¿Dónde estás ahora, sombra que ataca mis sueños?
Cruel, me levantas, me asustas y me matas.
Me atormentas de día y de noche te alimentas.
Malvado hombre, llamado diablo, me consuelas, me amas y me entierras tu espada.
Hermoso rostro, cabello oscuro, así como tu corazón, si es que llegases a tener uno.
Cruel bestia, condenada a vivir vagando en el fondo de mi mirada.
Dime... ¿dónde estás, sombra traicionera?
Me haces el amor, me besas y luego tomas la sangre que hay en mis venas.
En cada sueño, una tragedia; despierto sin energía de la pesadilla.
¿Me amas o me odias?
¿De dónde vienes, hombre de mirada fría?
¿Por qué tú, ser de otro mundo, atacas mis simples pesadillas?
Me proteges y me lastimas, y si me escapo, me persigues.
Cuando despierto te recuerdo: tu voz, tus palabras y tu rostro.
¿Quién eres y por qué te olvidé? ¿Por qué me atacas?
Parece que de mi otra vida vienes, príncipe oscuro y de ojos claros.
Dime... ¿Quién eres? Déjamelo claro.
Príncipe de la oscuridad y rey del infierno: toma todo lo que habita en mis sueños, solo él puede caminar por ellos.
Mi almohada grita tu nombre y mi alma se esconde de tu alma.
Eres la sombra de mis sueños, que me ama y me mata. Pero, cuando despierto, solo te recuerdo como un mal sueño.
Él solo existe en mis malos sueños. ¿Pesadillas o recuerdos?