Al amanecer en medio de este basto e interminable bosque, la brisa mañanera acariciaba con ternura las hojas de los árboles.
La cabaña donde vivíamos había sobrevivido a duras penas a la gran tormenta de la noche anterior. El techo goteaba lentamente, mientras suspiraba dando gracias a que la vieja cabaña de madera no se hubiese roto por completo.
Era extraño el pensar que una construcción tan antigua y desgastada pudiese resistir semejante ventarrón, pero agradecía con cada parte de mi ser que esta vieja construcción no se haya venido abajo.
De tamaño modesto la cabaña reposaba en algún lugar del gran bosque, en el que, aun escalando las copas de los árboles más grandes que podrías encontrar no se veía nada más que interminable vegetación. Mientras la madera crujía, mostrando todos los años que había permanecido erguida, resistiendo toda clase de fenómenos naturales como si hubiera hecho un pacto silencioso con el mundo me pare tratando de mover lentamente los pies, pero no resistiendo mi propio peso me desplome una vez más en la cama.
Llevaba varios días sin poder dormir de la emoción ya que al fin se iban a acabar los dos años de entrenamiento, mi hermano y yo nos habíamos resistido, pero al final todo fue en vano.
Hacía tiempo que no teníamos contacto con nada más que nosotros y monstruos cuyo aspecto no era el mejor que digamos. Volver a tener contacto con otros seres humanos iba a ser más que reconfortante.
✦ ✦ ✦
El día apenas empezaba y yo seguía tirado en la cama, las ventanas que habían sido cerradas por mi mediante magia al fin habían sido abiertas, mientras un viento suave, en su gran parte frio, mecía con una delicadeza casi perfecta las livianas cortinas de mi habitación.
Finalmente me dispuse a levantarme.
En casa solo vivíamos mi hermano Lucius y yo por lo que nos dividíamos equitativamente las tareas del hogar, como sacar la basura limpiar los platos hasta quien cocina, donde por supuesto mi hermano era un experto, su olfato tan desarrollado le permitía identificar olores casi al instante, haciendo que su cocina este casi al mismo par que el chef personal de la familia real.
Mientras estaba sumido en mis pensamientos casi quedando profundamente dormido de nuevo una voz un tanto chillona me espanto de golpe “QUE SE SUPONE QUE ESTAS HACIENDO, ES HORA DE LEVANTARSE BUEN VAGOOOOO” Abrí los ojos de golpe y fruncí el ceño; una vena roja se marcó en mi frente mientas latía con una fuerza imparables.
Mi hermano, de pie junto a la cama, me miraba con una sonrisa burlona, como si toda la energía que el mundo le había negado la hubiera acumulado solo para atormentarme a mí.
Se río a carcajadas “QUE SE SUPONE QUE SEA TAN GRACIOSO” le reclame mientras la vena en mi frente se marcaba más y más.
Él sabía perfectamente que odiaba que se metiera a mi habitación mientras dormía, no era que tuviese gustos extraños ni nada de eso, ni que hablase dormido, o que roncase como un cerdo, simplemente era muy sensible al estar en presencia de otras personas y cuanto menos mientras estaba dormido.
“Oye, Kael idiota, ya es hora de que te despiertes o vas a quedarte acostado ahí como un tonto” la voz de Lucian volvió a sacarme de mis pensamientos, acompañado de su típica expresión burlona de siempre.
Ya no pude soportarlo más.
Comencé a correr persiguiéndolo por toda la casa. Salimos por la puerta de mi habitación y entramos en el pasillo, un espacio un poco estrecho con paredes tan delgadas y desgastadas que se podía escuchar con claridad hasta el más mínimo sonido por más pequeño que fuese. Intenté agarrarlo, pero se agachó justo a tiempo y me estrellé contra la escalera del ático dejándome un bueno golpe en el proceso.
✦ ✦ ✦
Ya más calmado y con un chinchón en la frente más que visible me fui a dar un baño para tratar de votar el golpe, caminaba aun arrastrando los pies incapaz de siquiera poder moverlos. El baño que era de un tamaño modesto, tenía todo lo que normalmente utilizábamos; una bañera un lavamanos y un espejo de plata regalo del viejo borracho ese cuando nos mandó para este sitio todo asqueroso.
Mire hacia arriba, respire hondo y deje de pensar en ello, ahora era más importante estar listo para comenzar con el entrenamiento matutino.
Fuera de casa mi hermano estaba atado de brazos y pies arriba de una rama que casualmente tenía una vista directa al baño suplicando que lo liberara, conociendo como era de obsesionado con la limpieza esto debería ser una tortura para él.
Abri la ventana adrede para que mirase, y me dirigí hacia el lavamanos donde estaba una llave que había que bombear para sacar el agua, fácilmente podríamos utilizar magia, pero parte de este entrenamiento consiste en no depender tanto de ella así que cosas sencillas como esa teníamos que resolverlas por nuestra cuenta.
Cuando finalmente llene la bañera que alce la vista me vi en el reflejo del lavamanos, tenía la cara completamente cubierta de verde y unas hojas que simulaban agrandar mis orejas volviéndolas puntiagudas, me había puesto como un goblin, una evidente ira me invadió, pero lo deje pasar porque ya le había dado su merecido.
✦ ✦ ✦
Ya más calmado —y a regañadientes— libere a Lucius quien por su puesto se había podido dar un buen baño.
Editado: 27.07.2026