¿Me amas tanto como para fingirlo?. ¿ Oh querrás fingir las cosas para amarme?
La única salida de la locura; es aceptarla.
La única salida del amor; es la muerte.
Quizás nos entusiasmados demasiado cuando conocemos a alguien y, nos crea ese sentimiento tan especial de euforia, ese vacío en el estómago, esas ganas insasiables de saber como besa; esa primera vez, tan mágica, la primera mirada. El primer encuentro donde inconscientemente, yo lo invité a salir literalmente; a pesar de las sicatrises en mi espalda.
Queremos siempre pensar, que de alguna manera nos amarán así como somos.
Pero la realidad, es que, a veces no sanar, provoca heridas en el otro y te abre las tuyas nuevamente.
Ya tengo surcos en mis mejillas de tanto llorar, conozco mi teclado tanto, que puedo escribir sin mirar las letras, así mismo mis lágrimas salen ya, pronunciando las palabras.
Sola; nuevamente, esta vez el frío me acompaña, y el calor de mi corazón bombeando lentamente me quema la garganta. Necesito un poco de oxitocina, hundir mi cuerpo en el agua, quizás un viaje de última hora que me haga perderme en el camino. Dolor es lo que no quiero, y dolor es lo que encuentro; quizás solo necesito dejar mi mente en blanco; quizás solo necesito desaparecer un rato.
Entre las sábanas; mis lágrimas silenciosas se derraman, tu te encuentras a tan solo un espacio de la cama, pero no puedo abrazarlo y no salir lastimada. Son como espinas clavándose en mi profundamente, si lo llego a abrazar una noche completa amaneceria un charco de mi sangre en las sábanas; si querido la evidencia de mis lágrimas.
"Todo lo bueno se termina" una vez me dijeron; pero nunca imaginé que tu y yo terminaríamos; ahora solo quedan pocos meses para decir adiós.
Ojalá me dijeras que empaque mis maletas también, que me marche contigo, seguiría tus pasos sin importar donde me encuentre, tengo tan claro amarte hasta la muerte. Pero tú ya haz decidido irte, entonces mejor saldré en la noche y tirare la puerta suavemente.
Que hago aquí; en esta cama, siedo tu refugio efímero sabiendo que te irás de la ciudad y yo me quedare aquí.
— Lo estuve pensando toda la noche. — miro el suelo, las lágrimas me nublan la vista. — Se que te hiras y no quiero estar en el medio, se que haz decidido dejarme antes de irte; pero yo he tomado una decisión, una decisión que me duele como nunca antes pensé, y que me hace odiarme a mi misma. Yo quiero estar contigo, una vida contigo. Pero tú quieres hacer tu vida en otro lugar. Entonces es mejor que me vaya ahora, porque no hago nada estando todo este tiempo contigo, creando recuerdos que se que ma van a lastimar, prefiero irme ahora a tener que sufrir más. Te amo.
Eso fue lo que no pude decirte; porque al despertar, te pedí que me abrazaras, me abrazaste, me hiciste cosquillas, desayunamos juntos y me llevaste para mi casa.
Pero ya allí sola, te escribí un mensaje.
Solamente un mensaje que ... tal parece ya respondiste con tu silencio.