Nacidos entre las sombras -Dioses Ocultos, Libro 3

Capítulo diez

Cosas y casos

Grigori, Aaron Maxwell, Ty Hawthorne, Alekssandra Vasilíev, Aleck Slavik y Zaítsev estaban en una oficina del CET tenían frente a si un montón de libros y papiros, así como anotaciones, mapas imágenes de rituales. Todo lo que probablemente necesitarían para romper el vinculo de Henrriette con los Cazadores y la Necrópolis. Cada uno de ellos daba ideas de fragmentos de cierto ritual que podrían usar, la forma en que podrían diseñar algún símbolo o una estrella para el circulo.

había una cosa que les preocupaba, en la experiencia de la manada Cruz Dorada la oscuridad implantada en los Humanos para convertirlos en Venántium era como una semilla que se enraizaba. Se expandía y atrapaba alma, tejiendo recuerdos, emociones y todo lo relacionado con el individuo. Entonces, una vez que cortara ese vínculo, ¿Cómo extraerían esa oscuridad?

—Es una pena que no puedas usar las salvaguardas de tu mamá —murmuro Alekssandra distraída.

Grigori discutía con Aaron sobre porque no se podía usar el ritual de vinculación.

—Espera —le indico a Aaron levantando su mano —¿Anima mea?

Ella levanto la cabeza abruptamente, todas las miradas estaban centradas en ella.

—¿Qué ocurre? —interrogo algo confundida.

—¿Dijiste algo?

—Ha, si… yo, dije que ojalá pudieras utilizar la salvaguarda de tu mamá.

—¡Por los dioses mi señora eres un genio!

Ahora todos miraban a Grigori.

—No, el ritual no —le regaño Aaron.

—Una parte del ritual de vinculación de los Lobos, puede ajustarse con la salvaguarda, esa sería la forma de sacar la oscuridad después de romper el vínculo. Pero, aun así, debemos “generar” el maldito ritual casi de la nada.

—Pero, combinarlo con eso lo hará corrupto—. Se quejo Aaron, él era de los Lobos que habian creado muchos de eso rituales.

—Aaron, lee el ritual de “la muerte nuestra” … es nuestro ritual de vinculación, pero….

—Corrupto —concluyo por él, Aleck.

—Si lo notan, son nuestros rituales solo que oscurecidos, corrompidos y pervertidos.

Todos volvieron la mirada a las anotaciones que Jacobo había hecho de los rituales que Grigori le pidió, él tenía razón eran sus rituales. Esta fue la última ofensa que los Venántium habían hecho hacia ellos, corrompieron a muchos Humanos, a Lobos y los habían cazado por siglos, y ahora esto. Algo que ellos consideraban sagrado, algo que era de suma importancia para los Lobos.

Mientras leían los rituales, frases, fragmentos y palabras fueron surgiendo, el ritual para la recuperación de un Cazador con conciencia estaba naciendo. Si esto funcionaba, entonces podrían salvar a aquellos que no pidieron ser convertidos. Pero, por ahora su prioridad era saber si podían salvar a Henrriette y a su hijo. Después de eso se concentrarían en armar el ritual, y el tipo de circulo que utilizarían para eso.

—Tomemos un descanso, muero de hambre y la cachorra también.

—Bien, chicos ya escucharon a mi señora —les indico Grigori.

El ritual estaba casi completo, se estiraron un poco, con el fin de relajar los músculos. Salieron del CET que como siempre estaba lleno de gente, entre Lobos, Latentes y Humanos. Aleck caminaba junto a los Alfas, Meylan iba un poco atrás, tenía que mantenerse alerta. Grigori reparo en esto mismo, el silencio del Lobo y la super-vigilancia de la Loba.

—¿Qué crees que habrá de comer? Hace siglos no cocino yo misma, pero es que la sazón de algunos Lobos es celestial —comento Alekssandra haciéndolo reír.

—No lo se anima mea, pero seguro será delicioso —entonces se dirigió a Aleck —¿Quieres que le eche un vistazo a esa puerta?

—¿Qué? ¿Ahora? —el Lobo estaba muy nervioso, su mirada se dirigió a Meylan.

—Si, antes de comer… si hay algún problema, lo corregiré.

—Por favor.

—Bien, dejaremos a mi mujer en casa de Ewha e iras conmigo, Meylan puede cuidar a mi Alfa por un rato.

Meylan sintió un escalofrió recorrer su columna vertebral.

—Como pidas mi señor —murmuro no sintiéndose muy conforme con la orden.

Tal como le dijo a Aleck dejaron a Alekssandra y al resto de los Lobos en casa de Ewha, se disculpó y se retiró seguido de un muy callado Aleck. Algunos quisieron preguntar, pero Meylan y Alekssandra desviaron el tema. Grigori guio al Lobo al corazón del Den primario, dónde había una serie de monolitos en un circulo. En el centró de este circulo las siete estatuas de su raza, era un lugar sagrado y en dónde con dificultad los molestarían.

Le indico que se sentara debajo de una de las diosas, no sabía por qué, pero de todos ellos, esta diosa era su favorita. Él se sentó frente a Aleck, justo debajo de la figura de uno de los dioses. No sabia como es que podía diferenciarlos, si no tenían rostro, solo eran unas figuras encapuchadas. Aleck lo observaba en silencio, con calma, todas y casa una de sus expresiones.

—Voy a necesitar que bajes completamente tus escudos mentales.

—Pero eso me dejara vulnerable…




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