¿El deseo se reprime?. ¿Te excitarán mis cicatrises?. ¿Abrirás otras nuevas?.
Solo me bastaría un segundo... un segundo para imaginar tu cuerpo contra el mío; como nunca antes había imaginado a alguien. En cada movimiento de cadera, te contaría una por una mis cicatrices, te contaminaría con mi dolor para que me lastimes la herida.
Te pediría que me regalaras tus gemidos cerca de mi oído para encender mi líbido; pero yo recordaría su rostro, su rostro con sus cejas fruncidas por el placer. Te rogaría que me quitaras de la mente y de la piel todos sus recuerdos; pero están tan profundos que sé que moriría en el intento.
Entonces penetra suave y deja una caricia en mi mejilla izquierda; eso fue lo que soñé anoche.
Tómame fuerte, desahoga tus horas de cansancio en mi cuerpo; no importa los moretones, ya he tenido muchos de esos y siempre se van; pero los otros sé que no se irán, no te concentres en eso y, por favor, no me mires a los ojos, no me beses, no me toques el cuello.
Apriétame fuerte y, aunque me veas llorar, no te detengas; el puñal en mi espalda todavía me pesa.
Embiste rápido; que yo moveré junto a ti mis caderas; ellas se moverán solo por ti esta noche.
Cuando termines, no lo hagas en mi abdomen; levántate y no me mires. No esperes una sonrisa, ni que me quede sobre tu pecho; ya habré estado muerta hace tiempo.
Tomaré mis cosas y me iré por esas calles en las que algún día pasé con lágrimas en mis ojos; esta vez me iré y habrá silencio.
Esta vez te recordaré, por esos ojos que no quería mirar y por las emociones que quería reprimir, y entre todo eso, todas mis cicatrices abiertas, supurando recuerdos de ellas.
Recordaré un deseo ardiente y un dolor persistente. Recordaré tus gemidos y los tatuajes diferentes. Mi deseo por ti no se apagará, pero aun así me habré ido para siempre.
Recordaré tus movimientos dentro de mí; tu piel contra la mía; recordaré el calor, pero sobre todo te recordaré a ti.
Recordaré el aire de la velocidad en mi rostro mientras camino despacio; y mientras las gotas de mi sangre van manchando el asfalto, yo iré olvidando.
¿Te excitarán mis cicatrices? ¿Abrirás otras nuevas? Que no te sorprenda mi espalda llena de ellas.