INTERLUDIO B
Proverbios 31:16-17
"Considera la heredad, y la compra, y planta viña del fruto de sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, y esfuerza sus brazos."
Interpretación de Rabina Leah Cohen
Congregación Or HaTorá, Buenos Aires | Shiur grabado en Zoom, 9 de febrero de 2026 (transcripción parcial)
Shalom, queridas. Hoy volvemos a eshet chayil, y estos versos nos recuerdan que chayil no es solo virtud moral; es fuerza activa, poder efectivo, el mismo que describe a los guerreros en Éxodo y Josué.
"Ciñe de fuerza sus lomos, y esfuerza sus brazos."
En hebreo: chagrah ba-oz motneha, vate'ameitz zero'oteha.
Chagrah — ceñir, preparar para batalla o trabajo intenso. Oz — fuerza, poderío. Ameitz — fortalecer, hacer valiente. Esto es lenguaje militar. La misma raíz describe a los valientes de David: gibbor chayil. No es "trabaja duro con dulzura"; es "se arma de poder, fortalece sus brazos como guerrera".
Rashi comenta que esta mujer no espera que la fuerza venga sola; la cultiva. Planta viña del fruto de sus manos —no hereda todo, genera. El Midrash ve aquí a la Shejiná misma: la Presencia Divina que invierte en el mundo, transforma desierto en jardín.
En nuestra tradición, este poema se canta en Shabat no para exigir perfección a las mujeres, sino para recordar a todos: el valor verdadero es dinámico. Ella considera (tzofah, vigila estratégicamente), compra con discernimiento, planta con visión a largo plazo. No es esclavitud laboral; es soberanía económica y física que genera abundancia para compartir.
En 2026, cuando tantas mujeres sienten que su fuerza se agota en multitarea invisible, recordemos: chayil es poder que se ejerce, no que se consume. Esfuerza tus brazos no para probar algo a otros, sino para construir lo que Dios pone en tu camino. La viña no es solo para tu familia; es bendición que se expande.
Que esta fuerza sea nuestra: no agotamiento, sino poder efectivo. Porque la eshet chayil no se cansa de invertir; invierte porque sabe que el fruto regresa multiplicado.
Baruj Hashem.