Necesito encontrarlo.

♡C A P 25:

Desperté de madrugada para prepararle el desayuno, almuerzo y comida a mamá «sobró comida de ayer, pero no estaba segura de que quisiera comer mariscos de nuevo», me duché y me arreglé lo mejor que pude, no quería impresionar a nadie, pero tampoco quería desencajar en demasía en un lugar lleno de superficialidad como al que asistiría a trabajar.

Besé la mejilla de mamá antes de irme de casa, no quise despertarla, fue por eso que el día anterior le avisé que saldría temprano de casa.

Lo último que hice fue alimentar a mi tortuguita y me dirigí a la parada del autobús derrotada, me sentía obligada a hacer todo esto, pero no había alternativa considerando lo endeudada hasta los codos que me encontraba.

Mientras esperaba el autobús, mensajeaba con Maximiliano, quien se despertaba temprano para salir a correr o hacer rutinas de ejercicio en su gimnasio particular, ¡eso explicaba su cuerpo de infarto!

Seguía costándome adaptarme a que tenía un novio tan impresionante como él, seguía pareciendo un sueño para mí el que alguien tan importante, caballeroso e inteligente como él, hubiese enfocado su atención en alguien como yo que no era nada de lo que él era.

Durante toda mi espera sonreí tontamente ante lo tierno que era, me despedí al ver que el autobús se acercaba y prometí que en cuanto pudiera, volvería a comunicarme con él.

Pagué al chófer, me fui a la parte de atrás como de costumbre y mis náuseas aparecieron entre la intensidad de los topes en esa área del autobús y los nervios de iniciar un nuevo trabajo del que dependía pagar mi deuda y seguir sustentando los gastos del hogar, además de todo lo anterior, me sentía aterrada al imaginar que gracias a mi torpeza podían despedirme y ahí sí sería mi completo fin, ¿¡qué debía hacer en situaciones así?! No sabía, así que decidí respirar hasta sentirme más tranquila y me visualicé teniendo un día exitoso a pesar de que eso me parecía imposible con la mala suerte que abordaba mi vida.

🕵🏻🕵🏻🕵🏻

Luego de caminar un poco, después de bajarme del autobús, llegué a la agencia de modas Walton, respiré una vez para envalentonarme y tecleé el código de seguridad del inmenso edificio faltando 15min para las 7am «señal de lo puntual que era».

La puerta automática se abrió, ingresé y volvió a cerrarse, wow, cuánta tecnología, la vez pasada que vine las puertas estaban abiertas, pero el protocolo para ir más allá de la recepción, era muy demandante y hasta exagerado, aunque era obvia su precaución considerando lo importante que era la agencia no sólo en la ciudad, sino en el país.

Me encontré con la recepcionista de Logan, quien me observó con amabilidad igual que la vez pasada, no quería juzgar, pero todo indicaba que ella no era tan superficial y tan mierda como el resto de las chicas altas que me observaron con desprecio la vez pasada, algunas eran modelos, otras eran recepcionistas de los otros ejecutivos de la empresa y no tenía idea del trabajo que desempeñaban. Sin embargo, parecían ser demasiado egocéntricas como el resto.

—Hola —me saludó de beso sacándome de mis pensamientos y me estremecí, no acostumbraba a que me saludaran así.

—Hola —sonreí nerviosa.

—Soy Vivika —se presentó.

—Keleine —mencioné mi nombre.

—Soy la recepcionista del señor Walton y voy a ser tu guía el día de hoy —dijo con amabilidad y con una sonrisa de oreja a oreja —¿sabes? —elevó su ceja —todos dicen que me despedirán a causa de tu llegada —pasé saliva con amargura a causa de los nervios por sus directas palabras.

—Yo... —no sabía qué decir —yo no vengo a quitarle el puesto a nadie —aseveré —en realidad, ni siquiera sé qué es lo que vengo a hacer —suspiré temerosa, Logan no sería tan despiadado como para despedir a alguien con tal de que yo me quedara, ¿o sí?

—Hasta agradecida estaría contigo en caso de que me despidieran —soltó risitas —ser recepcionista de alguien tan importante como él, es demasiado desgastante, al contrario de lo que piensa el resto, se necesita mucho más que ser bonita para desempeñarlo con éxito —rodó los ojos.

—También he estado en tu lugar, sé a lo que te refieres —esbocé una sonrisa recordando mi estadía en la agencia de publicidad, donde era la recepcionista de mi ahora novio.

—¿Así que eres alguien importante? —negué con gracia.

—También fui recepcionista de alguien muy importante, pero lo arruiné a causa de mi torpeza, no dudo que vuelvan a despedirme en cualquier momento —me carcajeé y ni siquiera entendí la razón por la que me sinceré con ella.

—¿Eres torpe? —asentí.

—Demasiado —me encogí de hombros recordando mi dislexia y lo impulsiva que era.

—Debes tener algo muy bueno como para que el jefe haya hecho una reunión informando de tu llegada —parpadeé incrédula.

—¿Qué? —musité —¿de qué hablas? —achiqué los ojos.

—Se anunció sobre tu llegada, estamos advertidos, no podemos tratarte mal, ser indiferente ni hacer ningún comentario negativo respecto a ti o nos cortarán la cabeza, metafóricamente —rio con suavidad —debes ser algo muy especial.

—No lo soy —farfullé sorprendida por todo lo que me confesó.




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