Nadie como tú

Capitulo 23

Me encontraba en el receso almorzando con Alejandro y aunque ya todo mundo conocía nuestra relación, no me acostumbraba a las miradas de todos sobre nosotros.

– ¿Tienes algo planeado para hoy en la tarde? – Preguntó mientras mordía su rebanada de pizza

– Si, quedamos de reunirnos en un café para platicar

–¿Quiénes?

– Mis amigas, hace mucho que no salimos – tomé un poco de jugo

– Siempre me he preguntado de que tanto hablan, honestamente, hablan aquí en la escuela, estoy seguro que se mandan mensajes en las redes, hasta creo tienen un grupo en WhatsApp y aun así quieren seguir platicando – Me reí

– Siempre hay algo de qué hablar

Ese día me fui de la escuela con Mabel, extrañamente Alicia quiso acompañarnos, esperaba que hablara sobre su relación con Miguel, pero, afortunadamente no fue así, se limitó a contar lo feliz que estaba y a preguntarnos a nosotras por nuestras vidas, tenía mucho que no hablábamos las tres, se sentía bien.

Esa misma tarde cuando llegué al café, Anel y Brenda ya estaban ahí, y en cuestión de 10 minutos ya estábamos todas reunidas. Comenzamos hablando como siempre de ropa y zapatos, estos temas ya eran de mi interés, ya me preocupaba más por cómo me veía e incluso me atreví a pedirle dinero a mi mamá para comprarme un cambio de ropa, mismo que estaba usando, Mabel dijo que usara shorts así que le hice caso.

Xiomara: Muy bien, llegó el momento… Alicia, cuéntanos como fue esta relación tuya con Miguel. – Todas guardamos silencio, era obvio que era el chisme más fresco que ninguna se había atrevido a preguntar.

Alicia: No sé si deba hablar – me miró – puedo incomodar a Candice.

– Por mí no hay problema

Xiomara: Ya la escuchaste – Se inclinó hacia adelante y pudimos ver como una gran sonrisa iluminaba la cara de Alicia.

Alicia: Bien, él y yo ya éramos amigos desde hacía un buen tiempo, a veces recurría a mí, para hablar de Candice y sus problemas y otras veces hablábamos de cualquier cosa. Cuando pasó lo del baile, yo lo encontré en una fiesta, estaba muy tomado y muy deprimido, estaba herido, así que me acerqué a él para ayudarlo, y lo ayudé a llegar a su casa. Con los días nuestra comunicación se hizo más fuerte y lo invité a salir… él acepto y en esa misma ocasión me animé a besarlo – Guardó silencio y le bebió de su café

Anel: ¿Y? ¿Qué pasó después?

Alicia: Seguimos saliendo y en cada encuentro nos besábamos, y, es todo.

Xiomara: Haber, espera un momento, nos falta la mejor parte ¿Cómo te le declaraste? Porque estoy segura de que fuiste tú quien le pidió que salieran. – Las demás nos guardamos la risa, Xiomara tiene el gen chismoso muy desarrollado, no se mide en lo absoluto.

Alicia: Nadie ha dicho nada, nosotros solo salimos y ya, no tenemos título – por su gesto, la pregunta le incomodó, y entre todas nosotras se hizo un silencio incómodo.

Xiomara: ¿Sabes? Todo esto me parece muy extraño

Alicia: ¿A qué te refieres? – dijo levantando una ceja

Rocío: Xiomara, ya basta – quiso mediar entre ellas, pero solo logró calentar más los ánimos

Xiomara: Para empezar, todas somos testigos de que Miguel moría por Candice, y ¿me estás diciendo que de la noche a la mañana dejo de sentirse así por ella y comenzó a tener sentimientos por ti? En serio no te parece extraño

Alicia: No, las personas cambian – Alicia tenía tan apretadas las manos en sus piernas que podía ver sus nudillos de otro tono.

Anel: Tienes razón las personas cambian, pero… ¿tan rápido? ¿Después de todo lo que anduvo detrás de Candice? ¿Todo el show que armó porque Candice salía con Alejandro?

Rocio: Creo que todos podemos cambiar de opinión – Rocio trató de mediar

Alicia: ¡Pues, si! ¡Así de rápido cambio de opinión! – Se levantó bastante molesta y se fue.

Mabel: Me parece que te pasaste de la raya, pero estoy de acuerdo contigo, esto es muy raro – todas coincidieron.

Rocio: Yo también creo que es extraño, pero, creo que no fue la manera de decírselo, ella se ve muy enamorada de él, piensen como se sintió ella con todo esto. Pero, Candice ¿Tú que piensas de eso?

Las miradas de todas se centraron ahora en mi – Creo que está bien, no es que Miguel fuera a estar enamorado de mi toda la vida, es obvio que tenía que superar todo, y de verdad que me da gusto por los dos.

– Quizá solo la está usando para tener un pretexto para verte – Mabel no me había dicho nada de la relación de Miguel y Alicia, pero estaba segura que le incomodaba – Por otro lado, no es de amigas andar con los ex de tus amigas, rompe con las reglas de la constitución femenina.

– Y dale con la constitución femenina – comencé a reírme – necesito leerla ¡Pero ya!

Unos minutos después, salimos de la cafetería y Mabel y yo nos dirigimos a una plaza cercana, ella había apartado un conjunto de ropa, y quería pasar por él.

– Oye, Candice ¿Qué tal va todo con Alejandro?

– Bien, ¿Por qué lo preguntas?




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