My blood

Historia.

Es muy difícil escuchar a la gente dándome el pésame cuando mi mente sigue intentando asimilar que ya no estarás aquí conmigo.

¿Cómo puedo seguir adelante si contigo pasé 17 años de amistad? ¿Cómo puedo acostumbrarme a tener una vida en donde tú no existes si hace una semana estábamos riéndonos de la vida? ¿Cómo puedo seguir adelante si me siento destruida? ¿Cómo puedo reparar mi corazón si me dejaste con tanto amor para darte? La gente no entiende este sentimiento y puede que jamás lo entiendan, ellos no saben lo triste que es irse a dormir llorándote hasta el cansancio y al día siguiente despertarse a recordar todo lo que vivimos juntos.

La gente trata de animarme, de hacerme reír, pero ni ellos pueden y simplemente me dan una mirada que es de tristeza esperando a que un día simplemente sea como era antes, pero ocupo mi espacio, ocupo llorarte hasta que me canse, ocupo ver la situación de una forma que no me afecte tanto y sé que algún día lo lograré. Podré hablar de ti con ilusión, alegría y vida.

Tú eras absolutamente todo para mí. Nos conocimos desde niños, siempre explorando lugares nuevos, riéndote de mí cuando me quebré un diente, me diste mi apodo que tanto quiero, me escuchaste por horas cuando me quebraron el corazón por primera vez y aun así te quedaste para abrazarme, estuvimos juntos para nuestros resultados de nuestras universidades, eras mi complemento, eras mi confidente, eras mi primer pensamiento cuando despertaba y quien diría que ahora sigues siendo el primero, pero pensando que todo fue una pesadilla y que aún te tengo aquí a mi lado.

Así que te escribo esta carta, aquí, en el mismo parque que nos vio crecer, reír, llorar y enojarnos. Se me pasan las horas viendo tus mensajes con la ilusión de que me llegue uno nuevo. Te busco entre la gente con la esperanza de que aparezcas. Sigo mirando alrededor cuando huelo algo similar a tu aroma. Esperando escuchar tu voz por una última vez. Simplemente, te sigo esperando.

Todavía recuerdo el día que dijiste:

— Cada vez que estemos lejos o nos necesitemos, simplemente veamos la luna, esa será nuestra forma de sentirnos juntos y unidos.

Y ahora estoy aquí, llorándole a la luna para buscarte, para sentirte cerca, pero no te siento.

Empecé a crear planes, metas y sueños contigo porque esa era mi forma de pensar que siempre estarías en mi futuro, pero ahora siento que solo son promesas vacías, planes que nunca podré hacer con la ilusión que tenía antes. La forma en la que queríamos vivir nuestras vidas como si no hubiera un mañana ahora se quedó en el pasado.

Fue un honor y orgullo haber pasado tantos años contigo. Te amo y te amaré para toda la vida hasta que dé mi último suspiro. Realmente no sé qué haya después de la muerte, simplemente espero que algún día nos encontremos y seguir disfrutando de la vida como lo habíamos planeado.



#1760 en Otros
#355 en Relatos cortos
#5125 en Novela romántica

En el texto hay: amor, amistad, relatos cotos

Editado: 18.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.