que trato de decir.

Él ya me ha soltado. Ahora tiene sus brazos cruzados sobre su pecho, esperando impaciente por mi explicación.

Tomo una respiración profunda antes de intentar hablar de nuevo, pero aún me siento terriblemente nerviosa.

— Lo siento... No quería ofenderte de ninguna manera. Yo sólo...—

— ¿Me dirás qué te pasa o no?

Todo mi cuerpo se estremece cuando responde con esa voz tan severa y demandante. Es obvio que ya lo hice enojar y por una parte lo comprendo.

Estoy siendo muy infantil al resistirme así, pero no es por lo que él piensa...

No sé por qué estoy actuando así, pero no puedo controlarlo y siento que si se lo digo... se burlará de mí o creerá que de verdad estoy loca.




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