Moon [pequeñas criaturas]

II

❛ ━━━━━━・❪ ❁ ❫ ・━━━━━━ ❜

Entre miles de lugares que puedo recordar y apreciar más allá del propio mundo, este solo había podido apreciarlo desde la distancia, con su gente, con su ruido, con sus palomas. Nunca había tenido la oportunidad de acercarme tanto a este majestuoso monumento, que carga con tanta historia, que ha visto tanto como las palomas.

Una de las principales fuentes de inspiración para cada uno de los escenarios que habían surcado por mi cabeza durante algún tiempo, donde miles de fantasmas habían decidido esconderse y ahora yo me dedico a espantar con todo aquel respeto que aprendí a tener incluso a los objetos.

Respiro hondo, emocionada por esta nueva experiencia que estaba por tener, conociendo el punto exacto donde se encontraba la mejor vista de la avenida según muchos. Era magnífico.

El obelisco...

Cruzó la avenida y me acerco a aquel monumento, donde se podían ver varios turistas sacándose fotos, personas de la zona paseando, perros caminando y palomas siendo palomas. Me encantaban las palomas, incluso más allá de lo que uno podría creer.

Miro a mi alrededor, buscando a la misteriosa mujer entre aquella multitud de gente sin rostro, que pasaban junto a mí como si no me notaran, queriendo chocarme, sin buscar esquivarme. Era molesto.

-¿Está o no está? -pregunta Adán, que volaba a mi alrededor. Creo que no está.

-No está -respondo acercándome al obelisco, rodeando su estructura, admirando hasta los problemas de humedad que tenía en sus paredes.

La multitud sin rostro parecía multiplicarse y algunos colores amenazaban con desaparecer. Respiro hondo otra vez, dispuesta a entrar a aquel lugar que en algún momento anhelé con fuerzas conocer, y ahora caminaba hacia su entrada. Me sentía como una turista en mi propio país, disfrutando de las sensaciones que provocaba el conocer.

-¿Vamos? -Adán se posa en mi hombro, mirando el obelisco con la misma emoción que yo buscaba esconder.

Un nudo en mi estómago se forma, por aquellos nervios que me provocaba el hacer algo nuevo, conocer, sentir. Sentir lo que sentía era demasiado para mí.

-Sí...

Exhalo lentamente, agarrando valor de la nada misma, dando un paso al frente, dejando que Adán se eche a volar y me guíe hasta el interior de la estructura, donde el ambiente cambiaba de golpe.

Mi piel se eriza y mi corazón parece hacerse más pesado, presionado por un aire extraño que se encontraba estacionado en el lugar. Era raro, aterrador. Toda aquella emoción que sentía por entrar parecía desvanecerse ante la presencia de algo invisible que no le agradaba que estuviera ahí. Cierro los ojos con fuerza y busco calmar la presión que sentía, recordando cómo respirar según mi hermanita...

La imagen de una niña se hace presente en mi cabeza, una niña sonriente que me alegraba la vida con el solo hecho de existir.

-¿Estás bien? -pregunta Adán, que había vuelto después de desaparecer un momento de mi vista.

-Sí, no te preocupes... -Respondo sin querer darle vueltas al asunto, mirando alrededor y buscando la manera de subir a la punta.

En una de las cuatro hermosas paredes blancas, se encontraba una escalera metálica, con su pintura negra descascarándose y dejando ver el óxido producto del tiempo que avanzaba y lo desteñía Avanzo hacia la escalera, mirando hacia arriba y tragando duro al ver el largo trayecto que tenía que pasar para llegar a la cima. Adán solo pasa a mi lado y sube volando, dejando caer un par de plumas blancas en el camino.

Suspiro y lo repuesto antes de agarrar coraje y comenzar a subir, ignorando completamente el riesgo que había en mi accionar al hacerlo sin un arnés y un gancho que evitase mi caída en caso de que fuera necesario.

A pesar de lo difícil que era esta escalada, la idea de llegar y poder encontrarme con ella me emocionaba y daba las fuerzas para seguir.

-¡Rápido, que me aburro! -gritaba Adán al bajar a gran velocidad y luego volver a subir volando, con la facilidad de poder hacerlo.

Cada piso era una tortura, más en esta subida, y mi poco amor por la actividad física provocaba que el dolor muscular fuese más potente.

Al cabo de lo que quiero creer fueron un par de minutos que quizás volaron a ser una o dos horas, logro llegar al último piso, donde cuatro ventanas dejaban pasar la luz del exterior, iluminando el lugar. Me siento en el suelo, agitada por el esfuerzo que conllevó subir hasta aquí, pero orgullosa de haber podido hacerlo y no haber renunciado a media subida.

Este era uno de mis mayores logros en la vida, pero mi alegría se vio rápidamente opacada por la risa de cierto individuo que me esperaba desde hace buen rato.

—Te tardaste mucho —se queja Adán, que estaba sentado cómodamente en una de las cuatro ventanas—; me siento viejo y oxidado. Después me acompañarás a cobrar mi jubilación, jovencita —bromea.

Lo miro de mala cara y él se ríe, señalando con su cabeza el lugar a su lado, indicándome que me podía sentar. Lo pienso unos segundos, antes de rodar los ojos y suspirar con resignación, escuchando otra pequeña risa cuando decidí pararme y acercarme a él, sentándome cuidadosamente a su lado, con los pies colgando hacia el exterior.

Ante mis ojos, una vista monumental. El viento fresco de media tarde primaveral llegaba hacia mí, llenando mis pulmones y haciendo bailar mi pelo, mientras que yo solo me mantenía estática observándolo todo.

Nunca en mi corta vida hubiese imaginado que podría ser testigo de la imagen frente a mis ojos, sintiéndome indigna de tener esta oportunidad.

—Es...

Las palabras parecen escaparse de mi boca, mi cerebro entra en apagón y lo único que puedo hacer es respirar. Mi sistema se sentía en paz, una paz que nunca antes había sentido, ni con lo que más amaba en el mundo.

El sonido de los autos circulando, las voces lejanas de las personas que se encontraban abajo, el aire cambiante con olores que se disipaban, las palomas que siempre volaban cerca. Todo. Una sinfonía que volvía loco a mi corazón, alterando aquella química que había en mi cerebro, moviendo mi alma y haciéndome sentir más libre de lo que jamás me sentí.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.