5
Es complejo comprender lo que se supone que son esas cosas. Te hacen creer que son un elemento más de la pintura, del acorde, del paisaje. Pueden quedarse en silencio, tranquilas, sumidas en aquello que les otorga la Luna. Es seguro que pueden sentir su poder, su presencia. Así como ahora siento esta corrupción y ruptura. Se alimentan del poder que Canalizan, lo absorben y lo funden en su corazón. Están atadas a ellas, como una mascota a su dueño.
Aquí la pregunta es: ¿Para qué la creación de estas bestias? ¿Qué buscan proteger o destruir?
—Luneel 1 —dijo Káer incorporándose y saliendo de su tienda de acampar. En una mano cargaba el libro y con la otra se recogía frenéticamente el cabello que le cubría los ojos. Se sentó cruzando las piernas en el centro de las tres tiendas y soltó el compendio. Leyó un par de minutos. Líneas tras líneas, señalándolas con el índice.
Inny, que estaba terminando de colocar los últimos detalles de su tienda, lo miró, con intriga. ¿De qué manera nos va a enseñar si él tampoco controla aún su poder? Debe ser solo un poco mayor que yo, pero menor que Zayra.
—¿Así que es hora de comenzar? —indagó Zayra sentada sobre una roca. Parecía disfrutar del rocoso paisaje. Recargó sus brazos hacia la parte trasera de la roca e inclinó su cuello hacia atrás. Tomaba las flamas de Ignoto directo en su blanco rostro.
—¡Káer! ¡Hazme caso!
—Lleva un buen rato con las narices metido en esas páginas —Inny jugaba nuevamente con sus dedos.
Aquél seguía lo suficientemente concentrado, pasaba algunas páginas, una tras otra. No parecía haber escuchado los comentarios de sus impacientes compañeras.
—¡Oye! ¡Genio teórico! ¿Estás listo? —Zayra lanzó una piedra que cayó cerca de las botas de Káer, levantando un poco de polvo y provocándole un chistoso estornudo.
—Luneel 1, es el primer paso. La meta es encender una chispa Lunar en el centro de nuestro corazón. Es una habilidad básica. Solo debes concentrarte en tu E-L-F y dejar que el poder fluya a través de ti —dijo soplando el polvo que había caído sobre las hojas del libro.
—¿Concentrarte en tu qué?
—ELF, o Energía Lunar de Fuego —puntualizó Inny—. No entendí muy bien cuando lo leí, pero creo que es de donde obtenemos todo nuestro poder como Canalizadores de Ignoto. Es aquello que nos permite usar la fuerza de la Luna. Pero…lo cierto es que no estoy segura de haberlo comprendido. Decía algo sobre aprender a sentirlo antes de poder manifestarlo.
Káer asintió a las palabras de Inny sin quitar los ojos de los párrafos. Zayra tenía cara de una total incógnita.
—Vengan. Caminemos un poco.
Las montañas de Phagnu transpiraban por sus costados con un viento que rociaba todo el lugar. Esto hacía parecer como si estuvieses en una sauna con neblina condensada a tu alrededor. Las puntas de las montañas estaban cubiertas de una especie de nieve negra que, por obvias razones no estaban congeladas. De cada inhalación de las montañas nacían cenizas que cubrían todo a su paso, obscureciendo algunos lugares más que otros. El camino voluptuoso dificultaba el poder adentrarse, cada movimiento, cada paso dado daba la sensación de estar en un extravagante laberinto de montañas. De día, la luz Lunar permitía una buena visibilidad. De noche, las montañas se volvían un lugar aterrador, un abrumador y perfecto lugar siniestro para las bestias, para el miedo, para el misterio y la desolación. El lugar se volvía un poco más frío.
Qué raro, el lugar debería estar cerca, se preocupó Káer.
Pasada una montaña, eligió el lugar perfecto. Le satisfizo notarlo, ya que la luz de la Luna de Ignoto iluminaba el área como si fuera elegida a propósito con un fin divino. La Luna nos sonríe.
—Parece que llegamos. Este lugar es escalofriante. ¿No habías dicho que era un lugar tranquilo sin actividad de bestias? —preguntó Zayra observando alrededor—. Aunque sería divertido encontrar algo… interesante. —Sus ojos destellaron.
Inny sujetó con fuerza la mano de Zayra. Imaginó que una terrible bestia podría salir y comérselos.
Káer se desabrochó un par de botones de la camisa y se quitó la capucha. El momento había llegado.
—No hay actividad de bestias Lunares. Al menos no, desde hace un par de años. Sé que el lugar parece salido del mismísimo infierno, pero no está mal. —Sonrió—. Y bien, ¿quién quiere comenzar?
—Yo profesor, por favor—Zayra levantó la mano con un tono infantil y juguetón.
Inny se sintió incómoda ante tal escena y prefirió mirar hacia las montañas.
—Necesito que pongan especial atención en lo que voy a decir. Las habilidades de Ignoto se dividen en niveles. Cada nivel o cada “Luneel”, te otorga una mejora significativa que va desde el saber controlar el poder de la Luna, así como los poderes que podemos ir adquiriendo o mejorando —abrió el libro buscando una página que no tardó en encontrar—. Al Luneel 5 seremos capaces de controlar nuestra temperatura corporal en total disposición, y transmitir ese calor a otros objetos. Pero eso no es todo.
—¿No es todo? —Preguntó Inny. Su voz impregnada de confusión y cierto aturdimiento.