Navidad por ti

5


- Bienvenidos - salude y abrace a cada uno de mis familiares desde aquellos con los que nunca cruce más de dos palabras hasta con los que veía seguido.
- Vaya… ¿Y ese nuevo Theo? - pregunto con gracia Hanna.
- No tengo porque ser tan negativo - repetí las mismas palabras que ella me decía - solo quería dar un pequeño cambio.
- Nada mal ese cambio - extendió sus manos, mostrándome una caja azul con listón dorado - Feliz navidad, Theo.

 

Todo paso exactamente igual a ese día, tal y como lo viví, aún me resultaba extraño el saber que dirían y harían cada persona aquí presente.

Pero aún así, mi temor de revivir ese momento era enorme, no quería que volviera a pasar, no tenía que pasar. Y haría lo que fuera por evitarlo.

 

-¿Me acompañas fuera Theo? - eso es nuevo

Esto no paso ese día, y si no me equivoco a esta hora aproximadamente fue que salí enojado de casa y… paso eso.

-Claro…

 

**

 

-Theo, estoy bien, me gusta ver qué no hice las cosas en vano.

-¿Hanna?

-Es un buen momento para confesiones, ¿No? - ¿Ella lo sabe?

Me gustas y estoy enamorado de ti

- Hanna, yo… tu me - puso su mano sobre mis labios y sonrió, pero sus ojos se llenaban de lágrimas y hablo.
- No te destruyas así, Theo. No hables, no tienes que contarme nada y mucho menos pedirme perdón, era algo que iba a pasar. Te quiero, Theodore, adiós.

Por un momento me sentí fuera de escena, no sabía a qué se refería "está" Hanna, me sentía raro y más cuando vi que se paraba de mí.


Se alejo de mi y camino hacia esa carretera la misma en la murió, no, no, no puede volver a pasar, Hanna, me lance sobre ella, empujandola al otro extremo.
Ahora el que fue golpeado por el auto fui yo, vi como la luz de los faroles daban en mi rostro y después de eso, todo se torno oscuro.

 

**

 

Abrí mis ojos, la intensa luz me cegaba, intenté moverme pero me sentía pesado.
- ¡Theo! - mi madre me abrazo - Estás bien, estás bien… - repetido entre sollozos.
- Mamá…
- Tranquilo, el doctor ya viene, solo fue un golpe.
¿Que?
Intenté levantarme, pero un dolor punzante en la parte trasera de mi cabeza me detuvo de cualquier otro movimiento.
- Theo, corazón, recuesta te, no te has recuperado.
- ¿Que día es?
- 27 de diciembre...
- Hanna… ella -
Mi madre me miró con tristeza y pena, y solo nego con la cabeza.
- Ayer fue su entierro, después del incidente con Bruno te trajimos al hospital, estuviste inconciente hasta ahora. Se te habría gustado estar ahí, pero…
- Esta-esta bien.
No volví a ese momento.
Solo fue un ¿sueño?... 
Un sueño tan real…
Hanna… ¿Esa fue tu manera de… despedirte?


Te amo, Hanna.
Adiós

 

 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.