Nada personal

Capítulo: 2

Leonardo:

Llegué al despacho de mi padre tal y como había pedido, era temprano en la mañana y creí que se trataba de algún negocio o algún problema en la empresa pero jamás imaginé lo que me pediría ese día y que cambiaría mi vida para siempre.

—Buenos días papá he venido lo más rápido que pude—exclamé onservando a mi padre, su nombre era Diego Cruz,tenía unos 65 años, alto, aún fuerte con cabello ya canoso y una mirada dominante pero hoy su mirada estaba apagada y tensa.

—Hay algo que quiero que veas—pronunció.—Ven—dijo y en su despacho tenía una enorme caja con un papel de regalo rojo, yo por un momento tuve la estúpida idea de que se trataba de un regalo para mí pero me di cuenta de un pequeño detalle que ya la habían abierto. Me acerqué y la abrí con cuidado y me quedé boquiabierto, allí estaba el perro de mis hermanitos muer to pero de una forma horrible que me revolvió el estómago y había una nota:

—Tienes un mes para pagar la deuda de Elson o todos en tu casa correrán la misma suerte—la nota se calló de mi mano y tuve que correr al baño a vomitar. Cuando regresé mi padre estaba parado frente a la ventana, con la mirada ausente en el vacío, tan preocupado como nunca antes lo había visto en los 28 años que tenía de vida.

—¿Cómo tenemos una deuda así papá si somos ricos? ¿Con quién?

—El estúpido de Elson, tu estúpido hermano ha desviado los fondos de la empresa y desapareció con el dinero, también pidió un préstamo a la ma fia a mi nombre. Y se ha ido, se fue del país. Treinta años tiene, le enseñé todo y simplemente me apuñaló—exclamó. Yo no podía creer lo que escuchaba. Hace solo unos días éramos lo suficientemente ricos para vivir el resto de nuestra vida.

—Encontraré a Elson, buscaré el dinero.

—La última información que tuve de él es que lo vieron en un casino, apostando dinero como si no hubiera mañana. Como no me di cuenta antes—exclamó.

—Y ahora qué haremos—pregunté.

—Quiero que te hagas cargo de la empresa y que saques adelante a nuestra familia. No me puedes fallar Leo, eres lo único que me queda—afirmó.

—Pero cómo—cuestioné. Hablaba de sacar adelante a una empresa en ruinas y de proteger a una familia amenazada por la mafia como si se tratase de tomarse un vaso de agua.

—En la zona campo de nuestro país vive un famoso empresario llamadp Max Domínguez, cuando su esposa murió se marchó allá lejos de todos con su hija, la joven acaba de cumplir 18 años y su padre, el señor Max está enfermo. Esa joven indefensa que nunca ha tenido pareja y que no sabe nada de negocios es nuestra única opción. Te casarás con ella y así salvarás a tu familia—exclamó y me parecía raro lo que pedía e imposible.

—Tengo novia papá, Verónica, pensaba hacerlo público y casarnos, yo la amo...

—No entiendes lo que te digo Leonardo. Si no cierras esa alianza mo riremos todos—exclamó.—No tienes que dejarla, solo puedes mantener esa relación en secreto.

—Pero papá...—exclamé y él me interrumpió.

—Quiero que veas algo, ven—lo seguí y Diana y Diego jugaban en el jardín, dos pequeños de 9 años que eran mis hermanos menores, gemelos, de cabello oscuro y ojos marrones enormes.

—Hermano has venido—gritó Diego y ambos corrieron a abrazarme.

—¿Quieres jugar con nosotros? —cuestionó Diana.

—Tienes en tus manos la posibilidad de salvar la vida de tus hermanos y de toda tu familia , si no te importamos puedes seguir adelante y casarte con esa mujer que amas—exclamó—la decisión es tuya Leonardo, sea lo que sea que elijas espero que no te arrepientas de tu decisión. Mañana quiero una respuesta no tenemos tiempo.

Hola... Parece que Leonardo también se vio entre la espada y la pared, aunque eso tampoco le daba derecho a hacer lo que hizo ¿qué creen? Los estaré leyendo, abrazos desde Cuba ❤




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