Múndlua: El Abismo Lunar

CAPÍTULO 2

Las pupilas comienzan a expandirse, ocupan gran parte del iris, como si estuvieran absorbiendo la luz a su alrededor. Esto da una sensación de vacío y perturbación. Hay personas que han perdido la cordura y que afirman perderse por días al mirarlos con profundidad. Un trance desesperado con gritos ahogados.

El tren avanzó a un ritmo constante alimentado aún por la energía de Terra. Iba a una velocidad impresionante. Lo primero era llegar a StationForce, el lugar donde comenzaría el descenso del tren hacia el Abismo de los Elementos.

Durante el camino se podía observar cómo las grandes montañas, llenas de minerales preciosos habían comenzado a partirse por la mitad. Era un paisaje lúgubre, sombrío, carente de cualquier atisbo de felicidad. Lo que había sido hermoso, lleno de colores fantásticos y un brillo sin igual, ahora se tornaba obscuro, los metales y los minerales ya habían perdido el brillo, se pudrían.

El sistema montañoso que había sido parte de su vida cotidiana por diez años no tardaría en colapsar. La Luna de Ignoto daría pauta a una nueva forma de relieve, formas, texturas y colores.

—¿Cuánto tiempo tardaremos en llegar? —el entusiasmo de Inny era innegable. —Es un aproximado de tres horas. Lo difícil es rodear todas estas enormes montañas y rocas que protegen a Luterr. Una vez llegado a la siguiente estación, descenderemos, pero hay que tener cuidado, suele ser peligroso. —Su mirada se posó en el horizonte—. Claro que para los que ya han logrado una Canalización es algo que no les preocupa en absoluto. Su equilibrio está muy por encima de unos simples Anuluns, como nosotros.

—Estoy nerviosa. ¿Podemos platicar sobre la leyenda del Legendario Obscuro Paladín Lunar? —Claro que sí, amor. La esperanza mueve a las personas, hace que te aferres con el corazón —Aunque el mío se está pudriendo, una punzada agonizante le quemó el pecho—. Quizá algún día, le pueda dar la razón al abuelo y a sus viejos libros. Un paraíso utópico donde todos podamos tener una vida digna, restablecida por el orden, la paz y que no tengamos que buscar ascender por medio de una guerra de poderes entre Canalizadores Lunares y el despotismo de los reyes. Inny lo miró desafiante a punto de rezongar, pero prefirió proseguir. —El libro indica que la leyenda se remonta a tiempos inmemorables, milenios de años, cuando el planeta MúndLua era demasiado joven y las Lunas tenían ciclos indefinidos. El planeta estaba en caos. Las Lunas emergían sin dar avistamiento ni señales. Eso provocaba que el planeta sufriera como si fuera el final de los tiempos. Las Lunas amenazaban con destruir cada ser vivo. Cada una de ellas desprendía fuerzas incontrolables, fuerzas devastadoras, fuerzas que destruían y arrasaban con todo a su paso. Los antiguos habitantes vivían aterrados ante tal poder destructivo. Se desconoce el cómo la humanidad comenzó a Canalizar a las Lunas, pues se cuenta que ninguno de los primeros Anuluns había logrado Canalizar más de dos Lunas, pues el poder de cada una de ellas era inmenso y desequilibraba cada parte del ser. Los pocos que intentaban Canalizar más de dos caían consumidos por la ruptura y la corrupción, convirtiéndose en seres atados a la oscuridad.

Entre cada vagón, dos guardias custodiaban el acceso entre uno y otro. Los Canalizadores tenían el privilegio de ir en los primeros cuatro vagones. Los Anuluns, se distribuían en los vagones que sobraban del enorme tren. Los guardias pertenecían al ejército de Luterr, el emblema en el hombro izquierdo los delataba. Dos Lunas color miel enredadas de pequeñas medias Lunas.

—Buenas tardes —interrumpió una señorita vistiendo un uniforme sencillo—. ¿Les ofrezco algo? —sonrió de oreja a oreja mostrando su blanca dentadura. Su actitud despreocupada la hacía destacar entre los pasajeros, puesto que la mayoría iban sumidos en un perpetuo silencio. Ella parecía feliz e invariablemente emocionada. Denotaba cierta excitación por alguna desconocida razón. Un cable roto en la cabeza, tal vez.

—Una malteada de chocolate, por favor —Inny no pudo resistirse ni un segundo, se le iluminó el rostro de felicidad. —¿Y para usted joven? Azor hizo caso omiso. Sus pensamientos lo envolvían enigmáticamente. Ya no podía fallar una vez más. En todo caso, sus derrotas eran sinceras, pero amargas. Gran porcentaje de su interior se corrompía, lo sabía, pero si el éxito llegaba a él, podría cambiar muchos de los decretos. Podría intentar cambiar muchas vidas. Demostraría que es posible. La joven miró a Inny, como esperando ayuda de su parte, pero ella se escondió mirando por la ventana.

—Disculpen, no pude evitar escuchar un poco sobre la leyenda antigua. Es la segunda vez que puedo presenciar tanta exactitud en el relato. La última vez me la contó un sabio Lunar muy cercano a mi familia. Si no es mucha molestia me gustaría sentarme con ustedes y saber más… ¿Puedo? —sonrió a Inny, y ella le devolvió la sonrisa.

—De acuerdo, puedes tomar asiento, pero ya no hay más que decir, hemos repasado la historia dos veces —mintió Azor, sin si quiera voltear a verla.

—¿Siempre es así? —la muchacha de cabellera larga y dorada se dirigió hacia Inny, sentándose a su lado.

—No, sólo esta mañana. Papá ha intentado la Canalización un par de veces y… —Se calló de inmediato al notar que con su imprudencia hablaba de más. La chica le estrechó la mano. Lo mismo hizo con Azor de manera forzada. Inny frunció el ceño, preocupada, se preguntó si la misteriosa joven ya no iría por su deliciosa malteada.

—Entiendo. La mayoría se siente tenso —se recogió uno de los mechones que enmarcaban su lindo rostro—. Pero dime bonita, ¿tú me contarás más sobre esa historia impresionante?

—Creo que deberíamos consultarlo con mi papá, no se me permite hablar con extraños. La joven bufó. —Ok, me presento, mi nombre es Zayra. Vivía en la zona suburbana del Luterr, pero… —Los miró dubitativamente—. Escapé de casa. Mis padres no saben que me dirijo a el Abismo de los Elementos, y francamente, no esperaba encontrarme a una mujercita más linda y pequeña que yo. Es poco habitual que un padre permita que algún hijo, o hija, en especial menor de 20 años, intente Canalizar.



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En el texto hay: oscuridad, darkfantasy, depresión ...

Editado: 26.01.2026

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