Nuestra conexión es única, porque en cada una de las estrellas de la constelación de Orión, cuenta la historia de cada uno de aquellos que se enamoraron con tan solo una mirada. Nosotros estamos allí escritos, nuestros nombres y nuestros apellidos, y aun que la muerte nos robe nuestros cuerpos, nuestras almas estarán unidas.
Sí volviera a nacer en mil vidas, en esas mil vidas correría hacia ti, buscándote, aunque en ellas seas aire, campo o cielo, me quedaría allí observandote enamorada para siempre.
Si algún día se agotará mi mente, por si alguna razón de esta vida no logras verme al despertar, recuerda que te escribí esto, solamente para tí para que recordaras siempre que antes de conocerte ya te había soñado, juntos de la mano.
Si algún día no estoy para recordarte que te amo, recuerda que nosotros fuimos más que un te amo, fuimos almas unidas desde el principio de los tiempos.
Si algún día me pides que sea tuya para siempre, tu alma, una parte de tí, dire que si sin dudarlo.
Sanaste mi alma, todas las heridas que habían allí se alivian con tu toque. Si algún día te marchas, no mires atrás, lleva mi mensaje contigo y se feliz sabiendo de que yo empecé a vivir desde el primer día en el que te conocí.
Te amare hoy; mañana, y en todas las vidas y para siempre.
Antes de tí estaba sola, herida y en oscuridad, no necesito más nada que uno de tus abrazos, o uno de tus besos que aumentan mis ganas de vivir a tu lado, solo con eso seria la mujer más feliz, por saber que mi hombre sabe amarme, estar confiada porque se que me escogería a mi nada más para darle amor. Eso es conexión.
Entonces podría dar mi último aliento en paz, porque sé que estarás conmigo, así mismo estaré yo para tí.
Así es el amor de las almas conectadas. No importa como seas, no me importaría estar junto a tí en tus locuras más profundas, solamente porque te ame antes de saber que ya lo hacía.
Si algún día me pierdo en tu mirada, búscame en todos mis poemas escritos para tí.