¿Es normal sentir que el vacío es reconfortante?
Cuando en los hombros pesa tener que salir a la calle, o cuando es fastidioso tener que conocer a alguien nuevo.
Nuestra mente a veces se desconecta, pedimos paz, tranquilidad y silencio.
Llega esa edad en la que comprendemos más cosas cuando estamos en silencio. Y muy pocos lo entienden: lo llaman aburrido o no vivir la vida lo suficiente.
Pero ¿qué pasa cuando sabes exactamente lo que la vida quiere para ti?, ¿cuando buscas la felicidad en la tranquilidad y no en el caos?
Tomas algo frío, te acuestas en el césped y miras las nubes pasar, y es cuando te confiesas a ti mismo que estás cansado del bullicio de la ciudad, de no ser comprendido.
Creo que es válido. Porque mientras sepas estar contigo mismo, entenderás que el amor habita en nuestro interior.
Que quizás un poco de calma nos ayuda a entender un poco más sobre la vida y nuestro propósito.
Cuando nos alejamos del mundo, de las personas de nuestro alrededor, no estamos perdiendo días de vida por no ser como ellos, sino que ganamos el conocimiento para saber jugar a este juego.