La mañana continuó avanzando con una tensión extraña, casi irreal, flotando en el aire de la cocina de la base.
O al menos, así lo sentía Kizara. Su cuerpo estaba tenso, sus músculos rígidos y cada vez que movía la cabeza creía que iba a encontrarse de nuevo con esos ojos heterocromáticos a escasos centímetros de su cara.
Para Nara, en cambio, todo parecía estar en un orden perfecto, lógico y absolutamente normal.
El autómata se movía con elegancia y precisión entre los muebles, preparando el desayuno: café caliente, pan tostado y algo de fruta que habían conseguido en el último pueblo. Pero mientras sus manos trabajaban, su procesador estaba a plena capacidad, repasando, clasificando y analizando cada milisegundo del incidente ocurrido durante la madrugada. Tenía datos, muchos datos, y su curiosidad —esa cualidad humana que tanto había estudiado— estaba al máximo nivel.
Kizara, por su parte, estaba sentada frente a la mesa, abrazando con ambas manos una taza de café humeante como si fuera su único escudo contra el mundo. Daba sorbos pequeños, mecánicos, y de vez en cuando lanzaba miradas de reojo hacia Nara, todavía intentando recuperarse del susto más grande de toda su vida.
Y eso incluía el día que una bandada de drones asesinos había intentado bombardearlas en medio del desierto. Aquello había sido menos traumático.
—Escúchame bien, Nara. —dijo de repente, dejando la taza sobre la mesa con un golpe seco para llamar la atención.
Nara se giró inmediatamente, sosteniendo una bandeja, y la miró con total atención.
—Te escucho con toda mi capacidad auditiva y cognitiva. Puedes expresarte con total libertad.
—No todo lo que diga el Padre Julián es correcto. —dijo Kizara, marcando cada palabra con el dedo índice sobre la mesa—. De hecho, gran parte de lo que dice no tiene ningún sentido, es mentira o es simplemente... ¡tonterías! ¿Entiendes? Ton-ter-í-as.
—Comprendido. Registro actualizado: Fiabilidad de la fuente "Padre Julián": Variable. —respondió Nara con seriedad.
—Lo digo en serio. —insistió Kizara, poniéndose de pie y caminando hacia ella—. Es un hombre viejo, sabio sí, pero también muy bromista, travieso y le gusta meterse en la vida de los demás solo para ver qué pasa. No es un manual de historia ni de física.
—Lo sé. He registrado su perfil psicológico.
—Muy en serio, Nara. —Kizara se puso justo frente a ella, mirándola fijamente a los ojos—. No te creas todo lo que te dijo.
—Lo entiendo perfectamente, Kizara. —repitió Nara con calma, inclinando levemente la cabeza—. Mis sistemas de filtrado de información están activos y funcionando al 100%. Analizo, clasifico y verifico todo lo que entra.
Kizara entrecerró los ojos, sin convencerse en absoluto. Conocía esa expresión en la cara del autómata: era la cara de "tengo datos y voy a usarlos para demostrarte que estoy en lo cierto".
—¿Entonces por qué sigues actuando como si esos libros fueran documentos oficiales del gobierno o protocolos militares secretos? —preguntó con sospecha—. Te veo ahí parada, pensando, calculando... ¿Qué estás analizando ahora mismo?
Nara colocó la bandeja sobre la mesa con un movimiento suave y preciso, y sus ojos brillaron un poco más, señal de que estaba accediendo a información interna.
—Porque los resultados obtenidos durante la aplicación práctica contradicen parcialmente tu evaluación sobre la inutilidad de la información. —respondió con absoluta naturalidad.
Kizara sintió cómo un escalofrío le recorría la espalda. Un mal presentimiento, de los que le helaban la sangre, se instaló en su estómago.
—¿Qué... qué significa eso exactamente? —preguntó con voz temblorosa, retrocediendo un paso.
Sin responder verbalmente, una pequeña pantalla holográfica azul apareció flotando en el aire, justo entre las dos, proyectada desde el pequeño dispositivo en la muñeca de Nara. Aparecieron gráficos, líneas que subían y bajaban, números en verde y rojo.
—Informe detallado de análisis de interacción social: Caso "Despertar optimizado". —comenzó a leer Nara con voz clara y neutra, como si estuviera leyendo un informe médico—. Inicio de la prueba: 05:42:17. Fin de la prueba: 05:44:02. Sujeto observado: Kizara.
—No. —susurró Kizara, tapándose los oídos con las manos.
—Durante el incidente de esta mañana, se activaron sensores biométricos de alta precisión... —continuó Nara, ignorando la negativa—. Registro de datos:
—¡Nara, por favor, para! —suplicó Kizara, abriendo los dedos para mirar entre ellos.
—Dato uno: Tu frecuencia cardíaca en reposo habitual es de 68 a 72 latidos por minuto. Al abrir los ojos y registrar mi presencia a tu lado, el ritmo se elevó hasta los 124 latidos por minuto. Un incremento del 72%. —explicó señalando una línea roja que subía bruscamente en el gráfico—. Nivel equivalente al de una situación de emergencia extrema, o... gran excitación.
—¡Fue susto! ¡Solo fue susto y nada más! —gritó Kizara, roja como un tomate.
—Dato dos: Temperatura corporal. —siguió Nara imperturbable—. Incremento de 1.2 °C en la piel de las mejillas, las orejas y el cuello. Se detectó flujo sanguíneo acelerado en la zona facial. Fenómeno conocido como rubor. Causas posibles: vergüenza, ira... o atracción.
—¡NARA! ¡DEJA DE ANALIZARME COMO SI FUERA UN COCHE! —protestó Kizara, dando una palmada en el aire, pero la pantalla seguía ahí.
—Dato tres: Movilidad y reacción motora. —el autómata continuó, pasando a otro gráfico—. Registré tus movimientos con milisegundos de precisión. No intentaste alejarte físicamente, ni empujarme, ni gritar pidiendo ayuda hasta pasados 8.2 segundos exactos después de haber despertado y haberme visto.
—¡Estaba paralizada! ¡El miedo me paralizó! —se defendió Kizara, desesperada.
—Dato cuatro: Respuesta verbal y conductual. —Nara ni siquiera parpadeó—. Tampoco solicitaste mi retirada inmediata, ni ordenaste que me fuera, ni mostraste signos de rechazo activo durante los primeros 4.7 segundos. Según mis bases de datos de comportamiento humano, cuando algo es indeseado, peligroso o molesto, la orden de alejamiento es inmediata, inferior a 0.5 segundos. Tú tardaste 16 veces más de lo normal.
#6155 en Fantasía
#6488 en Otros
#881 en Aventura
aventura accion drama, aventura ciencia y ficcion, post-apocaliptica
Editado: 23.06.2026