—Es ahí... En la casa blanca.—le señalo a Noah con mi dedo índice, para que estacione la camioneta.
Me siento aliviada al ver el jardín de la casa de Julia.
El adorable chico de cabello rubio que conocí hace una hora en el cine, se ofreció a traerme a casa después de lo que pasó. Brandon y Lucas iban a acompañarme, pero él insistió.
Por supuesto que mañana esperaré las burlas de mis amigos por esto.
No quiero mostrarme tan paranoica ahora. Sé perfectamente que me veo ridícula al seguir temiendo de esta manera, pero tengo que admitir que tuve un poco de miedo desde el momento en el que puse un pie dentro de la camioneta de Noah.
Ahora me siento tan tonta y culpable con él, por haber desconfiando de sus buenas intenciones.
Aún tengo miedo, aún no puedo sentirme a salvo en ningún lado.
—¿Ahí? Muy bien.— dice él, sacándome de mi ensimismamiento.
Su vista sigue enfocada en el frente, no deja de mirar a la casa con extraña curiosidad. No entiendo esa expresión que hay en su rostro ahora. También me extraña un poco la manera en la que frunce su ceño después, pero trato de no darle tanta importancia porque mi cabeza ya se encuentra muy revuelta en este momento.
Lindsey...
<<Tengo que ir a verla, tengo que saber qué pasó realmente.>>
Detiene el vehículo cerca de la acera y un silencio un poco incómodo se hace presente entre nosotros cuando también apaga el motor de su camioneta.
Mis ojos sólo miran a los dedos de mis manos que ahora juegan encima de mi regazo.
Me siento tonta, me siento torpe por no poder decir nada, pero es que aún me siento tan revuelta e impactada por lo que pasó hace rato en el cine. Aún me siento tan atrapada dentro de ese desastre mental, y tambien por esos nervios que me provoca el hecho de estar cerca de un chico tan apuesto cómo él.
No puedo evitar sentirme extraña con las personas.
Este monstruo de la inseguridad que habita dentro de mí... aún me hace temer de los que intentan involucrarse conmigo. Y, por otra parte, siento lo contrario, pues también me parece difícil acostumbrarme a este tipo de tratos.
Nunca, más de una persona, había sido tan amable conmigo, y tengo que admitir que eso me da un poco de miedo. No puedo evitar desconfiar. Siento que necesito ser precavida en todo momento.
Pero Noah parece ser lindo, y se ha mostrado muy respetuoso conmigo.
Después de varios segundos manteniéndome cobardemente en el silencio, decido levantar la mirada para decirle:— Gra-gracias por traerme. —me maldigo por dentro por ese tono tembloroso.
Me siento un poco aliviada porque Noah no parece haberse inmutado por ello, o eso espero.
Sólo sonríe de lado, mientras niega con la cabeza
—No es nada, Maddie. Gracias a ti por permitirlo. —suena tímido. Su radiante sonrisa también lo delata.
Como buena cobarde, alejo mi mirada para que no note el seguro rubor que ha de teñir a mi rostro, y miro hacia la ventana que se encuentra a mi costado. Por ella puedo darme cuenta de que la noche ha caído.
Aún me siento algo nerviosa y angustiada por lo que ocurrió con Hunter en el cine.
Ahora no puedo dejar de pensar en eso... En la manera en la que tomaba a Lindsey, en la oscuridad que se adueñó de su mirada cuando me vió. Esta vez sí logró afectarme más de lo que lo acostumbrado, esta vez sí había algo en sus ojos que también me hizo sentir un poco culpable.
No lo entiendo, pero el reproche que hubo en la última mirada que me dedicó antes de irse... me hizo sentir así con él, y, a pesar de que también me hizo enfurecer por cómo trató a Lindsey en frente de todos... una parte de mí quiere seguir intentando acercándose a él.
Esa parte que últimamente ha sido atrapada por él, esa parte que aún se siente agradecida con él por haberme ayudado la otra noche. Me hace sentir extraña con todo el mar de emociones que provoca dentro de mí.
Le temo, pero también quiero ayudarlo.
Algo, además de la tristeza que me transmite su mirada, me dice que debo hacerlo.
Mi estúpido corazón es muy sensible, y, es él el que se apiada de alguna manera de ese Hunter aterradoramente impulsivo y extraño. Es él... el que no me hace temerle por completo. Es él... el que no me permite temerle cómo los demás parecen hacerlo.
Necesito saber qué es lo que pasa con él para que actúe de esa manera.
Sé que no es así, sé que no quiere ser así.
También sé que no es mi asunto lo que a él le pase o lo que haga. Vaya... ¡ni siquiera es mi amigo! o eso creo, y posiblemente Hunter sí sea peligroso, pero tal vez también tenga solución y sólo necesite atención.
Siempre está solo. Creo que ni siquiera tiene un sólo amigo en el colegio. Quizá actúa así porque también se siente rechazado.
Es una de mis teorías.
Una voz dentro de mi cabeza sigue diciéndome que mi plan es muy arriesgado y que es una mala idea... pero supongo que no pierdo nada con intentarlo.
Nunca he creído que sea esa mala persona que todos dicen que es, mucho menos en el rumor que lo acusa de ser... un asesino.
No lo creo capaz.
Pienso que todo el mundo, aunque no lo admitan, necesitan algún tipo de ayuda.
Hasta los chicos hostiles y aterradores cómo él.
" — Él no quiere que te alejes. No te alejes, Maddie. "
Esas palabras regresan rápidamente a mi cabeza, haciéndome sentir incluso extraña y más impotente por él. Por querer hacer algo para ayudarlo.
No sé si en realidad quiera eso que dijo, pero no puedo negarme a la suplica y a la rendición que hubo en su voz.
No quiere que me aleje, sonó cómo si tuviera miedo... ¿pero qué espera de mí?, ¿por qué él sí trata de alejarse?, ¿por qué me dijo eso?
¿Por qué me confunde tanto?
Todo este asunto me tiene tan abrumada.
Me siento preocupada por Lindsey también y más en este momento, pues ya no supe lo que pasó con ella después de irse con Hunter del cine. He tratado de llamarle a su celular pero no responde.