Seguridad en mi niñez, confianza en mi madurez, todo eso fuiste y solo te di soledad en mi adultez,
tantos sucesores, tantos amores, seis en total, tan poca compañía,
los conozco desde el día que nacieron, eso creí, solo fue una mentira que descubrí en mi vejez,
son mi sangre, son mi carne, a pesar de todo verlos me da alegría.
Dulce mujer de tanta sabiduría, de tantas batallas, sin importar el resultado diste amor y paz sin falta cada año,
pensaste en mi incluso sin haber nacido, me olvide de ti cuando en silencio me pedias un sanador abrazo,
cuidaste de mí con firmeza, aunque tus fuerzas ya no eran la misma de antaño,
diste mucho amor a todos tus hijos ¿Se acabo? Solo lo guardaste para cuando llegara a tu brazo.
Flor que no se marchita, espíritu de valentía, voluntad que no se rendirá,
amor bajo la lluvia, bajo el sol, bajo la nieve, amor eterno,
bajo cualquier tempestad, flor que no se marchitara,
un año más vivido contigo, aclara la vista de los que no ven tu cariño tan dulce, tan tierno.
#2912 en Otros
#624 en Relatos cortos
relato juvenil, relato corto de navidad, poesia y sentimientos
Editado: 26.12.2025