Cuando abrí mis ojos, y busque mi felicidad la encontré en tus manos, querías dármela, ¿porque?. Cuando abrí mis ojos y desperté de esos sueños, de esas pesadillas tu estabas en mi realidad, esperándome.
—¿Dónde estabas?. — fue lo que me preguntaste.
—No quería despertar. — pude responder.
Entonces entendí aquellas frases que decían : Cuando menos lo esperes, llegará. No lo busques, el te encontrará.
Pero tenia tanto miedo al pensar que nunca llegaría, pero llego justo cuando me había prometido a mi misma seguir adelante, cuando desperté de esa muerte cerebral, estaba dispuesta a seguir por mí entonces llegó él para sostenerme.
Llegaste para sostenerme para sanar mis heridas y brindarme tus abrazos, tu hermosa esencia fue lo que me enamoró al instante.