Nacidos entre las sobras - Sueños Oscuros, Libro 2

Capítulo veinticinco

Lobo

De nuevo estoy en ese lugar de mi mente a donde me han arrastrado más de una vez, donde no tengo control de lo que sucede, donde solo existo yo y mis demonios. ¿Qué fue lo que me trajo aquí? No fue el hecho de ver a esa Zorra, perdón a Z embarazada y pensar en su hijo. Ese truco lo he visto demasiadas veces en las películas o leído en libros, además conozco a Frederick, él no va a atarse a ella por ese cachorro. No, fue algo más oscuro.

Desde el momento en que pisé el Vulpak sentí un extraño hormigueo en mi cabeza, creo que el impacto de ver a esa mujer en ese estado fue el detonante, pero no la causa. Puedo ver mi vida entera, aun no me reconozco en esas imágenes, pero me gustaría hacerlo. Puedo ver valor en sus ojos, amor, coraje. Me gustaría volver a ser ella.

—Yo puedo ayudarte.

La voz de Frederick casi hace que salte de mi piel, pero sé que no es ese Frederick. Entonces den entre las sombras le veo caminar hacia mí, pero tiene algo diferente, algo que no puedo identificar.

—¿Cómo vas a ayudarme? Ni siquiera yo sé cuál es mi vida.

—La vida sólo puede ser comprendida mirando para atrás, más sólo puede ser vivida mirando para adelante.

—Soren Kierkegaard —dijimos los dos al mismo tiempo.

¡Un momento! Yo conocía esa frase, me la repetía un millón de veces cuando estaba de practicante en esa reserva de Lobos.

—Esa frase... ¿Cómo es que lo sabes?

—Te escuche decirla laguna vez, Alekssandra.

—No... tú nunca me escuchaste decir eso, eso es imposible. Porque la aprendí en la escuela, mi profesor... él, me llevo a la reserva... —. Entonces recordé esas eternas conversaciones, esas noches de insomnio —Tú no eres Frederick.

—¿De qué hablas? Claro que soy yo.

—No, solo existe una persona en el mundo que conoce esa frase y no es él.

Frederick me observo con curiosidad, pero no se movió ni hizo más.

—Si no soy él, ¿Quién supones que soy?

—Tu eres... eres mi amigo, eres Aleck.

¿Por qué Aleck Slavik estaba haciéndome esto? ¿No se suponía que él estaba en coma?

—No... yo soy... soy Frederick, soy Frederick Von der Rosen... yo soy...

En su rostro se marcaba la confusión, como si no creyera en sus propias palabras.

—Tú eres Aleck Slavik, hermano de Adrik, amigo de Frederick, mi guardián y mi amigo.

Entonces centro su mirada en mí, la máscara que cubría su rostro comenzó a romperse, y de un segundo a otro comenzó a caerse como el cascajo se cae de una pared. Poco a poco su rostro comenzó a quedar a la vista, sus hermosos ojos, sus delicados labios, su cabello oscuro. Ese era Aleck, mi Aleck.

—No... ¿Qué está pasando?

—No lo sé, ¿Por qué te hacías pasar por él?

—Yo solo recuerdo —. Se llevó las manos a su cabello, podía ver la confusión en sus ojos. — Solo recuerdo el ataque, esa noche... después... Esas platicas... pero yo era un Lobo. Tu hablabas por hora y, yo te respondía, pero...

—Telepáticamente, me hiciste prometer que no le dijera nada a nadie. No sabíamos por que eras un can, y después de un tiempo no volviste más.

—Creo que... ellos me atraparon. Solo puedo recordar oscuridad, nunca pude alcanzar a mi hermano ni volver a ese Lobo.

—¿Qué nos hicieron Aleck?

Esa era la pregunta del millón, y daría otro millón por saber la respuesta.

—Me siento como un títere, no entiendo que es lo que está pasando o cómo es que estoy aquí de nuevo.

—Estos son sueños oscuros, que los Venántium han estado provocando en mí desde hace más de seis años.

Aleck me miro de una forma extraña, y se quedó en silencio, como si estuviese escuchando algo. Estuvo así por un largo rato, como si esperar a que algo le revelara las cosas, o le llegara la respuesta, no lo sé.

—¡Esos hijos de puta!

—¿Qué ocurre?

—Esa maldita bruja me vinculo a ti, ellos me han estado usando para torturarte.

—¿Cómo sabes eso? —. Interrogue con un hilo de voz.

Él no me respondió de inmediato, era como si estuviera procesando la información a velocidades vertiginosas, después de todo él era un antiguo.

—Cuando caí herido, es bruja se presentó y dijo algo... creo que fue un hechizo vinculante, me dio sangre y pensé que había sido su sangre, pero no. Ella está muerta y el vínculo me lleva, a ti.

—Por ello nunca pudieron encontrarte.

—¿Qué?

—Frederick y tu hermano descubrieron ese vínculo con un Lobo, creía que uno de los suyo nos había traicionado y que trabajaba con esa bruja. Han estado cazando el rastro de ese vínculo desde que Frederick regreso de su coma, solo estaban oliéndote la cola.

—Esa bruja nos jodio en muchos niveles distintos.

—Lo hizo, ¿Cómo pudiste escapar antes y después simplemente desapareciste?

—No lo sé, quizá mi sed de venganza. Después todo se desvaneció, cuando te encontré la primera vez y que no recordabas... solo quería protegerte. Y esos hijos de puta han estado usándome, para hacerte daño, voy a arrancar sus corazones.




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