Mundo Muerto

Mundo Muerto: Capitulo tres

Un suspiro se dejó escuchar en el auto.

Yo estaba de turno junto a mi compañero Tobías, eran las 12:00 pm y todo aparentaba calmado, pocas personas se hallaban en cada calle; aquel virus tiene a todos asustados que ni salen de casa.
Aún no se había proclamado nada, pero tenía la certeza de que el intendente de la ciudad pronto tomaría cartas en el asunto.

En su gran mayoría la gente estaba al tanto con lo que ocurría en del mundo, pensé que ese virus no llegaría nunca, solo hubo infecciones en Norteamérica y Europa.

Mi último día trabajando, ya tenía planeado irme de Colón junto a ustedes, me presenté solo para despedirme de mis colegas, pero Paulo mi superior me ordenó suplir a Uriel, uno de mis compañeros.

El no se presentó a trabajar, y estaban buscando un relevo, entonces como dije me hizo trabajar junto a Tobías, acepté de igual forma quería ver por última vez la ciudad.

Recuerdo esa orden, una persona anónima llamo a emergencias porque a su amigo sufría un ataque de irá que he incluso le había mordido su muñeca.

Nos enviaron a detener aquel loco.

Cuando llegamos al lugar de los hechos, nos hallamos con una escena aterradora.

Un sujeto se encontraba devorando un cuerpo de un hombre, este tenía la piel pálida, su vestimenta lucía manchada por la sangre de su presa, Tobías intentó apartar al sujeto para después arrestarlo.

Pero este le mordió fuertemente su cuello, Tobías dejó escapar un grito ahogado para ser luego mordisqueado nuevamente.

Me quedé paralizado del terror, nunca antes había experimentado ese miedo, lo peor fue que no pude hacer nada por el.

La radio que traía puesto me delató, era otra llamada de auxilio.

El sujeto volteo a clavar sus ojos en mi, su mirada parecía pérdida, pero a su vez me fijaba a mi como su objetivo.

Dejó el cadáver de Tobías, para dirigirse hacia mi..

Caminaba tambaleante, pasos torpes y lentos...

Yo al verlo cerca, tomé mi pistola Block, quité el seguro y luego le apunte, estaba decidido, tiré el gatillo.

Le disparé dos veces al pecho, increíblemente el seguía con vida, esto lo molesto con furia aceleró su andar a hacia mi.

El próximo sería mi último tiro, si fallaba estaba muerto, volví a apuntarle esta vez en la cabeza con valor jale el gatillo...

Lo logré, tras el impacto de la bala, este se cayó al suelo, al parecer ese es su punto débil la cabeza.

Después de eso, revisé los cuerpos, todos habían fallecido, lo reporte a la comisaría, ellos me dijeron que el número de llamadas de auxilio habían aumentado considerablemente, pronto se armó un operativo para sacar al intendente Fabiano de la ciudad, que los militares se encargarían de la situación del brote.

Al final el intendente fue evacuado, pero a un gran costo; muchos perdieron la vida por el, los militares no podían hacerles frente a los infectados, no sé cómo terminó todo..

Luego de que se me presento la oportunidad de irme del centro, me retire, acabé yendo a la casa, quería saber si estaban seguros.

Solo encontré a tu madre y hermana, me preocupe mucho por ti, ¡¿Cómo se te ocurre ignorarme?!

No sabes lo preocupados que estábamos, pensé lo peor, porque además, debía cuidar de ellas ,de los infectados...

Por lo visto, la ciudad se infectó por completo. Finalizó Germán con su relato.

Cristian: ¿Ahora a dónde vamos? - Preguntó cabizbajo a su padre.

German: A cualquier lugar, tenemos decidido ir a Pueblo Villanueva es un pueblito cercano a nuestra antigua ciudad, creemos que allí las cosas estarán más calmadas y pediremos ayuda para nosotros..

Son las tres de la tarde, el día está caluroso últimamente, estoy en el asiento de tras junto a Cris y a Zoe, me encuentro mirando hacia la nada misma, en busca de presencia humana, es bastante extraño no ver camiones o autos por aquí en las rutas, lo más probable es que sepan lo que ocurrió en Colón y ahora no pueden venir.

He avistado varias casas en la lejanía, pero estás lucen abandonadas, vi liebres en el campo corriendo libres...

El viaje es irritante, la radio del auto no funciona, no hay señal, por otro lado no salen buenos temas de conversación, sé que me dolerá la cabeza, escribir mientras que el auto avanza, pero es eso o el aburrimiento.

Zoe se ha dormido en mi hombro, se ve muy tierna durmiendo, mientras por otro lado está Cristian quien está medio dormido con un ojo medio cerrado resistiendo, Noelia está de copiloto guiando a su marido por la ruta.

Se me hace difícil escribir con Zoe tan cerca mío, siento su leve respiración en mi cuello y no puedo imaginar lo linda que es ahora mismo, tiene su cabello desordenado, el sol la ilumina con sus rayos con la que le hace parecer una ángel ante mis ojos, sus lentes se hayan inclinados en su nariz, da pequeños ronquidos que me hacen estremecer todo mi ser.

Tengo la necesidad de tocar su mejilla y besarla, esos deseos no los puedo contener, mi corazón no para de latir a mil por ahora, todo mi ser, la desea ahora..

Espero que nadie me vea, sus padres están muy concentrados en el frente, su hermano está durmiendo, mi mente me dice -- ¡Es ahora o nunca! -- estás ganas me están invadiendo, dirijo mi brazo izquierdo hacia su mejilla, con mi mano acarició levemente su cachete, su piel es muy suave tal vez ella usa algún tipo de crema especial y es entonces..., es el momento..

Con mi otra mano sostengo mi pecho, el cual quiere salir del cuerpo, me acerco a ella, solo va a hacer breve..

Cuando estoy muy cerca, casi pegado a su cara, siento como alguien me sujeta de cintura, al voltear, observó como ella me apresa entre sus brazos, esto me hace ruborizarme, es-este
Esto no me la esperaba, por suerte mía, nadie aún se percata, si me muevo bruscamente haré que ella se despierte, tengo que hacerlo rápido, me lleno de valor, pero cuando estaba a apunto de sentir sus labios, ella se mueve hacia otro lado, pero consigo besar su mejilla.




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