Monthar: El Legado Maldito

Capítulo 8

Jesther

Un golpe luego otro y otro.

—Mañana nos iremos y ¿Qué has conseguido? Nada porque eres un idiota que no sirve para nada más que acostarse con prostitutas. Logra al menos un beso en las horas que quedan.

Gira y se va, me deja con la cara llena de morados y sangre saliendo de mi nariz, limpio la sangre con mi camisa y me dedicó a mirar el jardín.

Mañana nos vamos y no he logrado nada. No es mi culpa nunca me ha criado para soportar a alguien más bajo que yo, menor que yo, peleón, terco, desafiante, astuto y manipulador. Maldita princesa que le cuesta ser noble y dejarse llevar.

Ahora apareció una piedra en mi zapato, Josman la pretende y él ya ha logrado darle un beso. Y no puedo dejar que me la quite, la necesitó para obtener lo que quiero.

—Principe Jesther.

Y a esta mocosa quien la invocó, ¿fueron mis pensamientos?. Jesther acuérdate del acuerdo con tu padre por amor a Monthar.

—Princesa Kanea.

—¿Otra vez su padre lo golpeó?— intenta tocar mi pómulo donde mi padre me dionun golpe.

—Quieta— le golpeó la mano, no le agrada.

—No me pegué.

—Y usted no me toque.

—Bien— se queda a mi lado bebiendo de una botella de vino.

—¿Por qué está aquí?

—Solo quería mirar por este balcón por última vez.

—¿Y por qué esta tan cerca de mí? — sonrió arrogantemente y ella se aleja hasta una de las esquinas del balcón. Mujer tan complicada, solo preguntaba.
Suspiró y me obligó a sonreír, me acercó a donde esta ella.

—¿Porqué esta tan cerca de mí?— esta hija de..

—Por que la quiero tener cerca— mentira la quiero lejos y nunca más volver a verla. Ella arquea la ceja y toma un sorbo de vino. Un beso y con eso al menos no me ganó un encierro en los calabozos de mi palacio.

—Pues yo no. Al menos de que quiera pelear.

—¿Pelear? Pero si nos la pasamos las tres semanas peleando, ¿De verdad desea pelear durante las últimas horas que nos quedan juntos?.

—Si, usted es el único que da una buena pelea. Después de mi padre, claramente— ahora yo arqueo una ceja.

—¿Ósea que soy su soldadito para pelear?

—Mi principito para pelear— sonríe falsamente "mi principito"— eso sonó mal.

—Terrible diría yo— me da un golpe en el pecho.

—No me pegué princesita— agarró su mano para agacharme a su altura.

—Le pegaré cuantas veces quiera por que usted no me da ordenes.

—¿Segura que no?— deja la botella sobre el barandal, me intenta dar un golpe en el abdomen pero logró agarrar su mano antes de que lo logré.

—Muy segura— se jala con fuerza y se libera de mi agarre, jadea, se pegó contra el barandal, suelto una carcajada.

—Eso le pasa por peleona— entrecierra los ojos y me empuja, siento que me voy para atrás alcanzó a agarrar su cintura y la arrastro conmigo al suelo.

—Si yo caigo usted cae conmigo— cae encima mío y quedamos muy cerca, se suelta y se levanta.

—Entonces si yo me lanzó desde este balcón.. ¿Usted también se va a lanzar?.

—Asquerosa— entrecierro los ojos aunque una sonrisa se dibuja en mi rostro— pero si lo haré.

Aprieta los labios y sale corriendo, me levantó torpemente y corro detrás de ella, nos detenemos en el jardín del palacio y la veo escalar una pared. ¿Y esta que, se creyó orangután?.

—¿Qué está haciendo?.

—Escalar.

—Noo, ¿En serio? Pensé que estaba caminando— blanqueo los ojos.

—Para que pregunta lo que es obvio— veo que su pie se resbala por reflejo me acercó a la pared por si llega a caer.

—Tenga cuidado o se va a caer. Sabe que mejor bájese de ahí.

—No me ordenes que no las voy a cumplir.

—Me obligará a subir.

—Hágalo. Lo reto a hacerlo— ella sigue escalando, desabotono las mangas de mi camisa y las arremango hasta un poco más arriba de mis codos y al igual que ella comienzo a escalar.

—Vaya parecen un orangután escalando— la veo en la orilla del techo, me mira con burla.

Subo con rapidez y me agarró de una de sus piernas para terminar de subir al techo.

—Sabe que pudo usar su magia para subir, ¿Cierto?.

Aprieto los labios, tiene razón eso fue muy estúpido de mi parte.

—Quería ejercitarme un poco.

—Si aja. ¿Tiene espada?.

—¿Porqué tendría que tener una espada?.

—Piense rápido— me lanza una espada y un primer ataque.

—¿Vamos a pelear en el techo?— manda otro ataque y lo logró esquivar, lanzó mi primer ataque y retrocede. Atacó nuevamente y las espadas se chocan, ella sonríe y yo también. Ella ataca y me agachó antes de que lo logré, hago lo mismo y me detiene con su espada, le doy una patada y su espada se cae, la agarró con rapidez. Saca una daga de su bota y abalanza hacia mí, doy una vuelta pasando por un lado le hago zancadilla y cae, arqueo una ceja y sonrió, ella arruga la nariz, me agachó para decirle algo pero ella aprovecha para dar una patada en mi mano logra que suelte la espada y cae hacia el vacío. Me desconcentro mirando a la altura a la que estamos, si caemos seguramente nos romperemos un hueso.

Siento unos brazos alrededor de mi cuello me jalan hacia atrás y hace que caiga para atrás.

—No me diga que le tiene miedo a las alturas, lo puedo esperar de todos menos de usted.

—Claro que no— suelta mi cuello, aprovechó para levantarme y jalarla de su tobillo, se resbala y casi llega a la orilla, se pone de pie me mira con enojó.

—Usted empezó— me defiendo levantando mis manos.

—No me diga— entrecierra los ojos.

Lanza un golpe dandomelo en la cara, se lo devuelvo golpeando sus costillas, golpea mi rodilla y yo su estómago, ninguno usa magia y siento que es una batalla justa, pelea muy bien con o sin ella.

Patea mi abdomen, jadeo, me incorporó rápido y hago lo mismo tambalea un poco, jadea también. Me lanzó hacía ella, la empujó con fuerza, pierde el equilibrio y agarra mi brazo, pierdo la fuerza en mis pies y ambos resbalamos. Caemos del techo, Kanea suelta un chillido, las serpientes brillantes aparecen en mi visión creando una capa suave en el suelo del jardínde afuera, logró dar la vuelta y la abrazó contra mí, mi espalda impacta el suelo segundos después, no duele gracias a la magia. Pero su rostro queda cerca del mío, siento su respiración mezclandose con la mía y sus labios rozar los míos, detalló sus ojos, tienen un leve destello amarillo, sus rizos caen sobre mi cara huele a rosas, su pecho esta contra el mío los dos estamos agitados, ella no se mueve no dice nada mientras mis brazos abrazan su cintura y..




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