Proverbios 31:11
"El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias."
Interpretación de Elena Durán
Consultora de Organización y Valoración Doméstica Transcripción de Taller en Línea: "Convierte tu Hogar en tu Activo más Valioso" Viernes, 10 de marzo, 2024
Hola a todas. Hoy vamos a hablar de una palabra que asusta: Confianza.
Cuando leemos "el corazón de su marido está en ella confiado," pensamos: "¡Qué bonito, me ama!" Pero si nos sentimos como Jennifer (que está agotada y asustada de fallar), esa confianza no es un regalo, es una presión.
Tenemos que cambiar la lente. Vamos a reemplazar la palabra marido por inversor.
En cualquier sistema exitoso, la confianza no es ceguera. La confianza es moneda ganada.
Si tu banco (o tu esposo) confía en ti para manejar la hipoteca, es porque has demostrado un historial de pagar a tiempo. Es la misma lógica en Proverbios 31. La mujer virtuosa no recibe la confianza por ser bonita; la recibe porque ha construido un historial de entrega constante.
La Confianza como Activo Estratégico
Piensen en el valor que aportan diariamente, el valor que hace que "el corazón de su marido esté confiado":
Si hicieras esto en una empresa, te pagarían un sueldo de seis cifras.
El marido confía porque has entregado un ROI (Retorno de la Inversión) constante: La casa no colapsa, los hijos no se pierden en el sistema escolar, y él puede concentrarse en su trabajo sin preocuparse por la fricción doméstica.
Ganancias y Autonomía
El versículo dice: "y no carecerá de ganancias."
Aquí está el truco: las ganancias no son solo para él (su avance profesional). Si tú eres la fuente de la ganancia, tú mereces la autonomía.
Cuando la Junta Directiva (el marido) confía en la CEO (tú), sucede lo siguiente:
Si te están micromanageando, si están constantemente cuestionando tus decisiones de hogar o presupuesto, es una señal de que tu valor no está siendo reconocido. La falta de confianza socava tu autoridad y, por lo tanto, reduce la "ganancia" de tu trabajo.
La mujer virtuosa de Proverbios 31 es poderosa porque demanda autonomía por su desempeño. Ella no espera un regalo; espera el respeto que su historial de logros se ha ganado.
La lección de Rut es que el Ḥayil (fuerza) es visible. La lección de Proverbios 31:11 es que ese Ḥayil merece confianza institucional. Si haces el trabajo, tienes derecho a la libertad para hacerlo a tu manera.