La noche es más pesada que de costumbre. También se percibe fría y solitaria.
Por primera vez él no ve a la noche cómo a una fiel compañera, por primera vez se da cuenta de las trampas que también puede tener para enredarlo en su red de soledad y sugestión.
Ahora le teme cómo al peor de sus enemigos, ahora mira al contrincante del día... cómo al peor de los monstruos.
Quizá siempre fue así, quizá él no lo notaba porque no le daba mucha importancia, pero ahora... ahora que más partes de su cuerpo y de su alma han comenzado a sentirse vivas... ahora que ya gran parte de él ha despertado y vuelto a ser un poco más consciente de su gris y resentida realidad... se empieza a dar cuenta del gran desastre que hay a su alrededor.
El nudo en su garganta es tan grande, que apenas le permite respirar correctamente. Sin embargo, las fuerzas que aplica para reprimir su quiebre, están a punto de agotarse.
La tensión en su cuerpo lo está quemando y consumiendo lentamente, como si de veneno en sus venas se tratara, pero, aún así, no hace nada para liberarse de él y de la tortura a la que lo somete. Prefiere ignorar a la voz de la calma. Cree que ella es una traicionera, cómo todo lo demás que ha dejado entrar a su vida.
Resentimiento, violencia, oscuridad.
¿Para qué fingir algo que no es?, ¿para qué detener a ese monstruo ahora?
Hunter es él...
Hunter siempre ha sido guiado por él.
Hunter es parte de él, y ha sabido soportarlo todo... por él.
Nunca ha necesitado de nadie más. Monstruo siempre lo ha dejado ser él mismo. Lo ha juzgado cruelmente, sí, pero al menos ha tratado de comprenderlo.
Es su mejor amigo.
Eso cree.
Tal vez tenga razón. Monstruo ha demostrado ser su aliado, lo ha sabido escuchar, pero no guiar ni aconsejar.
Hunter lo ha razonado varias veces... Ha querido hacerlo de otra manera. Lo intentó porque una hermosa joven que parece tener al sol sobre su rostro... le dió ánimos para hacerlo. Quiso intentarlo... por ella.
Quiso hacerle caso a su voz inocente.
Por primera vez... había decidido ignorar a Monstruo.
Empezaba a creer que era lo correcto.
Pero ahora lamenta haber sido tan ingenuo. Ahora cree que haber aceptado a Maddie Johnson en su vida... fue un completo error.
Agita su cabeza y trata de regresar al aquí para ya no torturarse con esos pensamientos al respecto, pero, al momento en el que sus ojos son capaces de reconocer lo que hay dentro de su campo de visión... es cuando la realidad lo golpea y un nuevo dolor se instala con fuerza en su pecho.
No quiere estar parado en medio de ese oscuro pasillo solitario, no quiere seguir siendo asfixiado por esos dos muros que se extienden a sus costados. Su hogar últimamente le ha parecido una prisión.
Una parte de él, esa que es gobernada por el monstruo de la tortura, lo obliga a mantenerse ahí... Escuchando la discusión que tienen sus padres en la habitación en este momento.
Sabe que seguir escuchando... sólo le hará más daño, pero él prefiere eso. Cree que al menos debe enfrentar lo que, según él, ha causado.
"Mira a lo que han llegado tus padres por ti. Has arruinado su matrimonio de casi veinte años... Cada día están peor, cada día es la misma discusión por ti. ¡Espero que estés orgulloso! ¡Sólo haces que todo se vuelva mierda para todos!"
La voz de la culpa lo corrompe para hacerlo caer en las oscuras aguas de la negación.
Se siente más culpable que antes, más indeseado, más inútil y, por si fuera poco, también más desesperado.
Es demasiado para él.
Siempre ha sido la peor parte.
Cuando cae en la dura realidad y se da cuenta de lo que está haciendo con ella.
"¿Estás escuchando bien, idiota?, ¡de nuevo es tu culpa!, ¡de nuevo les traes esta mierda! ¡Ellos ya ni siquiera te soportan! ¡Acabas de escuchar lo que dijo tu madre!"
—Estoy harta. Ya no sé qué hacer con él. No pone nada de su parte. No habla, no se interesa en nada... ¡Está desperdiciando todo lo que le damos!"
"¡Maldita sea, Hunter!
¡Estás arruinandolo todo para todo el mundo! ¡Teníamos un plan para solucionarlo!, ¡¿por qué lo has dejado atrás?! ¡¿Por qué te detuviste con él?!, ¡Eso era lo mejor para ambos y ahora lo has arruinado también! ¡Lo has jodido todo para ti también! "
Hunter sólo cierra sus ojos con fuerza, tratando de soportar las intensas ganas que aún tiene de quebrarse, pero es interrumpido por los gritos de sus padres desde la habitación.
Es más de media noche, ahora sólo desea que su hermana no sea capaz de escuchar lo que ocurre.
De nuevo.
Odia verla llorar, odia todo lo que pasa por todo esto, pero aún tiene miedo de acercarse a ella para darle fuerzas.
Lo desea, pero no quiere que nadie lo retenga. No quiere que nadie se interponga y Lindsey es un obstáculo fuerte.
Teme recordar cuanto la ama...
Monstruo, al percatarse de nuevo del caos, vuelve a hablar para él:
"Espero que te sientas orgulloso... Ya he perdido la cuenta de las veces en las que has hecho llorar a tu madre. ¿No crees que ya tuvo suficiente? Esto es lo que ganas por dejarte engañar. Nada es como crees, Hunter. Sabes que allá afuera no hay nada para ti. Sabes que el intento sólo te provocará más problemas y te llenará la cabeza de más estupideces. Ya lo hizo, ya los viste... ¿cierto? Con la señorita encubierta, Maddie Johnson. ¡Maldición! ¡Te dije que sería una mala idea volverte a involucrar! "
Monstruo está completamente enojado por todo eso ahora.
Por... Maddie.
Al principio le pareció tímida, insegura, y adorablemente ingenua, pero observadora y amable.