Napoleon Bonaparte

CAPITULO 4

(Está durmiendo hasta muy tarde.)

Me dieron el trabajo de despertar a Napoleón, que se había perdido el desayuno.

· MC- Su puerta está justo pasando el... Aquí está.

Levanté mi mano para golpear la puerta pero dudé. Sebastian ya me lo había advertido.

.....

· SEBASTIAN- No se puede despertar a monsieur Napoleón con un simple golpe en la puerta.

.....

· MC- ...tendré que entrar y despertarlo.

Llamé una vez, por si me había equivocado de puerta, y al no oír ninguna respuesta, la abrí.

(¿Así que esta es la habitación de Napoleón?)

Estaba impecablemente limpio, y aunque tenía estantes de libros y papeles, todo estaba bien guardado.

· MC- Todavía está durmiendo.

Se había metido entre sus sabanas como si estuviera preparado para pasar el invierno allí.

(Es extraño. Según recuerdo, se supone que Napoleón Bonaparte no dormía más de tres o cuatro horas por noche. Supongo que podría haberse acostado a las nueve de la mañana, aunque lo dudo.)

¿Otra verdad distorsionada en la historia?

(Pero, ¿quién creería que Napoleón podía dormir hasta tan tarde?)

El sol había salido durante horas.

· MC- ¿Napoleón? ¡Napoleón!

(Ni siquiera se agita. Bien. ¡Veamos cómo responde a esto!)

Le arranqué las sabanas. Tengo que decir que fue extrañamente satisfactorio.

· NAPOLEON- Mm...mmm.

Pude notar que sintió la luz del día, porque apretó los ojos con más fuerza.

(¡Te tengo, Napoleón Bonaparte!)

Sabiendo que estaba a punto de despertarse, le di una buena sacudida.

· MC- ¡Napoleón! ¡Napoleón, despierta!

· NAPOLEON- ...¿Qué pasa?

· MC- ¿Querras decir bonjour? ¡Porque es mediodía! ¡Unas pocas horas más y estaría diciendo bonsoir!

· NAPOLEON- ...ferme-la...

Me hizo callar y se levantó lo suficiente para enroscar su brazo en la parte posterior de mi cabeza.

· NAPOLEON- ...calla esa boca tuya.

Napoleón me llevó a la cama con él con una fuerza sorprendente. Y me besó. Lo empujé del pecho, ¡pero también podría haber empulado una pared! Sus labios se fijaron a los míos. Justo cuando ya había tenido suficiente... Napoleón me dejó ir.

· MC- Tú... tú...

(¡Eso NO fue un beso cordial de saludo!)

Me toqué los labios. Estaban calientes. Ni siquiera cerca de la temperatura de mi ira.

· NAPOLEON- ¿Qué estás haciendo aquí?

· MC- ¡Oh, de ninguna manera vas a fingir que--!

Me miró, desconcertado.

· NAPOLEON- Te ves febril. ¿Estás enferma o algo así?

(Sigue actuando como si estuviera durmiendo, ¿no?)

· MC- ¡Ciertamente estoy enferma de ti!

· NAPOLEON- ...¿en serio? A mí me parece que estás sana.

(¿No tiene un interés romántico en mí? ¡Bueno, sus sueños dicen lo contrario, Monsieur!)

Todavía hirviendo, salí de su habitación.

(...Y si piensa que eso va a suceder de nuevo, ¡aún está soñando!)

Fui a lavar los platos. Todos los platos que pude encontrar. Luego lavé la ropa, incluyendo la sangre de las camisas de Arthur. Cuando ni siquiera eso fue suficiente, fui a la biblioteca.

(¡Un bosque entero de libros en polvo! ¡Esto debería mantenerme ocupada durante una semana! ¡Sólo cuatro semanas de esto y estaré en casa!)

· LEONARDO- ¿Intentas matar esos libros o limpiarlos, Cara Mia?

Reconocí la voz de la persona que estaba sentada en el suelo, aunque había un sofá y sillas cerca. ¿Se había vuelto a quedar dormido?

(Leonardo Da Vinci, ¿verdad?)

Me había llamado querida con una intimidad inusual. Recordé su atractivo aroma, que no pude evitar percibir.

· MC- ...podría haber imaginado que los libros eran cierta persona. Lamento molestarlo.

· LEONARDO- No me estás molestando. ¿Qué ha pasado?

· MC- Oh, no lo sé. No es importante.

· LEONARDO- ¿Estás segura? Me parece que quieres hablar de ello.

(... algo en sus ojos. Se siente como si ya supiera todo lo que está mal.)

Si ese fuera el caso, entonces, ¿qué daño habría en decirle la verdad?

*

· LEONARDO- ...ya veo. Te encontraste con el mal hábito de Napoleón.

· MC- ¿Mal hábito?

· LEONARDO- Él besa a cualquiera de esa forma por la mañana. Duerme hasta que alguien lo despierte. Todos tratan de pasarle el trabajo a alguien más. Parece que te tocó a ti.

· MC- ¿Dijiste que besa a todos de esa manera?

· LEONARDO- ¿Decepcionada?

· MC- ¡No!

· LEONARDO- Es broma. Je. Eres divertida para hacer bromas.

· MC- Muy gracioso. Estoy tentada de probarme a mí misma. Estoy harta de bromas, me han besado en sueños.

· LEONARDO- Scusa... No quise reírme de ti. Lo siento. De verdad. En disculpa, te diré algo bueno de este lugar.

Leonardo habló como un hombre emocionado por compartir la ubicación secreta de una caverna de joyas.

· LEONARDO- Todos aquí pueden ser problemáticos. Así que desarrollamos este sistema...

Sonrió, sus ojos indicaron la puerta de la biblioteca en el momento en que se abrió.

· NAPOLEON- Te he estado buscando.

· MC- ¿A mí?

· LEONARDO- ...Como decía, Cara Mia, si alguien está disgustado, todo el mundo lo sabe. Se lo dicen unos a otros, ya ves.

Napoleón se acercó a mí y tomó mi mano.

· NAPOLEON- Ven conmigo.

· MC- No veo por qué debería.




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