Nacidos entre las sombras -Dioses Ocultos, Libro 3

Capítulo seis

Ayuda.

Grigori dejo a Alekssandra en el sofá, un par de minutos entraba su padre seguido de los dos canes, quienes fueron a sentarse junto a ella.

—Hola Zaítsev.

—Hijo.

—¿Por qué te metieron en la cajuela?

—Porque de otro modo ese par de pulgosos habrían saltado sobre Aleck o cualquier otra persona, están muy inquietos desde que entró en las fechas de alumbramiento.

La mirada de Grigori se desvió hacia Alekssandra que estaba acariciando a Sacha y Oliver.

—Me preocupa lo que me dijo Verona —comento ella sin volver a verlos.

—¿Qué es lo que te preocupa anima mea?

—Dijo que tú nos necesitabas, de ambas… lo cual me indica que lo del evento de hace rato solo es el principio.

Las miradas de ambos Alfas se encontraron, en la de ella había mucha preocupación, él trataba de ocultarlo. Pero, ¿Cómo podía decirle que todo estaría bien? ¿Cómo le aseguraba que saldrían bien librados de esto, si él mismo no estaba seguro? Se acerco a ella y haciendo un lado a Sacha con la mano se sentó en el sofá abrazándola, el Lobo perezosamente dejo caer su cabeza sobre la pierna de Grigori.

—¿De dónde salió este chucho? —le interrogo poniendo su mano sobre la cabeza del Lobo y acariciando su oreja.

—Cerca de casa hay una manada, Aaron los llevo a esa zona años atrás, así que simplemente un día abrí la puerta y estos se colaron dentro.

—Que comodinos —. Oliver protesto con un gruñido ante la expresion de Grigori.

después de de haber descansado un par de horas y de haberse duchado, el grupo de Lobos se dirigió a una edificación de aspecto gótico, justo a la entrada del bosque. Ese pequeño castillo era nuevo, era la casa de Ewha y su familia, los que habían decidido seguir a la manada y salir del bosque. En la entrada de la casa se encontraban algunos de los hijos de Ewha, Seinger y su hermano Elwood.

Otro de sus cachorros los guio al comedor principal, andaban cachorros corriendo por aquí y allá, era un hogar lleno de vida. Pero solo era un parte de los hijos de Ewha, Alekssandra entró apoyada en el brazo de Grigori, sus Lobos corrieron a jugar con los cachorros

—Bien dijiste que esos canes eran comodinos —se burló ella.

Luna la pareja de Ewha, quien recientemente había decidido incorporarse a la vida de la manada activa, acomodo a todos en sus asientos, Grigori y Alekssandra a la cabeza, los círculos internos intercalados. Lo que la pareja anfitriona buscaba era que las rencillas que algunos “creían existían” por estar la manada separada, desaparecieran.

La familia Zerrato había preparado una cena de cordero, conejo, pato y cerdo, además de algunas pastas con abundante queso, así como algunas ensaladas. Para los cachorros había hamburguesas, hotdogs, pizza, salchichas, etc.

—Bienvenidos sean a mi morada, agradezco a los dioses por esta oportunidad —dijo Ewha en lenguaje antiguo.

—Gracias a los Dioses —respondieron todos.

—Bien, disfruten la comida.

La cena inicio sin contratiempos, hablaban de cosas sin importancia, tan insignificantes que parecía solo hablaban por cortesía.

—Este Den, debería cambiar el color de las banderas —comento Sebastián Sotelo.

—Ni lo menciones, Ewha querrá poner su foto en ella —respondió Adrik.

—Después de eso se sentirá el rey de la colina —dijo Dimitri.

Después de un rato de burlas dirigidas a Ewha, este permanecía sonriente y silenciosos, atípico en él.

—Me alegra verlos juntos, como debe ser… eso le dará algo de estabilidad a los cachorros —comento acallando a todos y sin quitar la mirada de Grigori y Alekssandra.

—¿A qué rayos te refieres?

—A esto de la doble manada con un punto neutro… ni siquiera a los Humanos les gusta, ellos creen que desestabiliza al mercado. Pero, no solo es eso, creen que nos dividimos para abarcar más terreno, lo que provoca inestabilidad en los Lobos…

Guardo silencio ante el silencio total en la habitación, era lo que todos pensaban y decian, pero que no querian decir. Puesto que habian sido responsables de que las cosas estuvieran de ese modo, una verdad muy, muy incomoda.

—¿A qué te refieres? —interrogo Alekssandra un tanto confundida.

—Tal parece que, al ser el punto neutral de la manada, les hace creer a los Humanos que es a dónde deben dirigirse para darnos su opinión, sugerencias, negociaciones, etcétera… y eso es lo que ha estado pasando estos últimos casi tres años. Eso confunde a todos, Humanos, Latentes y Lobos. Nadie está conforme con esta división y solo los Lobos entendemos que fue necesario para sacar a la Alianza del Este del corazón mismo de la manada, pero el resto del mundo no lo entiende…

—¿Qué sugieres? ¿Unir a la manada?

—Si y no…

La confusion fue general en el rostro de los presentes, todos anelaban eso, pero no podían hacerlo por el momento.

—Explicate —. Pidio Grigori.

—Pero, esta más que claro… ¿No entiendes bien Vonder?




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