Sueños
Grigori se dejó caer en la cama junto a su pareja, estaba exhausto, tenso, molesto y además preocupado. No habían encontrado nada en ningún lado que les ayudara a romper el vinculo de Henrriette con la Necrópolis. Por lo que decidió que haría más excursiones a la cabeza de ella y los otros para ver que es lo que podría hacer, quiza eso le arrojara luz sobre algo. Ya habían intentado romper ese vinculo en un Cazador sin alma, el resultado la muerte demasiado aparatosa, la dejo como método de tortura. Además, que en algún punto los cuerpos de los Cazadores se habían desintegrado en cuestión de minutos, devido a su larga longevidad antinatural.
—¿Qué ocurre? —le interrogo Alekssandra acariciando su cabeza.
—¿Por qué no les has enseñado modales a esas bolas de pelos?
—Por que son viejos y tardan en aprender nuevos trucos.
Grigori no pudo evitar reír, lo que alivio un poco la carga que tenía en sus hombros.
—¿Te preocupa esa mujer y su bebe?
—Si, y también mi mujer y mi bebe.
Alekssandra disfrutaba acariciar el cabello lobuno de Grigori, enterró su mano en este.
—¿Qué tienes planeado hacer?
—Cortar su vinculo esperando que no muera.
—Eso es…
—Terrible lo sé, ella ni siquiera pidió ser parte de esto. Su propio esposo la tomo y la arrojo a los calabozos de la Necrópolis para ser convertida, después de masacrar y quemar en un ritual a sus hijos.
—¡Por Dios!
—así es anima mea, no quiero causarle más dolor.
Grigori abrazo a Alekssandra, está recargo su cabeza en el pecho de él.
—Se que encontraras la solución.
—Eso espero, anima mea. —Hable con Aleck esta tarde —le dijo a ella un par de minutos después.
—¿Qué te dijo?
—Que el no participo en la “rebelión de los Lykans”
—¿En serio uso el título de una película? —. Le interrogo entre risas.
—¡Oh si! Hasta la dramatizo.
—A mi me dijo lo mismo, pero no me hizo la dramatización, tendré que darle una tunda—. Se quejo haciendo pucheros. —¿Le crees?
—Si, había honestidad en sus palabras, anima mea.
—Bien, eso es bueno. Por lo pronto, Aaron Maxwell y otros tres vendrán a remplazar a los pulgosos de mi circulo interno temporalmente.
—Buena idea.
Lentamente y entre charla los dos se quedaron dormidos, en el piso se encontraban Sasha y Oliver, del lado de Grigori se encontraba Zaítsev en forma de Lobo. Últimamente pasaba mucho tiempo en esa forma, de esa manera podía vigilar todo sin que nadie reparara en su persona. El sueño de Grigori comenzó siendo reparador, un sueño del pasado, de cuando estaba comprometido con Gabriela, al momento siguiente era su vida como Alfa novato en ese mismo Vulpak.
La última escena lo coloco en un Valle, pero no era el Valle de los Lobos. Como la mente de Henrriette, el Lobo estaba de un lado y la sombra del otro. Ambos tenían su mirada centrada en un punto lejano en el valle, era una especie de capilla. No, era una cúpula, como las que hay sobre un mausoleo.
—No pondremos un solo pie en ese lugar —les sentencio.
—Hay algo ahí, algo peligroso.
El Lobo gruño en acuerdo a las palabras de la sombra.
—¿Y piensan que es buena idea ir a meter el hocico allí?
—Si.
Grigori lo medito por un rato, no es que fuera una buena idea, pero tenía curiosidad. Sin decir nada los tres comenzaron a caminar en dirección del mausoleo, con forme se acercaban el verde del valle comenzaba a perderse, los arboles perdían hojas a montones y comenzaban a secarse. Detrás del gigantesco mausoleo todo estaba muerto, nada quedaba en pie, nada verde, sin animales.
—¿Por qué tengo el presentimiento de que así luce la entrada a la Necrópolis? —. Le dijo a nadie en particular, sabiendo que solo tenía dos interlocutores.
—¿Entraremos? —interrogo la sombra.
—Si.
Cuando ellos se acercaron a la puerta del mausoleo, esta se abrió. El primero en entrar fue Grigori, después entró el Lobo y al final la sombra.
…
La conmoción comenzó en la Torre norte, algo maligno estaba allí y había traspasado el perimetro del Valle y el del Den primario. Era un Cazador, pero no era Cazador. Era lago extraño, solo estaba allí, como estatua, esperando o asechando. Centinelas, Custos, Bellators, Latentes, Humanos y un montón de curiosos más comenzaron a acercarse, atraídos más por la curiosidad que por el terror que esa cosa les hacia sentir.
Alekssandra se despertó sintiendo una opresión en su pecho, Grigori no estaba a su lado. Tampoco estaba Zaítsev en la habitación, solo Oliver y Sasha. Sentía mucho miedo. Era un miedo irracional, algo que ni siquiera sintió cuando tuvo a la Reina de los Lobos frente a ella. La puerta de su habitación se abrió, el rostro de Iris se veía conmocionado, detrás de ella Aaron, Meylan y Dimitri.