Mr Psycho la venganza contra los Creepypastas

CAPÍTULO 8-EL SONIDO DEL CLIC

-¿Cómo sigues de la herida? -preguntó Mr psycho con un tono serio.
-Ya estoy mucho mejor -respondió homicida Liu.
-¿Estás seguro? Ya casi llegamos al bosque... la batalla no será nada fácil.
-Ay, relájate -contestó homicida Liu con una sonrisa burlona.

Mr psycho lo miró con cara de pocos amigos. Había pasado mes y medio desde la última pelea que tuvieron, tiempo suficiente para recuperar energías. Ahora marchaban rumbo al bosque, donde se llevaría a cabo su próxima confrontación.

-¿Oye? -interrumpió Psycho.
-¿Y ahora qué quieres, cansón? -refunfuñó Liu.
-¿Cómo sabes tanto de ellos? ¿Cómo sabes dónde encontrarlos?
-Ah, eso es sencillo. Existe la Mansión Creepypasta. Cada año, el 31 de octubre, nos reunimos allá. Después de un largo día de matanza, celebramos, contamos nuestras historias y recordamos cómo nos convertimos en monstruos. Todos sabemos los lugares donde nos gusta estar... pero también tenemos reglas. Una de ellas es que no podemos matarnos entre nosotros. Podemos pelear, sí, pero sin llegar a la muerte. Si alguien mata a otro, será considerado un traidor... un desertor. Y todos tenemos la orden de darle caza.

Al escuchar esto, Psycho lo miró confundido.
-¿Entonces por qué aceptaste unirte a mí?
-Aunque tratamos de vivir como familia, todavía le guardo rencor a mi hermano. Tu propuesta me hizo recordar la promesa que hice en la tumba de mis padres... Mmm, mira, ya llegamos. Esta es la entrada del bosque. No te alejes mucho de mí.

Ambos entraron con cautela. Caminaban entre los árboles iluminados por la luz del día, cuando de repente un extraño clic, clic se escuchó en el aire.

-Oye, Psycho, mantente alerta. Esto está cerca -advirtió Liu.
-¿No habrá sido una rama?
-No... sé que fue otra cosa.

Una figura apareció sentada en la rama de un árbol. Emitía un molesto chasquido en el cuello, acompañado de un "clic, clic". Vestía jeans azules, un saco amarillo y gafas amarillas. En cada mano sostenía un hacha.

-Mira lo que tenemos aquí... al traidor -dijo con voz arrogante, mientras su cuello volvía a temblar con ese ruido característico.
-Sabes... me voy a llevar toda la gloria por acabar con tu vida. Clic... clic...

-Oye, Liu, ¿por qué le tiembla el cuello? ¿Acaso tiene frío? -preguntó Psycho, confundido.
-No, tonto. Es una enfermedad que él tiene -respondió Liu con seriedad, aunque ya había notado otro movimiento entre las sombras de los árboles.

-¡Sal de ahí, cobarde! No ataques por la espalda como una rata.

De entre los árboles emergió otro chico.
-No soy ningún cobarde. Yo voy de frente.

Este nuevo adversario llevaba una máscara antigás, gafas azules como las del chico del árbol, chaqueta negra y pantalón negro. Sobre su hombro descansaba un bate de béisbol con clavos incrustados: un arma simple, pero letal.

-Tranquilo, X-Virus. Estos idiotas están cavando su propia tumba. Ja, ja... clic, clic.
-Vale -respondió el encapuchado, que resultó ser X-Virus. Miró a su compañero y preguntó-: ¿Cómo quieres empezar la fiesta, Toby?

Toby saltó del árbol al suelo y, con voz arrogante, gritó:
-Yo me haré cargo del socio traidor. Tú encárgate de cara cortada.

-¿Ah sí? ¿Y cuándo es la boda? ¿Quién será el pasivo y quién el activo? -interrumpió Mr. Psycho con una sonrisa de oreja a oreja.

-¡Te voy a meter mi bate por el culo, imbécil! -rugió X-Virus, furioso.
-Tranquilo, mi príncipe. Yo no soy homofóbico. Respeto y apoyo la bandera de colores. Jajaja. -La burla de Psycho lo sacaba aún más de quicio.

-¡¡AHORA VERÁS!! -gritó X-Virus, lanzándose contra él con el bate alzado directo hacia su cabeza.

Con rapidez, Psycho bloqueó el ataque con su katana.
-Vaya, tienes buenos reflejos... me sorprendes. ¿Sabías que mi virus podría ayudarte a mejorarlos?

-¡No le creas! -advirtió Liu-. Sus virus son peligrosísimos.
-Tranquilo, sé lo que pretende. Y no lo logrará -contestó Psycho con seriedad.

En ese instante, una de las hachas de Toby pasó rozando la cabeza de Liu.
-Ahh, maldición... la próxima no fallo. Clic, clic.
-Uff, eso estuvo cerca -dijo Liu, apretando los dientes.
-Me encanta ver tu cara de susto, sucio traidor.

Liu sacó su cuchillo y se puso en guardia. Miró de reojo a Psycho, que seguía batallando con X-Virus.
-Este dos contra dos está reñido... -pensó.

Psycho esquivaba los ataques de X-Virus, que lanzaba golpes con furia.
-No podrás esquivar toda la vida -lo provocó el x-Virus.

Con un rápido movimiento, Psycho retrocedió hasta donde estaba Liu.
-Tenemos que cubrirnos. ¡Espalda contra espalda!
-De acuerdo. -Liu no dudó y se colocó en la posición.

Ambos quedaron firmes, espalda contra espalda, mirando de frente a sus respectivos enemigos.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.