Paso el tiempo y el día de la despedida llego, el señor Robert y la señora Doribell junto con Dan salieron muy de mañana en su auto una minivan color azul oscuro, viajaron durante dos horas, hasta que por fin el señor Robert detuvo el auto, se encontraban a la orilla de un bosque que estaba al pie de una montaña, se bajaron del vehículo y en ese instante Pergy y Navy salieron de una caja que iba en el asiento trasero.
—¿Qué hacen aquí?— Pregunto Sr Robert.
—¿Pensaron que nos quedaríamos esperándolos todo el día en esa vieja y aburrida casa?—
Contesto Pergy, entraron al bosque, desde afuera se miraba muy normal pero al ir adentrándose a sus profundidades se podía apreciar una vegetación muy hermosa y muchos animales pequeños,
—Robert, te acuerdas exactamente ¿Dónde está la entrada a Calmécac? —
Pregunto la Sra Doribell,
—¡Claro que sí! ¿¡Crees que olvidaría la ubicación de la entrada al lugar donde pase tanta felicidad?!, ¿¡Crees que olvidaría la dirección en donde te conocí! Claro que no Doribell!?—
—Creo que es por aquí anciano—
Dijo Pergy con un tono burlón. Dirigiéndose a un lado totalmente diferente al que estaba tomando el Sr. Robert.
Caminaron un poco y frente a ellos había un gran árbol, era inmenso, sus hojas eran de un verde bastante fuerte, sus grandes raíces sobresalían de la tierra, se podía apreciar que una de las raíces estaba más levantada que las otras, el Sr. Robert dijo.
—Dan desde hace mucho tiempo que tengo esto—
Frotándose un anillo de plata que tenia un emblema grabado en oro el cual decía, determinación y fuerza.
—Le perteneció a tu padre ahora te lo doy a ti, es el anillo de nuestra familia, ha pasado de Generación en Generación, cada familia portadora tiene un anillo, yo se lo entregue a tu padre, me hubiera gustado que él te lo hubiese entregado a ti—
Dijo el Sr Robert quitándose el anillo y dándoselo a Dan. La Sra Doribell dijo algunas palabras también.
—No te preocupes Dan, en el colegio encontrarás a muchas personas con las que platicaras y muchas chicas hermosas, no te sientas solo tan pronto—
Ya que vio a Dan triste, Navy que muy poco hablaba no se quedo atrás.
—Bueno muchacho te deseo un buen viaje, mira si encuentras algo que traerme cuando regreses, podría ser una Galleta para Nahuales, tengo años de no saborear una—
—Está bien Navy, tratare de buscarla—
—Es hora de que abras la puerta Dan— dijo el señor Robert,
—¿Pero? ¿Cómo? —
—Solo pon tu anillo frente al árbol y di "Cielo y Tierra muéstrenme el camino de mi compañero eterno"—
Dan hizo como el señor Robert le dijo, y al instante la raíz que estaba mas pronunciada comenzó a moverse, luces comenzaban a salir de el, las ramas de los arboles comenzaron a moverse por el viento que empezó a correr muy fuerte Navy y Pergy comenzaron a saltar de felicidad.
—Por fin sentimos de nuevo la energía de nuestro querido mundo,— expresó Navy.
—Dan el mundo al que entraras será diferente al que conoces, cuando entres solo sigue al grupo de mariposas guías ellas te llevarán hasta un carruaje allí serás recibido por Manfris, él te dirá que hacer, también encontrarás otros niños de tu edad—
Dan vio a sus abuelos y les preguntó,—¿Y ustedes? ¿No vendrán?—
El señor Robert y la señora Doribell se vieron con tristeza,
—Esta vez no podemos ir Dan, pero muy pronto te acompañaremos, has tus tareas y sobre todo no hagas enojar a tus maestros, mucho menos a Markus, ese gruñón nunca cambio—