Nacidos entre las sobras - Sueños Oscuros, Libro 2

Capítulo diez

Peligro.

Las cosas nunca son lo que uno planea, quería quedarme a su lado, quería verla abrir los ojos y asegurarme que estaba bien. No quería decirle las cosas por medio de una carta, un correo o un mensaje. Pero tuve que dejarla, tuve que viajar lejos de ella. La manada me reclamaba en América, en México para ser exactos…. problemas graves. Situaciones que se habían tardado en salir a la luz y, que no podíamos dejarlas pasar de ninguna manera.

Para ese momento la infiltración Venántium y el asesinato de esos policías estaba estancado, había dejado a Lobos más experimentados en eso, pero los Humanos me presionada para cortar cabezas y ahora estaba esto. Siempre que las cosas parecían llegar a una calma, algo surgía, algo que siempre superaba lo anterior.

Lobos enfermos con sed de sangre, un rancho lejano. Humanos desapareciendo sin dejar rastro... Un rumor de la reaparición de los "Club de desangradores", que eran lugares donde los que tenían la enfermedad llevaban a los Lobos o Humanos secuestrados para darse un festín. Tenía un par de siglos que no escuchaba de ellos, pero dudo que fuera porque Isidro Taftian los hubiese erradicado. Las autoridades habían detectado la ubicación del rancho he iban a ejecutarlos.

Por mi está bien... Pero, para la jodida manada no.

Tras llegar a México nos instalamos en uno de los pocos hoteles que nos aceptaron, algunos nos pusieron el pretexto de “No admitir mascotas”. Así que me reuní con Ewha Zerratos, Orlando Hanson, Dante Landeros, Dimitri Ruso y Adrik Slavik, de mis hombres más cercanos. Del consejo de la manada estaba Eithan Darremt, Xabier Quintana, Liam Fritz Patrick, Tarek Mikhail uno de los hijos de Mikhail. Y Razvan Podorov, quién venía de parte de Yurik. Estábamos en mi habitación del hotel al que habíamos llegado, en realidad teníamos allí poco tiempo.

—¿Cuál era el curso de acción mi señor? ¿Les daremos caza?

Eso era exactamente lo que pensaba hacer, pero no podía adelantarme tanto por más que estuviera muriendo por volver a Rusia.

—Sí señor Podorov, pero primero escuchamos lo que tienen que decirnos. Necesito que abran sus sentidos, podría ser más peligroso de lo que esperamos.

—¿Seremos suficientes para frenar esto Vonder? —Me interrogo Ewha con su insolencia usual.

—¿Crees que necesitas niñera?

Gruño mostrando sus colmillos, en respuesta a mi tonta pregunta.

—Bien, tomaremos esto con calma. Pongan mucha atención y no pierdan el contacto con los otros. Pero, sobre todo, no quedará ningún bastardo con vida...

Estaba en medio de mi discurso motivacional, cuando una serie de golpes en la puerta me interrumpió. Me di cuenta de que los Lobos se alineado estratégicamente, dejándome en el centro de un desenfadado círculo, pero solo una persona sabía dónde estábamos, ese era el agente que nos contactó.

—Pasen— Ordenó Eithan.

La puerta se abrió y entraron cuatro hombres y tres mujeres vestidos de traje oscuro, sus rostros estaban serios, pero, ninguno olía a miedo… eso me gusto. Esa era una excelente señal, pero algo que tomar en cuenta para nosotros.

—Buen día, somos de la agencia gubernamental de investigaciones especiales.

—Los estábamos esperando— Respondió Adrik.

No era que me hubiese quedado sin voz, o que no pudiera responder por mí mismo, simplemente estaban cuidando mi espalda. Aun cuando esto era molesto, los dejé hacerlo, que supieran que para mí estaba bien, que tenían mi apoyo.

—Seremos su escolta, pero...

El agente guardo silencio, quizá pensaba en cómo darnos alguna mala noticia sin que saliéramos a su yugular.

—¿Está todo bien agente? — Escaneé su mente, me encontré con que está había sido manipulada, hipnosis. Para un Lobo común esto sería un problema, pues quizá eran menos susceptibles a la compulsión por la hipnosis, pero para mí no era nada. —¿Hay algún problema?

—No exactamente señor Von der Rosen, cuando se filtró a la prensa que usted vendría al país, estalló a locura con miles de personas movilizándose para venir a conocerle. Lo cual no estaría mal sí no hubiera tanto fanático enfermo... Por ello nos vimos obligados a un complicado plan para llevarlos a las oficinas centrales.

Eso me inquieto un poco, pero la fuga de esa información pudo prevenir de uno de los muchos hoteles que contactamos para hacer la reserva.

—¿En qué consiste el plan?

—Cada uno de sus hombres viajará con tres de mis hombres en coches con placas civiles, para lo que les pediría a algunos que cambiaste a su forma Licana, y otros que se pongan otro atuendo y/o pelucas. Entre cada auto civil saldrá un auto señuelo con placas gubernamentales y un lapso de treinta minutos entre ellos.

Un plan demasiado complicado en el que estaban involucradas muchas personas, pero nosotros no pedimos nada en acceder.

—Me parece bien.

—Yo me ofrezco para...

—Dimitri, tú eres aterrador cuando te transforma en tú otro yo, además de que tú cara peluda ha salido en muchas revistas y periódicos por todo el globo, eres súper famoso y fácil de reconocer.

Después de la sutil reprimenda de Razvan, la cara de Dimitri era todo un poema de indignación. No era el hecho de que hubiese pasado para esas fotos, fueron tomadas de la rueda de prensa hace más de seis años, el rostro de todos los que estuvimos allí fue noticia y aún lo seguía siendo. Pues aún éramos "el descubrimiento del siglo" "la nueva especie sobrehumana" o mi título favorito "los engendró de Satanás en la tierra"... Estúpidos Humanos...




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